Los «puntos negros» de la CIA
Desde el 11-S, los
servicios de Inteligencia de EE.UU. estarían utilizando una red de
prisiones secretas -en muchos casos- y extrajudiciales -en todos- en
lugares como Tailandia, Afganistán, varias democracias de Europa del
Este y Guantánamo
Al creciente capítulo de
cuestionables estrategias adoptadas por Estados Unidos después de la
tragedia del 11-S, el Washington Post añadió la existencia de un
sistema secreto de prisiones extrajudiciales a cargo de la CIA, que ha
llegado a tener «sucursales» en ocho países como Tailandia, Afganistán,
varias democracias de Europa del Este e, incluso, dentro de la misma
base de Guantánamo. En el caso europeo, los servicios de Inteligencia
estadounidenses habrían «reconvertido» una antigua base soviética para
la retención e interrogatorio de los principales cabecillas de Al Qaida
capturados hasta la fecha.
Estas instalaciones, bautizadas como «puntos negros» en la jerga
confidencial de Washington, han operado durante los últimos cuatro años
con enorme discreción y opacidad. En los Estados Unidos, la
Administración Bush habría logrado que el Congreso federal no exigiera
aclaraciones públicas sobre las condiciones de vida de estos cautivos,
qué métodos de interrogatorios se están usando, y cómo se decide a quién
aplicar este tipo de retenciones sin posibilidad de recursos judiciales.
Manos libres para la «Agencia»
De hecho, ante las perspectivas de un posible escándalo como el generado
por los abusos atribuidos a soldados de Estados Unidos en la prisión
iraquí Abu Ghraib, la Administración Bush solicitó el mes pasado al
Congreso que los funcionarios de la Agencia Central de Inteligencia
(CIA) queden exentos de la reciente iniciativa legislativa, respaldada
por una gran mayoría del Senado, que expresamente prohíbe el tratamiento
cruel y degradante de cualquier prisionero bajo la custodia de Estados
Unidos.
Las revelaciones de abusos militares contra prisiones en Irak y
Afganistán -pese a que el Pentágono opera bajo regulaciones estrictas y
una firme supervisión parlamentaria- habrían multiplicado las
preocupaciones sobre el sistema carcelario de la CIA entre miembros del
Congreso, gobiernos extranjeros y activistas de derechos humanos.
Aunque no se ha confirmado oficialmente la existencia de estos «puntos
negros», responsables de los servicios de Inteligencia de EE.UU.
defienden la necesidad de retener e interrogar a terroristas sospechosos
durante el tiempo que sea necesario sin las restricciones impuestas por
la justicia civil o incluso los tribunales militares establecidos para
los «reconocidos» prisioneros de Guantánamo.
Sin embargo, mandos intermedios y profesionales de la CIA llevan al
menos dos años cuestionando este sistema alegando cuestiones legales,
morales y de sentido práctico ante la perspectiva de retener de por vida
y en secreto a cerca de un centenar de recalcitrantes terroristas. En
este debate interno, se estaría insistiendo en que este improvisado
sistema es insostenible a largo plazo y distrae a la Agencia Central de
Inteligencia de sus misiones de espionaje.
La Casa Blanca y el Departamento de Justicia se negaron a comentar
estas informaciones. Scott McClellan, portavoz presidencial, se limitó a
indicar que Estados Unidos se encuentra librando una guerra global
contra el terror que requiere el interrogatorio de los líderes de Al
Qaida responsables de las muertes de miles de personas.
El Washington Post, por su parte, ha optado por no publicar qué países
de Europa del Este están implicados en este montaje a petición del
Gobierno de Estados Unidos, que ha argumentado el riesgo de posibles
venganzas terroristas
Fuente: ABC
03.11.05
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