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Martes, 22 de noviembre de 2005


Seguridad Corporativa y Protección del Patrimonio

La experta arqueológica del Museo Getty, en el banquillo por comprar obras robadas

Italia pasa a la acción judicial para frenar a las redes de traficantes que expolian piezas de gran valor

 

Durante años, fue la respetadísima responsable del departamento arqueológico del Museo Getty de Los Angeles. Pero ahora Marion True se sienta en el banquillo de los acusados de la Sexta Sección Penal del Tribunal de Roma. Es la sala donde arrancó el esperadísimo juicio contra esta especialista estadounidense, acusada, junto al marchante norteamericano Robert Emmanuel Hecht, de haber colaborado en la creación de una organización delictiva dedicada al tráfico de obras de arte.

La red habría operado durante un periodo de 40 años, entre 1960 y 2000, sacando de Italia importantes piezas arqueológicas procedentes de excavaciones ilegales mediante documentos y declaraciones falsas sobre su origen y valor. Un delito por el que Marion True, que, a diferencia de Robert Hecht se presentó ayer en persona ante el Tribunal, podría ir a parar con sus huesos en prisión.

Al menos, eso es lo que espera la acusación, encabezada por el Ministerio italiano de Cultura y la región de Sicilia. «Este juicio saca a la luz la relación existente entre los traficantes de obras de arte y los museos. Y permite entender en toda su amplitud las dimensiones de este fenómeno», subrayó ayer Mauricio Ferreni, el abogado del Estado.

Claro que, por supuesto, la defensa sostiene una versión muy distinta: «La señora Marion True se defenderá tratando de demostrar que actuó de absoluta buena fe», señaló por su parte Franco Coppi, el abogado de la ex comisaria del Museo Getty. «Por desgracia, las piezas arqueológicas saqueadas en Italia y después vendidas son muchas. Lo que diferencia este proceso de otros es que en éste se encuentra implicado un museo importante. Ahora lo que hay que ver es si existen responsabilidades penales: mi defendida asegura haber adquirido o aconsejado la adquisición de tales bienes de buena fe, pues estaba convencida de que su procedencia era legítima».

El juicio que ayer arrancó en Roma contra la ex comisaria del Museo Getty, y que en su primera sesión se limitó a resolver cuestiones de procedimiento y a rechazar, por infundadas, las peticiones de la defensa destinadas a bloquear el proceso, supone el colofón a las investigaciones llevadas a cabo por el fiscal Paolo Ferri, quien se ha dedicado en los últimos años a indagar sobre el tráfico ilegal de obras de arte. No en vano, ha sido Ferri quien ha sacado a la luz la existencia de una banda que, durante los años 80, se sirvió de la casa de subastas Sotheby's para poner en circulación en el mercado del arte al menos 110 piezas arqueológicas robadas de procedencia italiana.

Las investigaciones arrancaron a raíz de la publicación del polémico libro/informe sobre Sotheby's, firmado por el periodista Peter Watson, y continuaron con el descubrimiento en Ginebra (Suiza) de lo que resultaría ser un gigantesco almacén, en el que la banda de traficantes de obras de arte guardaba cerca de 5.000 piezas arqueológicas expoliadas de Italia.

Según las pesquisas de la Magistratura romana, en el tráfico de obras de arte se habrían visto implicadas instituciones como el Metropolitan de Nueva York (Robert Hecht está acusado de haber contratado a cuatro saqueadores para que se hicieran con el jarrón de Eufronio, en la actualidad en ese museo estadounidense), el Museo de Tokio, el Museo de Toledo (Ohio) o el Glyptothek de Copenhague. Y, por supuesto, el Museo Getty, acusado por las autoridades italianas de haber adquirido, con la intermediación de Marion True, 42 obras expoliadas por los traficantes de arte.

Condena anterior

No son buenos los augurios para la ex jefa del departamento de Arqueología de esta institución. De hecho, Giacomo Medici, de profesión marchante/traficante de arte, ya fue condenado el año pasado a 10 años de prisión y a pagar al Estado italiano una multa de 10 millones de euros por haberse encargado de procurar a Marion True 42 piezas arqueológicas robadas en Italia.

Por cierto, cuatro días antes de que arrancara el juicio contra Marion True, el sábado pasado, el Ministerio de Cultura anunció la restitución al país transalpino, por parte del Museo Getty, de tres importantes piezas arqueológicas que habían sido sustraídas.A saber: la vasija de Asteas, un bellísimo jarrón negro decorado con figuras en rojo que data del 340 a. C. y procede de unas excavaciones ilegales realizadas en los alrededores de la localidad siciliana de Catania, una estela funeraria del siglo VI a. C.expoliada de la antigua metrópolis griega de Selinute, también en la isla italiana, y un candelabro etrusco de bronce igualmente robado.

El Getty decidió por sí mismo devolver al país transalpino esos tres tesoros artísticos, «consciente de su procedencia ilícita», según señaló el Ministerio de Cultura.

Fuente: El Mundo
17.11.05

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