La
experta arqueológica del Museo Getty, en el
banquillo por comprar
obras robadas
Italia pasa a la
acción judicial para frenar a las redes de traficantes que expolian
piezas de gran valor
Durante años, fue la
respetadísima responsable del departamento arqueológico del Museo Getty
de Los Angeles. Pero ahora Marion True se sienta en el banquillo de los
acusados de la Sexta Sección Penal del Tribunal de Roma. Es la sala
donde arrancó el esperadísimo juicio contra esta especialista
estadounidense, acusada, junto al marchante norteamericano Robert
Emmanuel Hecht, de haber colaborado en la creación de una
organización delictiva dedicada al tráfico de obras de arte.
La red habría operado
durante un periodo de 40 años, entre 1960 y 2000, sacando de Italia
importantes piezas arqueológicas procedentes de excavaciones ilegales
mediante documentos y declaraciones falsas sobre su origen y valor. Un
delito por el que Marion True, que, a diferencia de Robert Hecht se
presentó ayer en persona ante el Tribunal, podría ir a parar con sus
huesos en prisión.
Al menos, eso es lo que espera la acusación, encabezada por el
Ministerio italiano de Cultura y la región de Sicilia. «Este juicio saca
a la luz la relación existente entre los traficantes de obras de arte
y los museos. Y permite entender en toda su amplitud las dimensiones
de este fenómeno», subrayó ayer Mauricio Ferreni, el abogado del Estado.
Claro que, por supuesto, la defensa sostiene una versión muy distinta:
«La señora Marion True se defenderá tratando de demostrar que actuó de
absoluta buena fe», señaló por su parte Franco Coppi, el abogado de la
ex comisaria del Museo Getty. «Por desgracia, las piezas arqueológicas
saqueadas en Italia y después vendidas son muchas. Lo que diferencia
este proceso de otros es que en éste se encuentra implicado un museo
importante. Ahora lo que hay que ver es si existen responsabilidades
penales: mi defendida asegura haber adquirido o aconsejado la
adquisición de tales bienes de buena fe, pues estaba convencida de que
su procedencia era legítima».
El juicio que ayer arrancó en Roma contra la ex comisaria del Museo
Getty, y que en su primera sesión se limitó a resolver cuestiones de
procedimiento y a rechazar, por infundadas, las peticiones de la defensa
destinadas a bloquear el proceso, supone el colofón a las
investigaciones llevadas a cabo por el fiscal Paolo Ferri, quien se ha
dedicado en los últimos años a indagar sobre el tráfico ilegal de obras
de arte. No en vano, ha sido Ferri quien ha sacado a la luz la
existencia de una banda que, durante los años 80, se sirvió de la casa
de subastas Sotheby's para poner en circulación en el mercado del arte
al menos 110 piezas arqueológicas robadas de procedencia italiana.
Las investigaciones arrancaron a raíz de la publicación del polémico
libro/informe sobre Sotheby's, firmado por el periodista Peter Watson, y
continuaron con el descubrimiento en Ginebra (Suiza) de lo que
resultaría ser un gigantesco almacén, en el que la banda de traficantes
de obras de arte guardaba cerca de 5.000 piezas arqueológicas expoliadas
de Italia.
Según las pesquisas de la Magistratura romana, en el tráfico de obras
de arte se habrían visto implicadas instituciones como el Metropolitan
de Nueva York (Robert Hecht está acusado de haber contratado a
cuatro saqueadores para que se hicieran con el jarrón de Eufronio, en la
actualidad en ese museo estadounidense), el Museo de Tokio, el Museo
de Toledo (Ohio) o el Glyptothek de Copenhague. Y, por supuesto, el
Museo Getty, acusado por las autoridades italianas de
haber adquirido, con la intermediación de Marion True, 42 obras
expoliadas por los traficantes de arte.
Condena anterior
No son buenos los augurios para la ex jefa del departamento de
Arqueología de esta institución. De hecho, Giacomo Medici, de profesión
marchante/traficante de arte, ya fue condenado el año pasado a 10 años
de prisión y a pagar al Estado italiano una multa de 10 millones de
euros por haberse encargado de procurar a Marion True 42 piezas
arqueológicas robadas en Italia.
Por cierto, cuatro días antes de que arrancara el juicio contra Marion
True, el sábado pasado, el Ministerio de Cultura anunció la restitución
al país transalpino, por parte del Museo Getty, de tres importantes
piezas arqueológicas que habían sido sustraídas.A saber: la vasija de
Asteas, un bellísimo jarrón negro decorado con figuras en rojo que data
del 340 a. C. y procede de unas excavaciones ilegales realizadas en los
alrededores de la localidad siciliana de Catania, una estela funeraria
del siglo VI a. C.expoliada de la antigua metrópolis griega de Selinute,
también en la isla italiana, y un candelabro etrusco de bronce
igualmente robado.
El Getty decidió por sí mismo devolver al país transalpino esos tres
tesoros artísticos, «consciente de su procedencia ilícita», según señaló
el Ministerio de Cultura.
Fuente: El Mundo
17.11.05
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