Save the Children denuncia que 48 millones de niños son víctimas de las
catástrofes naturales
Más de la mitad de
los 20 millones de refugiados y desplazados del mundo son menores
Durante las emergencias
los niños se ven expuestos a grandes peligros. Son los que sufren mayor
riesgo de enfermedades, malnutrición, violencia de género o explotación. Save the Children, con motivo de la celebración este domingo del Día
Universal del Niño, ha denunciado que un total de 48 millones de niños
son víctimas de estas catástrofes naturales cada año.
En estas situaciones de crisis, los menores se ven con frecuencia
separados de sus familias y tienen dificultades para conseguir
alimentos
y ayuda humanitaria. El impacto emocional que sufren los niños afectados
por emergencias también puede ser grave.
Por otra parte, grupos armados y traficantes de niños suelen aprovechar
el caos y que los gobiernos y agencias humanitarias están centrados en
otros aspectos de la emergencia, para atraerlos a sus filas o
introducirlos en redes de explotación sexual, de adopciones
internacionales o tráfico de órganos.
Save the Children ha informado de que muchos niños que logran sobrevivir
a terremotos o inundaciones mueren después como consecuencia de
epidemias, falta de atención médica adecuada, bajas temperaturas o
consumo de agua en mal estado.
Según datos aportados por Save the Children, dos millones de menores han
muerto desde 1990 como consecuencia directa de conflictos armados, seis
millones resultaron discapacitados de por vida y más de un millón
quedaron huérfanos o separados de sus familias. Además, más de la mitad
de los 20 millones de refugiados y desplazados del mundo son niños.
Según la organización, en este año "sólo el terremoto de Pakistán, los
huracanes Stan y Katrina o la sequía en Níger han causado daños graves a
la vida de 3.220.000 niños". Sin embargo, la protección de los menores
sigue siendo una preocupación "de segundo orden" para la comunidad
internacional en todas las fases de la respuesta a la emergencia.
El problema en España
Más organizaciones han querido recordar otros problemas a los que se
enfrentan los menores. UNICEF ha pedido que el Código Penal
sea "mucho
más claro" en la tipificación de las penas a los consumidores de
pornografía y prostitución infantil.
La agencia de la ONU ha presentado un informe de su centro de
investigación (Innocenti) en el que analiza la traslación y aplicación
de los principios de la Convención del Niño, aprobada hace 16 años. Y
aunque durante este tiempo ha habido avances cualitativos en el respeto
y cumplimiento de estos derechos, UNICEF asegura que "queda mucho camino
por recorrer".
El informe aboga por que la legislación española recoja con "la
contundencia necesaria" la prohibición de infligir castigos físicos a
los menores y se modifique, en ese sentido, el artículo 154 del Código
Civil.
Fuente: El Mundo
20.11.05