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Martes, 4 de octubre de 2005


Seguridad Pública y Protección Civil

Seguridad Medio Ambiental y Protección del Entorno

Algo tuyo se seguirá quemando

El cambio climático y la acción del hombre avivarán el problema de los incendios en el futuro, según los expertos. Los daños medioambientales y económicos de esta plaga exigen auditar los sistemas de defensa y prevención contra el fuego.

 

Tras un final de verano de catástrofes naturales y provocadas, la tregua parece que no llega. No sólo porque la propia naturaleza no da un respiro, con inundaciones, ciclones y huracanes, sino porque las previsiones de los expertos no auguran calma tras las diversas tempestades.

Hace apenas dos semanas un artículo de la revista Science confirmaba lo que otros muchos expertos pronosticaban desde hace meses: fenómenos como los huracanes serán cada vez más violentos y destructivos a causa del calentamiento de la Tierra. También hace quince días, los ministros de Medio Ambiente y Agricultura de la Unión Europea achacaban al cambio climático (junto con el abandono de las tierras, del campo, sobre todo) un incremento futuro de los incendios forestales en el Viejo Continente; un problema que países como España o Portugal han sufrido con violencia especial entre julio y septiembre. Jacqueline McGlade, responsable de la Agencia Europea de Medio Ambiente, hablaba a mediados de este mes de abandono de las tierras cultivables, de despoblación de las áreas rurales y de disminución de la biodiversidad como factores que tienen mucho que ver en el mayor riesgo de incendios que planea por toda Europa, especialmente en el área mediterránea.

Número de incendios en España; estadística de las superficies afectadas y las pérdidas económicas ocasionadas
Gráfico: Expansión

Las condiciones climáticas que en el caso del Mediterráneo son especialmente extremas han provocado, entre otras cosas, una desbandada de la población campesina hacia las áreas rurales. Tim Lang, del Centre for Food Policy de Londres, recuerda que durante los últimos 50 años el número de granjeros ha caído un 86% en Alemania, un 85% en Francia, o un 59% en Reino Unido. Resulta curioso que países como Estados Unidos tengan más presos condenados a cadena perpetua que granjeros a tiempo completo. Los ministros de Medio Ambiente y Agricultura de la UE recordaban hace quince días que este abandono rural y el déficit de gestión de la tierra tienen mucho que ver en la creación de un caldo de cultivo para los incendios.

Gráfico: Expansión

La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, presentó ayer el documento El problema de los incendios forestales en España, en el que Fernando Estirado, vocal asesor del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y Pedro Molina, consejero técnico de la Dirección General para la Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente, analizan el estado actual de este problema cuyo grado de destrucción y consecuencias medioambientales han dado lugar a una corriente de opinión pública que reclama soluciones urgentes. En el estudio se destaca la necesidad de investigar las causas y motivaciones de los incendios, y se plantea la conveniencia de intensificar las actuaciones de orden preventivo. En España se desconocen las causas que han motivado entre el 40% y el 60% de los incendios, lo que hace muy difícil prevenirlos. Además, las penas por un siniestro como el de Guadalajara, provocado por el hombre y que pone en peligro la integridad física de las personas, van de diez a veinte años de prisión y una multa, aunque al tratarse de una negligencia y no de un incendio provocado, se aplicaría la prisión mínima prevista, es decir, diez años. Estas penas, a pesar de su dureza, tienen un efecto disuasorio bastante relativo.

El número de personas detenidas en relación a los incendios forestales es muy bajo: las cifras revelan que sólo el 2% de los responsables de provocar fuegos son capturados.

Los expertos critican asimismo que se ponga el acento en la extinción de incendios y no en prevenir sus causas. El jefe del Área de Defensa contra los Incencios Forestales del Ministerio de Medio Ambiente, Ricardo Vélez, señalaba ayer que los costosísimos sistemas de extinción con los que cuentan los países desarrollados son una barrera débil contra el fuego y añadió que es la hora de la calidad, de auditar todo el sistema de defensa contra incendios forestales, tanto en las acciones de prevención como en las de extinción.

Los riesgos del área mediterránea

El área mediterránea está considerada una de las seis regiones del mundo con mayor peligro de incendios forestales, junto con el Suroeste de Estados Unidos, México y parte de Centroamérica; el centro de Chile, Sudáfrica y Australia.

Por lo que respecta a la ribera norte del Mediterráneo, el informe. El problema de los incendios forestales en España señala cuáles son los factores estructurales que dan lugar a mayores riesgos:

  • Las condiciones climáticas desfavorables: Bajos contenidos de humedad se combinan con tormentas secas y aparato eléctrico. Además, los vientos dificultan la extinción.
  • Las especies vegetales tienen un gran contenido en sustancias volátiles que hacen que posean una alta inflamabilidad. Su gran adaptación al fuego origina que la velocidad de propagación sea muy elevada.
  • La utilización del fuego es una práctica arraigada en la eliminación de residuos y restos agrícolas. Un gran problema en una región muy vulnerable.
  • La situación socioeconómica de las áreas rurales: Despoblamiento y abandono de los usos tradicionales del monte, que acumula combustible vegetal, o el aumento de las urbanizaciones en zonas forestales.
España, sumidero de carbono
Los montes realizan una función decisiva en la conservación de la biodiversidad y constituyen auténticas reservas. De hecho, un 70% de la superficie que ha sido designada en España para formar parte de la Red Natura es zona boscosa. Fernando Estirado y Pedro Molina recuerdan en su informe que la madera y el suelo secuestran carbono durante largos periodos de tiempo, una cualidad que se conoce como efecto sumidero del carbono. El manejo forestal puede intensificar la absorción de carbono al establecer masas forestales ricas en biomasa y mediante la protección de los suelos. Las existencias de los bosques españoles de volumen maderable con corteza alcanzan los 594 millones de metros cúbicos de madera inventariada. Cada año se unen a este volumen almacenado unos 35,5 millones de metros cúbicos de madera procedente del crecimiento anual del volumen maderable. Los cortes anuales son del orden de unos 15 millones de metros cúbicos, lo que equivale a considerar que todos los años se incrementa la cantidad de madera en unos 20,5 millones de metros cúbicos, diferencia entre el crecimiento y los aprovechamientos. Esto convierte a los montes españoles en uno de los sumideros de carbono más importantes del sistema climático.

 

La reserva de agua baja por primera vez del 40%
La reserva hidráulica en España está al 39,9% por ciento de su capacidad total tras una disminución de 275 hectómetros cúbicos en la última semana, con lo que en total hay embalsados 21.238 hectómetros de agua. En esta semana la cuenca que más ha disminuido sus reservas es la del Ebro, con 94 hectómetros, mientras que las Cuencas Internas del País Vasco se mantienen en los mismos niveles que la semana anterior.

Estas últimas son las que registran mayores reservas, con el 66,7% de su capacidad, seguida de Asturias y Cantabria (62,5%), Castilla-La Mancha y Extremadura (57,2%), País Vasco (56,3%), Sur de Galicia y Norte de León (54,1%), Huelva (46,4%), Galicia Costa (44,9%), Guadalquivir (40,5%), Ebro (39,5%), Duero (38%) y Tajo (33,4%).

Por el contrario, la cuenca del Segura está al 10,9% de su capacidad, la del Júcar al 18,4%, las cuencas internas de Cataluña al 27,6% y las del Sur al 29,9%.

Las precipitaciones de esta semana han sido escasas en todo el territorio nacional. La máxima se registró en Barcelona, con 27,3 litros por metro cuadrado.

Las lluvias que se esperan para los próximos días, junto a las registradas a lo largo de septiembre, no paliarán la sequía, y aparentemente están dentro de la normalidad o incluso por debajo, informó ayer el jefe de Predicción del Instituto Nacional de Meteorología (INM), Ángel Rivera. Aunque de momento el Ministerio de Medio Ambiente asegura que el abastecimiento a la población está garantizado, algunas regiones, entre ellas Madrid, pueden pasar al nivel 1 de alerta por sequía esta misma semana. Rivera cree que estas precipitaciones no conseguirán paliar la sequía de este año, ya que la borrasca no afectará al área occidental de la península, lo que resulta imprescindible para remediar el déficit hídrico en España.

Fuente: Expansión
28.09.05

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* Suplemento Temático: Incendios Forestales.

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