La
Policía identifica gracias a un
videoaficionado a los
suicidas que causaron la matanza de Bali
Se apunta a Yemaa Islamiya, el
brazo de Al Qaida en Asia, como responsable de las bombas que han
costado la vida a 25 personas
Los investigadores han confirmado que
fueron terroristas suicidas los responsables de la matanza de Bali,
tras analizar las imágenes captadas por un turista segundos antes de una
de las explosiones. Casi doscientas personas siguen hospitalizadas.
La Policía de Indonesia confirmó ayer que la cadena de ataques
terroristas perpetrados en la noche del sábado en la isla de Bali fue
obra de suicidas, y rebajó la cifra de muertos a 22 frente a los 25
anunciados previamente. «Fueron atentados suicidas», dijo el jefe
de la Policía de Bali, I Mangku Pastika, en una rueda de prensa en Kuta
tras difundir unas imágenes en vídeo, con uno de los supuestos
suicidas, registradas segundos antes del estallido de una bomba en el
café Nyoman de la playa de Jimbaran.
En el vídeo puede verse con
claridad a un hombre con camiseta oscura y una mochila negra a la
espalda entrando en el café segundos antes de una fuerte explosión
procedente del lugar en el que él se encontraba. «Ésta es una de las
pruebas que nos hacen creer que se trata de terroristas suicidas»,
indicó Pastika. Según el jefe de la Policía de Bali, otra prueba son los
cuerpos despedazados de los tres presuntos suicidas tras aclarar que se
produjeron tres explosiones y no cinco, como apuntaron algunos testigos
el mismo sábado.
Dos de ellas se registraron en
Jimbaran y la tercera en el centro de Kuta, entre las 19.40 y las 19.45
hora local (11.40 y 11.45 GMT). «En los tres sitios hemos encontrado una
cabeza separada del cuerpo, que además ha desaparecido (...) En Jimbaran
la cabeza se encontraba a 20 metros de los pies», explicó el jefe
policial.
En las fotografías de las tres cabezas
mostradas a la prensa podían verse los rostros desfigurados de tres
hombres jóvenes. Dos de ellos conservaban sólo el cuello,
mientras que la cabeza del tercero quedó unida a parte del pecho y el
brazo derecho. La Policía mostró también fotografías de los escenarios
tras las bombas. En ellas se ven mesas y sillas rotas con rastros de
sangre entre cristales rotos y restos de comida. Las zonas afectadas
permanecen acordonadas y bajo vigilancia policial, pero serán reabiertas
hoy, según las autoridades balinesas.
A pesar de que la cifra inicial de
muertos era de 25 personas, ésta ha sido reducida a 22 después de la
identificación y clasificación de todas las partes de los
cadáveres encontrados. Sin embargo, el hospital Sanglah de
Dempasar difundió ayer un nuevo balance de 26 víctimas mortales, aunque
no especificó si entre éstas se encuentran los terroristas suicidas.
Según Pastika, entre las víctimas mortales podrían encontrarse cinco
extranjeros -dijo que cinco cuerpos tienen rasgos no indonesios- aunque
sólo cuatro han sido identificados: una japonesa y tres australianos,
entre ellos un niño de seis años.
Hospitales desbordados.
Más de 170 personas resultaron
heridas. La mayoría están ingresadas en varios hospitales del sur de
Kuta, que se encuentran desbordados. «La situación mejora poco a poco y
algunos pacientes han sido dados de alta, pero todavía necesitamos
sangre para transfusiones, esperamos que entre hoy y mañana llegue gente
a donar sangre», declaró a Efe el doctor Didin, de la Media Luna Roja.
Entre los heridos se encuentra el
turista que filmó el vídeo exhibido por la Policía, que no reveló su
identidad como medida de protección. Se investiga la composición de las
bombas y el sistema de detonación, pero sólo se ha revelado que uno de
los componentes de los explosivos fue TNT. También está bajo
investigación la autoría de los ataques, que ningún grupo ha
reivindicado hasta el momento. Las autoridades policiales señalaron ayer
que es todavía demasiado pronto para saber si la autoría puede
atribuirse a Yemaa Islamiya (YI), considerado el brazo de Al Qaida en
el sureste asiático
Fuente: La Razón
03.10.05
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