El
emotivo recuerdo a los 17 muertos en Afganistán centra la parada militar
en el día de la Fiesta Nacional
La Brigada Ligera
Aerotransportable (Brilat), la Legión y la Guardia Civil, las unidades
más vitoreadas por el público asistente
La
parada militar que presidieron ayer Sus Majestades los Reyes para
conmemorar el día de la Fiesta Nacional tenía tres puntos de interés,
corrillos políticos al margen. En el aspecto castrense, la presentación
«en sociedad» de los misiles antiaéreos «Sam-Patriot», reciente
adquisición del Ejército español, y el desfile de 125 soldados
iberoamericanos con sus banderas. En el humano, el homenaje a los
caídos, con un especial recuerdo este año a los 17 soldados fallecidos
en agosto en accidente aéreo en Afganistán, y cuya importante carga
emotiva marcó la parada.
Al son de los acordes de
«La muerte no es el final», dos soldados de la Brigada Ligera
Aerotransportable (Brilat) y del acuartelamiento del Copero, unidades a
las que pertenecían los fallecidos, depositaron la corona de laurel
al pie de la bandera nacional previamente izada en la plaza de Colón.
El Rey, acompañado por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez
Zapatero –que fue recibido y despedido con un importante abucheo y
gritos de «¡fuera, fuera!» por una parte del público–, y los presidentes
del Congreso y el Senado, rindió homenaje a los fallecidos depositando
otra corona de laurel. Tras ello, pasó a saludar a los familiares y
compañeros de los 17 militares, entre los que se encontraba la sargento
Susana Pérez, viuda del sargento Joga, fallecido en el accidente aéreo.
Algunos de ellos, embargados por la emoción, apenas si pudieron reprimir
las lágrimas.
 |
|
Los Regulares, a su ritmo de 90, pasas pasan delante de
la Tribuna de la Plaza de Colón en Madrid durante el desfile
del Día de la Fiesta Nacional. |
El homenaje concluyó con
una pasada de la Patrulla Águila, que dibujó en el aire los colores de
la bandera española.
 |
|
Los aviones de la Patrulla Aguila surcan el cielo de
Madrid, en formación, dejando una estela con los colores de
la bandera nacional |
A continuación comenzó el
desfile aéreo –con helicópteros «Cougar» similares a los
siniestrados en Afganistán incluidos– y después el terrestre, en el que
una de las novedades de este año era la participación de 125 militares
iberoamericanos, entre escoltas y abanderados, en representación de
Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador,
Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal,
República Dominicana, Uruguay, Venezuela, Chile y Honduras.
 |
|
Los helicópteros Superpuma del Ejército español, surcan
el cielo de Madrid, en formación, a su paso por la Plaza de
Colón. |
Los presidentes de estos
dos últimos países, Ricardo Lagos y Ricardo Maduro, respectivamente,
estuvieron presentes en el acto junto a Don Juan Carlos. Sólo hubo una
ausencia, la de Cuba, que declinó la invitación, aunque su bandera
estuvo presente en una ventana de un edificio de la plaza de Colón.
 |
|
La Familia Real, y los presidentes chileno y hondureño,
Ricardo Lagos y Ricardo Maduro, respectivamente, en la
Tribuna de la Plaza de Colón en Madrid, el desfile del Día
de la Fiesta Nacional, durante el paso de la Guardia Real |
Participantes
iberoamericanos
Otra de las novedades de este año fue que en la marcha militar
participaron unos 125 militares, entre abanderados y escoltas, de 18
países iberoamericanos, todos los invitados a la cumbre iberoamericana
de Salamanca.
Sólo hubo una ausencia, la de Cuba, que declinó la invitación, aunque su
bandera era visible desde una ventana de un edificio de la Plaza de
Colón.
El paso de estas banderas fue recibido entre aplausos por parte del
palco de autoridades, puesto en pie.
Tras el paso en formación de efectivos de Marina, Aire y diversas
academias y escuelas militares, recorrió la Castellana una unidad de la
Brigada Ligera Aerotransportable "Galicia" (BRILAT) que acaba de llegar
de su misión en Afganistán.
A esta Brigada pertenecían 12 soldados fallecidos en el accidente del
helicóptero Cougar y helicópteros de las Fuerzas Aeromóviles del
Ejército de Tierra, a la que pertenecía los cinco tripulantes del
helicóptero siniestrado.
Desfiló con su capitán Martín al frente y a su paso todos los
espectadores situados en las tribunas y también desde el palco de
autoridades reconocieron su labor con aplausos.
No faltaron los legionarios, que marcharon con su cabra como mascota al
frente y con su peculiar paso rápido de 160 pasos por minuto, frente a
los habituales 120 pasos por minuto.
Los regulares de Melilla y Ceuta, ahora en misiones de vigilancia de las
fronteras con Marruecos, desfilaron a continuación con su particular
paso lento de 90 pasos por minuto.
En el apartado de las
novedades militares sólo una: la de la batería de misiles «Patriot» con
la que el Ejército ha reforzado su poder defensivo notablemente y que
vienen a sustituir a los «Hawk» actualmente desplegados en la costa
andaluza.
Como viene siendo
tradicional en los últimos años, dos cuerpos fueron los más
vitoreados por el público: la Guardia Civil y la Legión.
Ambos arrancaron a su paso gritos de «¡Viva España!» del público, en
especial de la tribuna que minutos antes había abucheado al presidente
del Gobierno. También la Brilat, a la que pertenecían doce de los
soldados que murieron en el accidente de Afganistán, fue muy aplaudida
por el público, que asistió en gran número a la parada pese a la
desapacible mañana que hacía ayer en Madrid.
 |
|
Todos los países iberoamericanos, salvo Cuba,
participarán en el desfile militar del Día de la Fiesta
Nacional |
Fuentes: La Razón
Terra
13.10.05
Noticias relacionadas:
Especial: Sangre española en Afganistán