Belt Ibérica S.A. Analistas de Prevención

- Menú -

HOME

Noticias...
Se busca...
Eventos...
Legislación...
Bibliografía...
Artículos...

> MAPA del WEB <

Su opinión...

Envíenos la noticia o el comentario que desee.

 

 

Noticias Profesionales

  

Noticias

Viernes, 14 de octubre de 2005


Seguridad Colectiva y Defensa Nacional

De cómo España fue utilizada en el desastre de Trafalgar

Hugo O'Donnell analiza las argucias inglesas y la ignorancia naval de Napoleón en un monumental estudio

 

A un lado, Inglaterra buscaba un rival débil pero rico para aumentar su pujante expansionismo. Al otro, Napoleón necesitaba una escuadra bien armada para derrotar a los británicos. Y en esas aparece España, títere de toda esta historia, para poner los muertos y el desastre en la batalla naval más importante del siglo XIX: el desastre de Trafalgar. Esa tesis sostiene el historiador Hugo O'Donnell en la La campaña de Trafalgar (La Esfera de los Libros).

El próximo 21 de octubre se cumple el segundo centenario del espectacular combate disputado en aguas gaditanas. Aprovechando la fecha, el Premio Nacional de Historia en 2000 y Premio Marqués de Santa Cruz de Marcenado (condecoración concedida por el Rey) ha realizado un pormenorizado estudio de las personas, acontecimientos e instituciones que tomaron parte en aquella lucha por la supremacía marítima. El historiador presentó ayer una obra que le ha costado años de trabajo, y que cuenta con grandes ilustraciones y esquemas explicativos, además de nuevas claves para interpretar lo sucedido en Trafalgar.

Como indica en el título, el historiador trata este combate naval como un episodio de una intensa y larga campaña. Un ensayo sobre las razones por las que España se vio obligada a intervenir en una contienda que no deseaba, porque Napoleón e Inglaterra no iban a consentir su neutralidad. Según O'Donnell, la presión francesa fue agobiante y la invasión de la Península era cuestión de tiempo: esta alianza sólo retrasó durante unos años la entrada de los ejércitos bonapartistas.

Además, Inglaterra continuó con su política hostil hacia España. Acciones como el contrabando y la interrupción del tráfico marítimo que llegaba de América pusieron al Gobierno de Carlos IV en una situación muy complicada. Los esfuerzos diplomáticos no parecían suficentes para detener la ambición expansionista de los ingleses.

O'Donnell apunta además en La campaña de Trafalgar una novedad muy interesante. Junto a las estrategias sibilinas de los británicos para arrastrar a España a la guerra, recupera la hipótesis, apuntada por un periódico francés de la época, de que el disparo que mató a Nelson en la batalla no provenía de un mosquetero de cofa del Redoutable francés, sino de un tirador del Santísima Trinidad, símbolo naval de la escuadra española (más por su espectacularidad que por su capacidad para maniobrar).

La 'locura' de Villeneuve

La obra de O'Donnell ofrece un exhaustivo informe de los antecedentes políticos y militares que desembocaron en la contienda final. Su intención es ofrecer una obra «internacional» que refleje las situaciones de las marinas de los tres contendientes, a través de un estudio comparativo entre las tres grandes potencias navales del momento.

«Los libros sobre Trafalgar siempre se han basado en análisis nacionales, especialmente en España y Gran Bretaña, ya que en Francia este tema, tradicionalmente, ha pasado de puntillas», comenta el historiador.

En el combate, explicado de una forma clara con numerosos apuntes tácticos y con los perfiles de los protagonistas, el mando de la flota hispanofrancesa estaba a cargo del almirante Villeneuve, buen capitán y teórico, pero con escasas dotes de mando. La locura que llevó al almirante a un enfrentamiento en circunstancias tan adversas se debe a varias causas. O'Donnell apunta como la principal a la «profunda crisis que le produjo no tener la confianza de Napoleón, persona por la que sentía una gran admiración».Aquella jornada, finalmente, arrastró al océano más de 7.000 vidas anegadas al silencio de las profundidades marinas.

Los mandos españoles, bien preparados, tuvieron que someterse a las dudas del comandante de la escuadra y la poca pericia naval del Emperador de los franceses. España contaba con marinos tan prestigiosos como Cosme Damián Churruca, Alcalá Galiano o Escaño; sin embargo, sus tripulaciones no tenían los medios y la preparación necesaria. Enfrente, una escuadra con menos barcos, pero mejor preparada, con oficiales y marineros más experimentados, bajo el timón de Nelson, uno de los más grandes estrategas de la marina de guerra. Fue, así, la crónica de una catástrofe anunciada.

Fuente: El Mundo
28.09.05

Experto: Trafalgar, 1805-2005: la Historia olvidada, por Henry Kamen (15.06.05)
Artículos: El significado de Trafalgar (10.10.04)

Noticias relacionadas:

* Un equipo internacional se sumerge en el Golfo de Cádiz para rescatar los restos de Trafalgar (14.10.04)

© BELT.ES  Copyright. Belt Ibérica, S.A. Madrid - 2004. belt@belt.es