Un
espía filipino se cuela en la Casa Blanca
Leandro Aragoncillo
robó documentos secretos desde 2000 en las oficinas de Gore y Cheney
La sombra de la traición planeaba
sobre la Casa Blanca. La justicia estadounidense ha acusado a un ex
marine de origen filipino que trabajó para el vicepresidente Dick
Cheney de pasar información clasificada a la oposición política de
Manila que busca derrocar al Gobierno de Gloria Macapagal Arroyo. El
espía se llama Leandro Aragoncillo, tiene 46 años y trabajó durante casi
tres años en la oficina de la Vicepresidencia donde, según los
investigadores, podría haber robado documentos clasificados de Estados
Unidos.
El perjuicio que ha podido causar con el supuesto hurto de
documentos en la Casa Blanca todavía no ha sido evaluado. Pero la
Oficina Federal de Investigación (FBI), para el que Aragoncillo
trabajaba tras dejar la Marina como analista de inteligencia, ya ha
sufrido el golpe seco del espionaje. La fiscalía federal de Nueva Jersey
acaba de acusar a Aragoncillo de robar más de 100 documentos, 37 de
ellos clasificados como «secretos», procedentes del FBI, la CIA y el
Departamento de Estado.
Valorar el daño.
Los cargos contra Aragoncillo se refieren sólo a la información
clasificada que sustrajo de los ordenadores del FBI, pero la
investigación se ha ampliado, ya que el supuesto traidor ha trabajado
también en la Casa Blanca, primero para el vicepresidente demócrata Al
Gore y luego para el republicano Dick Cheney, donde los militares están
autorizados al libre acceso de material más sensible. Supuestamente,
Aragoncillo enviaba al exterior la información a través del correo
electrónico, el teléfono y los mensajes a móviles.
Junto a él, ha sido acusado su amigo Michael Ray Aquino, que ocupó un
alto cargo en la Policía Nacional de Filipinas bajo el Gobierno del ex
presidente Joseph Estrada. En las últimas semanas, el diario
filipino «Philippine Daily Inquirer» ha publicado noticias que,
aparentemente, se basan en la información filtrada por Aragoncillo,
según informa «The Washington Post». En uno de los artículos, por
ejemplo, se dice que la Embajada americana en Manila cree que facciones
del Ejército de Filipinas podrían estar planeando un golpe de Estado
contra Arroyo, por lo que la presidenta estaría recabando apoyo de
simpatizantes fuera del Ejército para defenderse. Joseph Estrada, el ex
presidente filipino que fue expulsado del poder hace cuatro años tras
numerosas manifestaciones en su contra, ha reconocido haber recibido
documentos de Aragoncillo mientras el sospechoso estaba
todavía en la marina. Según Estrada, que sigue bajo arresto
domiciliario por cargos de corrupción, la información que recibió era
«no-clasificada» y nunca pensó que Aragoncillo estaba haciendo algo
ilegal.
La investigación de los supuestos espías ha provocado una auténtica
tormenta política en Filipinas. El «Philippine Daily Inquirer» publicó
también declaraciones atribuidas a diplomáticos estadounidenses que
describen a la presidenta Arroyo como una política «débil» y a su
vicepresidente como «inepto e inapropiado» para el puesto. Varios
miembros importantes de la oposición al Gobierno filipino han reconocido
que obtuvieron información de Aragoncillo y Aquino. Así, el senador
filipino Panfilo Lacson, antiguo director de la Policía Nacional de
Filipinas y uno de los principales enemigos políticos de la presidenta
filipina, señaló haber recibido los correos de Aquino. De hecho, afirma
que varios de estos correos electrónicos fueron distribuidos ampliamente
por miembros de la policía nacional, pero que no contenían informes
clasificados del Gobierno estadounidense, sino que eran noticias de
dominio público.
Según «The Washington Post», una fuente cercana a la investigación
afirmó que Aragoncillo recibió pagos por el robo del material,
pero los mensajes electrónicos citados también muestran que el supuesto
espía tenía un interés personal en intervenir en la política de su país
de origen.
Fuente: La Razón
07.10.05
Noticias relacionadas:
*
La becaria espía de Valeo (06.05.05)
*
El FBI investiga la existencia de un espía de
Israel entre la cúpula del Pentágono (08.09.04)
* Google
despide al empleado que publicó en su "blog"
información sensible de la empresa (15.02.05)
*
Apple lleva a
los tribunales a un estudiante que desvela sus secretos (03.02.05)
*
Las empresas pueden controlar el e-mail de sus empleados (26.11.04)
*
El peligro informático también está en casa
(14.10.04)
* Las nuevas tecnologías
multiplican la deslealtad (04.10.04)
*
Las empresas se "enredan" en Internet (30.07.04)