Alemania 2006: el Mundial de Fútbol más vigilado de la historia
El operativo será
integral. Hasta los tickets de ingreso a los estadios serán un verdadero
documento de identidad con los datos del portador
"Atentados terroristas,
hinchas violentos y delincuentes comunes. Esas son las tres amenazas
contra las que se prepara la policía alemana para garantizar la
seguridad del Mundial de Fútbol 2006.
"Será
la primera vez que tengamos un nivel tan alto de seguridad en un
campeonato mundial", destacó el encargado del área en el comité
organizador, Helmut Spahn. Desde el 9 de junio hasta el 9 de julio de
2006 Alemania estará prácticamente en estado de excepción. Equipos
de 32 países jugarán 64 partidos en doce ciudades. Asistirán jefes de
estado y de gobierno, delegaciones de las asociaciones de fútbol
nacionales, representantes de las seis asociaciones continentales de la
FIFA y por lo menos 3,2 millones de visitantes, desde los VIP hasta los
15 mil periodistas acreditados, los hinchas y los turistas de mochila.
Garantizar que nada empañe el más grande acontecimiento
futbolístico, tomando las medidas de seguridad necesarias, fue uno de
los compromisos que asumió Alemania al presentar su candidatura para ser
sede del mundial. Un año después de obtenerla, en 2001, ya comenzó a
trabajar una comisión de funcionarios nacionales y regionales para
definir el plan de seguridad para la policía, los servicios de
inteligencia, los bomberos, defensa civil y cuerpos anticatástrofe.
En el ministerio del Interior se abrió un centro nacional de información
y cooperación encargado de coordinar todos los datos sobre posibles
conflictos o amenazas.
"Por el momento no hay
ningún tipo de información que apunte a la planificación de un atentado
terrorista", aseguró el ministro (saliente) del Interior, Otto Schily,
al presentar el plan de seguridad. "Pero estamos alerta", agregó.
Después de los atentados de julio pasado en Londres, se tomaron aún
más precauciones, como por ejemplo simulaciones de
evacuación de los estadios en caso de alarma terrorista. La
prevención de atentados afecta a todos los organismos policiales y de
seguridad de Alemania, en cooperación con Europol e Interpol. Seis
conferencias internacionales de expertos fueron el comienzo de un
intercambio de información que durante el mundial será constante.
Además de la inteligencia y vigilancia de grupos extremistas,
Alemania va a utilizar todo tipo de tecnología para
garantizar la seguridad durante el mundial. La
principal arma serán las cámaras de vigilancia, instaladas no
sólo dentro y fuera de los estadios sino también en lugares de
concentración de gente, como las estaciones o plazas céntricas. Son
cámaras dotadas con un software capaz de reconocer los
rasgos biométricos del rostro y compararlos con
los archivos de personas supuestamente peligrosas.
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Imágenes de hinchas alemanes
en el estadio Olympia de Berlín |
Además, las entradas a
los partidos no serán un simple ticket sino una auténtico documento en
el que figuran los datos del comprador. También se utilizarán huellas
digitales ópticas mediante un sistema llamado fast
identificaction (identificación rápida).
Para que sólo pasen verdaderamente quienes tengan entradas oficiales,
alrededor de los estadios se montarán dos cordones de
seguridad. Se prevé incluso cerrar parcialmente el espacio aéreo
mientras se juega un partido, y tampoco se descarta la utilización de
aviones de reconocimiento (Aufklärungsflugzeuge).
Una pieza clave serán los funcionarios conocedores del medio;
esto es, especialistas que durante todo el año trabajan en cada ciudad
donde hay un club de fútbol alemán de primera o segunda división. Son
policías-espías que conocen a la perfección la hinchada y su
potencialidad conflictiva. Durante el mundial, estos expertos trabajarán
en cada una de las doce sedes, donde el comité organizador también
destinó a un especialista dedicado solamente a la seguridad. Se calcula
que van a viajar a Alemania un millón de hinchas sin entradas que van a
ir a ver los partidos junto con miles de alemanes.
El objetivo de todas las medidas es evitar que se repitan episodios como
el enfrentamiento entre hinchas de Inglaterra y Túnez durante la Copa
Confederaciones en junio de 2005. Este campeonato fue una especie de
ensayo general para las medidas de seguridad y sus 16 partidos se
llevaron a cabo casi sin incidentes. La única falla fue que una y otra
vez algún intruso se metía al campo de juego.
Las organizaciones de Derechos Humanos ya alzaron sus voces de protesta
por lo que consideran que se está estructurando, junto con
organizaciones extranjeras, un excesivo aparato de seguridad y
represión, que va a poner bajo sospecha prácticamente a todos los
hinchas del fútbol.
En cambio, los partidos conservadores alemanes consideran que el
gobierno saliente no hizo una evaluación correcta de los riesgos
que representa organizar el mundial 2006. Sobre todo, critican la falta
de medios de la policía, que no tiene por ejemplo un sistema digital de
comunicación (llamado BOS) como muchos de sus colegas de Europa.
De todas formas, gracias a la cooperación entre los distintos cuerpos
policiales, los hooligans y otros ultras de países como Gran
Bretaña u Holanda serán controlados exhaustivamente o directamente no
podrán viajar a Alemania. Una vez en la sede del mundial, estarán
bajo vigilancia prácticamente todo el tiempo, y tienen
la orden de intervenir en cuanto se anuncia un conflicto.
Cientos de millones de euros será el costo de este
megaoperativo de seguridad, sobre el que no se dieron a conocer
cifras oficiales. De todas formas, Alemania sacará provecho a la Copa
Mundial de la FIFA 2006: el PBI podría aumentar en casi ocho mil
millones de euros gracias al repunte en sectores como la construcción y
el turismo.
Fuente: Clarín
23.10.05
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