Seguridad
Alimentaria y Protección Biotecnológica
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En
alerta ante la gripe aviar
La pandemia parece
inevitable. España ya tiene preparados antivirales, mascarillas y
medidas de aislamiento por si el virus "salta" a los humanos
La infección por una
nueva cepa humana podría alcanzar España en sólo cuatro meses.
En diciembre de 2003
empezó a circular en el sudeste asiático una cepa del virus de la gripe
aviar especialmente temible, la H5N1. Millones de aves han sido
sacrificadas y un centenar de personas han resultado infectadas en una
decena de países. El contacto con el microorganismo ha sido letal para
ambas especies. La tasa de mortalidad ronda el 100% en el caso de las
aves y oscila entre el 50% y 70% en los humanos: a día de hoy han
fallecido 62 personas. La situación no tiene precedente histórico y
ha hecho saltar las alarmas sanitarias en todo el mundo. Nunca antes un
virus de la gripe aviar, con capacidad de infectar también a las
personas, había causado brotes tan amplios en animales y en tantos
países. Los expertos advierten desde hace años de la inminencia de una
pandemia (epidemia mundial) por la aparición de un nuevo tipo de virus
de la gripe de especial agresividad, un fenómeno que se produce cada
cierto número de años. Muchos señalan como candidato al H5N1, un
patógeno muy virulento frente al que los humanos están indefensos.
Los temores están fundados. Aunque el H5N1 es un virus gripal que
raramente infecta al hombre, salvo que esté en contacto muy directo con
animales enfermos, y no se ha demostrado que una persona infectada pueda
transmitirlo a otra, los especialistas en epidemiología y salud pública
le siguen la pista estrechamente desde 2003. Existe la inquietud
generalizada de que, debido a su cada vez más amplia difusión mundial,
el microorganismo acabe sufriendo cambios en su estructura genética
que den lugar a una cepa nueva con capacidad para difundirse en la
población rápidamente.
ALERTA SANITARIA.
«Si la epidemia se desatara en un país no europeo apenas tardaría cuatro
meses en llegar a España y la OMS estima que si el agente causal fuera
un descendiente del H5N1 aviar el número de fallecidos en el mundo
podría alcanzar los tres o cuatro millones en apenas un año», advierte
Antoni Trilla, epidemiólogo experto en gripe del Hospital Clínic de
Barcelona.
Los organismos sanitarios internacionales prevén desde mediados de los
90 la proximidad de una pandemia gripal. Estos virus sufren
pequeñas alteraciones prácticamente cada año lo que obliga a modificar
la composición de la vacuna para asegurar una protección eficaz. Pero
cada 25 o 30 años, son capaces de crear una variante completamente nueva
ante la que el organismo humano es 'virgen' e incapaz de defenderse. «La
amenaza existe y a medida que transcurre el tiempo se acerca. No sabemos
si será cuestión de meses o de años, o si la causa será este virus u
otro, pero empezamos a prepararnos hace tiempo», afirma Manuel Oñorbe,
director general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad y Consumo.
De hecho, España es uno de los países europeos que más en serio
se tomó el peligro desde el inicio. «Hace años ya manifestamos en las
reuniones de la OMS la necesidad de adoptar un
plan mundial para prevenir una potencial pandemia. Nos preocupaba
que los posibles brotes se trataran a nivel local. No hubo mucha
conciencia del problema al principio, hasta que la OMS tomó el
liderazgo», relata Oñorbe.
Curiosamente la primera alerta que lanzó este organismo sobre el H5N1 se
produjo unos días antes de que se desatara el pánico ante la aparición
en Asia del virus causante del Síndrome Respiratorio Agudo
Severo (SRAS).
Este agente, cuyo origen fue también un patógeno animal (de felinos) que
se adaptó para transmitirse de humano a humano, afectó a unos miles de
personas en 16 países y causó menos de un centenar de muertes, pero
reveló al mundo una nueva realidad: los virus no conocen fronteras ni
nacionalidades y la lucha contra estas infecciones requiere una
respuesta coordinada a nivel planetario.
Muchos países tomaron conciencia del problema que pueden causar los
microorganismos fuera de control a raíz de esta dramática experiencia.
La alerta de la OMS sobre el H5N1 aviar empezó entonces a materializarse
y en el mismo 2003 la institución recomendó a todos los países miembros
que empezaran a desarrollar dispositivos de respuesta ante el riesgo de
una nueva pandemia gripal.
La aparición de una nueva cepa de virus de la gripe dejaría pequeña,
según los expertos, la crisis del SRAS. Y más si el origen es el
H5N1.«Es muy agresivo y difícil de controlar. Además del pulmón afecta a
otros órganos», indica Amelia Nieto, viróloga del Centro Nacional de
Biotecnología.
En 2004, la Unión Europea presentó su propio plan y el
pasado mes de mayo el Ministerio de Sanidad y Consumo español hizo
público el suyo bajo el título 'Plan Nacional de Preparación y
Respuesta ante una Pandemia de Gripe'. Este documento prevé que cada
autonomía desarrolle, a su vez, un dispositivo propio, tarea que algunas
ya han concluído y otras ultiman.
LA VIGILANCIA.
El programa establece una estructura que organizará y coordinará la
vigilancia del riesgo de pandemia y la asistencia sanitaria en el caso
de que una nueva infección vírica llegase a España. Para ello se han
creado seis comités en los que participan representantes de todos los
ministerios implicados, las comunidades autónomas y expertos de
numerosas sociedades científicas. Todos estos grupos de trabajo están ya
en marcha y volverán a reunirse en septiembre. En caso de crisis
sanitaria, el liderazgo estaría en manos de la ministra y de los
consejeros de Sanidad de las CCAA.
Los departamentos de Agricultura, Pesca y Alimentación y de Sanidad y
Consumo siguen cada día la evolución del brote de gripe aviar en Asia.
«No paramos de recibir papeles», reconoce Oñorbe. La detección hace unas
semanas de aves infectadas en varias regiones de Rusia y Kazajistán, a
las puertas de Europa, ha motivado que algunos países comunitarios hayan
anunciado que endurecerán sus medidas de protección.
Para el director general de Salud Pública, «la situación no parece más
peligrosa para la salud humana que la que se inició hace dos años en
Vietnam».
PRIMERAS MEDIDAS.
Pero, por si acaso, España no ha querido quedarse atrás y ha empezado a
pasar del plano teórico al práctico. El Ministerio de Agricultura ha
intensificado el control de las fronteras para evitar
importaciones aviares de países con infección declarada y ha repartido a
las CCAA 2.400 kits de diagnóstico para realizar análisis aleatorios a
la población avícola en busca de rastros del H5N1.
Sanidad no le va a la zaga. Entre otras medidas está creando una reserva
de antivirales, negocia con dos compañías farmacéuticas la implantación
en suelo nacional de una planta para producir vacunas de la gripe (ahora
se importan), se evalua la disponibilidad de mascarillas faciales y las
CCAA contabilizan en este momento si el número de camas hospitalarias y
de medidas de soporte vital (dispositivos de respiración mecánica)
que podrían destinarse a atender a los potenciales pacientes son
suficientes.
«Entre el 20% y 25% de las camas podría estar ocupado por estos
enfermos. Sería terrible, no es fácil vaciar en poco tiempo las salas de
un hospital», opina Trilla. Josep Vaqué, jefe del Servicio de Medicina
Preventiva del Hospital Valle de Hebrón de Barcelona, es más
tranquilizador: «desde hace dos o tres años estamos alertados del
riesgo de pandemia y se han previsto mecanismos de desalojo rápido,
aunque quizás hubiera que mejorarlos».
TRATAMIENTOS.
Al tratarse de una nueva cepa vírica las actuales vacunas gripales
serían ineficaces. Lograr una inmunización llevaría, como poco, seis
meses. La mejor arma para hacer frente a la llegada de la infección es
disponer del único tratamiento antiviral que ha demostrado ser efectivo
contra el H5N1 aviar, el fármaco oseltamivir, que ya se usa como terapia
de la gripe humana en otros países (en España no se comercializa).
El laboratorio que lo produce, el suizo Roche, ha recibido pedidos de 30
países. España ha encargado dos millones de tratamientos. «Esta cantidad
nos permitiría tratar al 4% o 5% de la población» confirma el director
general de Salud Pública. ¿Será bastante cuanto la tasa inicial de
ataque de un nuevo virus gripal se calcula entre un 25% y 50%? «Hemos
hecho simulaciones de lo que podría ocurrir y, en principio, parece
suficiente, aunque se puede modificar la cantidad en la próxima
reunión», dice el representante ministerial.
Otros países están creando reservas suficientes del
fármaco como para cubrir las necesidades del 20% al 30% de sus
nacionales. Ante la demanda, Roche empezó a duplicar su producción en
2004, inauguró una tercera planta de producción del fármaco y abrirá la
cuarta a lo largo de este año.
«El antiviral no detendrá la pandemia pero permitirá ganar tiempo para
poner en marcha otras medidas y elaborar una vacuna», explica Amelia
Nieto. Por la experiencia en otras pandemias, éstas se comportan en dos
fases. «En la primera onda, la infección suele ser más leve y menos
letal. En la segunda, que se da unos meses después, aumenta la
mortalidad. La razón no está clara», relata Trilla.
¿Quiénes serían los primeros beneficiarios de los tratamientos? «De
momento, la medicación quedará bajo custodia del Ministerio de Defensa y
se destinará para atender los primeros casos. En situación de pandemia,
se garantizaría su distribución prioritaria a los profesionales que
trabajan en servicios esenciales (Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del
Estado y personal sanitario)», señala el directivo de Sanidad.
A Josep Vaqué le preocupa la vulnerabilidad de los profesionales
sanitarios en caso de crisis: no sólo están más expuestos a resultar
infectados sino que pueden ser un foco de transmisión para otros
pacientes ingresados en los centros. «Los grandes hospitales deberíamos
contar con un 'stock' de antivirales para minimizar el riesgo de
contaminación», tercia el especialista, que en 2003 viajó a Beijing
(China) a comprobar 'in situ' el 'desaguisado' que originó el virus del
SRAS.
De hecho, este año se hará especial hincapié en que los sanitarios y
otros profesionales más expuestos al virus de la gripe normal (humano)
se vacunen. Este colectivo figura, junto con las personas de más de 65
años y los enfermos crónicos e inmunodeprimidos, en el grupo de alto
riesgo de contagio, pero «apenas un 30% se vacuna», reconoce María José
Álvarez, coordinadora del grupo de Enfermedades Infecciosas del Programa
de Actividades Preventivas (PAPPS) de la Sociedad Española de Medicina
de Familia, una de las organizaciones que participa en el comité de
expertos del Plan nacional contra la pandemia.
Aunque la vacuna tradicional no protegería contra el H5N1 sí favorecería
que la cantidad de virus de la gripe humana circulante en el ambiente
fuera menor, lo que podría evitar que ambos patógenos coincidieran en un
organismo y se unieran para crear un nuevo patógeno.
Y SI LLEGA...
De acuerdo al dispositivo previsto en el Plan nacional, si se
declara la pandemia en otro país, España alertará a su sistema de
vigilancia virológica y epidemiológica que permite cubrir al 75% de la
población y está integrado por 14 redes de médicos 'centinelas'
voluntarios (cerca de 500 galenos y pediatras de atención primaria).
En caso de sospecha enviarán muestras del paciente a tres centros
nacionales de referencia de la OMS para la gripe (Madrid, Valladolid y
Barcelona), aunque sólo el de Madrid está capacitado para identificar
nuevas cepas víricas circulantes.
Si se confirma la presencia del nuevo patógeno, se activará 'a todo gas'
el dispositivo de respuesta sanitaria. Se distribuirán y aplicarán los
tratamientos antivirales, se desalojarán de los hospitales a los
pacientes que no requieran cuidados continuos, las personas que acudan
con síntomas sospechosos serán desviada a salas de espera especiales
para disminuir el riesgo de transmisión y recibirán mascarillas, los
enfermos serán aislados dentro del hospital o en sus domicilios. En
caso necesario se restringirá la movilidad de las personas y se
cerrarán los colegios. Incluso, se prevé revisar la legislación
sobre salud pública para evitar negativas a recibir tratamientos
antivirales o a vacunarse. La población será informada de los riesgos y
de las precauciones a adoptar mediante líneas calientes, folletos
informativos y los medios de comunicación. Si la pandemia llega, España
la estará esperando preparada.
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¿Qué peligros encierra el virus
H5N1? |
El virus de la gripe que
afecta a las aves pertenece al tipo A (los que infectan a
humanos suelen ser B y C). Aunque hay 16 subtipos de virus A
aviar, los más patógenos son los H5 y H7.
La cepa H5N1 sólo puede infectar al hombre de forma excepcional,
lo que exige un contacto reiterado y próximo con aves enfermas.
A pesar de la amplia magnitud del actual brote de gripe aviar,
el número de humanos afectados es pequeño lo que, según los
expertos, confirma que el virus no es capaz de transmitirse de
forma eficaz entre las personas. ¿A qué obedece entonces el
temor que ha desatado este agente? Existen varios motivos para
la alarma:
- La extensión del brote
de gripe aviar H5N1 no tiene precedente histórico. Para más de
la mitad de los países afectados se trata de la primera vez que
esta enfermedad ataca a su población avícola. En los esfuerzos
por controlar la infección se han sacrificado más de 100
millones de aves.
- Por primera vez se ha detectado la cepa en cerdos
de varias granjas de China en 2003. Éstos tienen receptores en
su tracto respiratorio que los hacen susceptibles a la infección
por virus de la gripe humana y aviar. Si un animal (o una
persona) es coinfectado simultáneamente por ambos, las cepas
víricas pueden unirse, mutar y crear un virus completamente
nuevo, transmisible de animales al ser humano y de persona a
persona.
Existe otro mecanismo a través del cual un nuevo virus gripal es
capaz de transmitirse de persona a persona. Consiste en que
durante la infección a un humano, el virus se adapte o mute
adquiriendo los cambios necesarios para que el contagio
interhumano sea efectivo.
- La circulación simultánea
en el ambiente de virus humanos de la gripe con el virus H5N1 en
la población avícola favorece el riesgo de que este último sufra
mutaciones y aumente su potencial patogénico.
La proximidad de la temporada gripal humana hace temer a muchos
que el surgimiento de una nueva cepa con potencial pandémico sea
sólo cuestión de tiempo. |
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La vacuna no podrá contener la
pandemia |
La vacuna anual contra los
virus de la gripe humana no ofrece protección contra una nueva
cepa. Desarrollar una inmunoprofilaxis segura y eficaz es uno de
los principales retos en caso de que se produjera una pandemia.
Este mismo mes se han anunciado los resultados preliminares de
una vacuna experimental contra el H5N1 aviar que se está
ensayando en un pequeño grupo de adultos sanos en EEUU. Dos
laboratorios (Sanofi-Pasteur y Chiron) trabajan en ella. Los
datos demuestran que ofrece cierto grado de protección
inmunitaria y confirman la viabilidad de desarrollar una
inmunización específica contra este letal microorganismo. Pero
los expertos predicen que esta medida no será suficiente para
contener la pandemia: la vacuna llegará tarde y en cantidades
insuficientes.
La inmunización experimental se ha elaborado a partir de un
paciente infectado en Vietnam por el virus H5N1 aviar. No
existen garantías de que funcione si éste se modifica
genéticamente para adaptarse a la transmisión humana. Podría
requerir adaptarse a estos cambios. Los laboratorios
necesitarían entre cuatro y seis meses para elaborar el nuevo
producto. En las primeras semanas de pandemia la vacuna no
estaría disponible.
Toda la población será susceptible a la nueva cepa de gripe por
lo que los grupos de riesgo a vacunar irían más allá de los
habituales (población mayor, enfermos crónicos, inmunodeprimidos,
personal sanitario y de servicios esenciales...).
Para asegurar la máxima eficacia protectora se necesitarían
mayores dosis de vacuna y, posiblemente, administrar dos
pinchazos separados cuatro semanas en el tiempo. Este hecho
representa un desafío a la capacidad productiva de los
laboratorios en época de pandemia. Por ello, la industria
farmacéutica estudia estrategias para incluir en la formulación
otras sustancias que estimulen el sistema inmune y permitan
superar estas limitaciones. Aún así, la vacuna tarda unos dos
meses en conferir inmunidad. Para muchos será tarde. |
Fuente: El Mundo
03.09.05
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