Tecnología punta lista para la seguridad de los estadios mexicanos
Tecnología de punta
hecha en México, lista para
instalarse en cosos; sólo falta que los dueños tomen la decisión
Si los directivos y dueños de equipos
y de estadios en México dejaran atrás la apatía, irresponsabilidad y no
escatimaran en gastos para darle al público un espectáculo seguro, la
violencia en el fútbol se vería disminuida en forma considerable.
Se encuentra listo para instalarse un sistema único en el mundo,
con tecnología punta desarrollada en nuestro país, que ofrece la
solución a la inseguridad que se ha desatado en nuestro balompié.
Es un conjunto de dispositivos que hacen obsoletos los mecanismos
actuales de ingreso a una instalación deportiva.
Elementos de análisis biométricos, tarjetas electrónicas, torniquetes
inteligentes y códigos de barras son las armas tecnológicas que pueden
rescatar al futbol de la creciente violencia.
En México, el estadio de Morelos de los Monarcas, es el único que ya
cuenta con un sistema basado en esta tecnología, misma que se aplicará
en cuatro estadios de Alemania durante el Mundial de 2006: Francfort,
Hannover 96, Berlín y Schalke 04.
En entrevista para EL UNIVERSAL, Francisco García, director de Human
Factor, empresa mexicana que ofrece soluciones tecnológicas de
seguridad, administración y recursos humanos, asegura que la
seguridad en los estadios en México no existe: "Lo que tienen
actualmente no es un sistema de seguridad, sino sólo elementos de
verificación de boletos, que es totalmente distinto".
Esa tecnología de telecomunicaciones, colección de datos y seguridad se
llama Nexon 4 y consta de control de acceso de boletos con
códigos de barras y banda magnética, detector de metales y explosivos,
torniquetes inteligentes, control con tarjetas electrónicas,
verificación electrónica de vigencias e identidades, lectura biométrica
de huellas dactilares, control de acceso vehicular, monitoreo y
configuración de circuitos cerrados de televisión.
El objetivo es establecer un "control total", dijo Francisco
García, de todo lo que ocurre en el interior de un estadio mediante un
sistema que vigila los movimientos de quienes ingresan al inmueble
durante un espectáculo, conforme a diversos sectores: aficionados,
barras y grupos de animación, dueños de palcos, empleados, proveedores,
cuerpos de seguridad, invitados especiales, directivos y periodistas.
Se busca evitar conflictos como los ha tenido el Azteca,
que no logra controlar del todo a barras del América.
Este mismo sistema permitirá a los equipos tener una supervisión
sobre sus miembros, incentivar ciertas conductas y contar con una
comunicación con sus aficionados de forma permanente, ya sea por correo
electrónico, postal o llamadas y mensajes a celular.
Además las tarjetas son una herramienta de marketing, con las cuales los
aficionados pueden realizar consumos en el interior del estadio,
insertándoles un prepago para que funcionen bajo el principio de
monedero electrónico.
Todo este dispositivo se complementa con el uso del Circuito
Cerrado de Televisión (CCTV). Actualmente pocos estadios lo
utilizan.
"Un CCTV debería permitir verificar el origen de un problema y a las
personas que lo producen. Si no es así es que está mal diseñado",
enfatizó el directivo.
Pero el principal rival de las compañías que han
desarrollado estos paquetes de seguridad, es la pasividad de
los directivos para actualizar sus métodos preventivos.
"La costumbre hace pensar a las directivas de los clubes que si han
operado así toda la vida ¿porqué no lo van a seguir haciendo?", añadió.
Las negociaciones con el Club Monarcas Morelia duraron casi 3 años para
concretarse y esta empresa aún sigue en platicas con otros cuatro clubes
de Primera División. Entre los estadios que podrían próximamente
beneficiarse con este sistema se encuentra el coloso de Santa Úrsula, el
Olímpico Universitario, el Azul y el nuevo de las Chivas.
"La labor que estamos haciendo es de conciencia para que (los dueños y
directivos) aprovechen la utilidad de la tecnología en el control y
seguridad de eventos masivos", explicó el director de Human Factor.
El costo mínimo de un paquete completo de seguridad es de
300 mil dólares, con la ventaja de que es autofinanciable. Lo
mismo que algunos dueños de equipos gastan en el préstamo de un jugador
extranjero o en el contrato de un novato.
Tal vez por esa apatía de quienes rigen nuestro balompié, estos sistemas
de seguridad tienen actualmente más demanda fuera del territorio
mexicano. "Hay propuestos para instrumentarlos en Sudamérica así como en
Grecia, Brasil y Egipto, entre otros países", finalizó el empresario.
Fuente: El Universal
(México)
06.09.05
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