Belt Ibérica S.A. Analistas de Prevención

- Menú -

HOME

Noticias...
Se busca...
Eventos...
Legislación...
Bibliografía...
Artículos...

> MAPA del WEB <

Su opinión...

Envíenos la noticia o el comentario que desee.

 

 

Noticias Profesionales

  

Noticias

Martes, 13 de septiembre de 2005


Seguridad Pública y Protección Civil

Algeciras cuenta sólo con tres policías para impedir la salida de coches robados

Interior cubre la salida de coches de la Operación Paso del Estrecho con tres agentes del Grupo de Tráfico Ilícito de Vehículos, dotados con una «linternita»

 

Alrededor de 50.000 vehículos, sólo entre los meses de junio y mediados de agosto, cruzan la frontera de Algeciras camino de Marruecos. Se trata de la primera fase de la Operación Paso del Estrecho, que las organizaciones dedicadas al robo de coches de alta gama en Europa utilizan para pasar a África su mercancía, aprovechando la masificación en la Puerta Sur de la UE y el débil control que presenta una desguarnecida frontera. Su dotación: tres policías -habitualmente son un inspector y tres funcionarios de la escala básica, pero en verano hay uno de vacaciones- «armados» de una «linternilla», como entre los agentes se describe a este medio luminoso, y un solo ordenador, que deben compartir entre ocho filtros de inspección. Dos agentes de seguros, que velan porque a sus compañías este contrabando les haga el menor roto, suman sus ojos a los del Cuerpo, destacados en el paso.

Y con este equipamiento, el Grupo de Tráfico Ilícito de Vehículos (TIV) tiene que enfrentarse a las artimañas que emplean los integrantes de estas bandas organizadas, y ladrones de coches por cuenta propia, que nutren toda una tipología del delito. Desde el burdo robo sin más, fácilmente detectable a través de la matrícula si el ordenador está disponible en el fragor de la frontera, al viaje sin retorno de automóviles de alquiler; y del retroquelado de bastidores, a los injertos del chasis, que emplean los criminales para sustituir los números originales de serie por piezas quirúrgicamente seccionadas a un vehículo similar de desguace, que es adquirido por una ínfima cantidad, para luego reimplantárselo al sustraído, de manera que se hace pasar a uno por otro.

«Pero con los medios de que se dispone -aseguraron a ABC fuentes de la comisaría de Algeciras-, sin lámparas láser apropiadas y ningún medio químico, la tarea de detección se vuelve casi imposible». Pese a todo, en esta Operación Paso del Estrecho el equipo de TIV logró localizar un centenar de automóviles robados, «lo que dice todo en favor de la voluntad y el empeño de unos agentes que se dejan el pellejo en su trabajo», añadieron los mismos informantes.

Encima, denunciados

Es más. Según pudo confirmar este periódico, los funcionarios deben hacer su trabajo contrarreloj porque si el conductor que ha de pasar por la frontera es retenido más tiempo del debido al no estar disponible el ordenador o por la penuria de recursos se demoran las comprobaciones, se exponen a una reclamación o incluso denuncia, toda vez que se verifique que el coche no es robado; entonces, los policías se verán obligados a contestar por escrito, o incluso a responder ante un juez por detención ilegal. Todo un despropósito a la vista del esfuerzo y de la escasez de medios, como corroboraron desde la Comisaría algecireña.

Desgraciadamente, para el personal del Cuerpo Nacional de Policía encargado de controlar la Puerta Sur de Europa nada de esto es nuevo, aunque sí reviste mayor gravedad al ocurrir en un momento en que sobre España pesa una alerta máxima por el Plan de Prevención y Protección contra el Terrorismo, activada por el Gobierno tras el 7-J, «con carácter indefinido y vigente hasta nueva orden».

Porque cinco días después del 11-M, se registraba en la comisaría de la ciudad gaditana, con el número de entrada 1742, una denuncia de la Confederación Española de Policía (CEP) en la que se exponía al jefe de esas dependencias, «cómo se le ha informado en varias ocasiones, la falta de personal y medios (vehículos, linternas, etcétera) con que cuenta la unidad de frontera, y la nefasta impermeabilidad de la misma, originando con ello la entrada ilegal de súbditos marroquíes. A este respecto, el inspector jefe de la unidad lleva una lucha incansable ante la dirección del puerto para que se modifiquen las vallas perimetrales que en su día pusieron para delimitar la zona Schengen, o las refuercen para evitar la fuga que a diario se da de personas indocumentadas así como de vehículos robados».

El puerto hace oídos sordos

«Hasta el día de la fecha -16 de marzo de 2004, añade el documento- tanto la dirección del puerto, como la autoridad portuaria, no han hecho ni el menor esfuerzo para resolver este problema, sino que, conscientemente, están permitiendo el deterioro de estas vallas y, consecuentemente, la fuga de indocumentados»

Han pasado dieciocho meses desde aquella voz de alerta, y «siguen igual las mismas circunstancias penosas en que se ha de trabajar en el paso fronterizo, aunque sabemos -aseguraron agentes destinados al control- que el comisario ha trasladado a sus superiores las carencias que se sufren sin que, a la vista está, haya obtenido el apoyo de contar con más recursos».

Incluso, ABC pudo confirmar entre el personal a su mando, los esfuerzos denodados por parte del inspector jefe responsable del puerto, con informes documentados hasta el último detalle, porque la superioridad escuche sus peticiones y ponga fin a la penuria endémica de la frontera con Marruecos.

Fuente: ABC
07.09.05

Noticias relacionadas:

* El sistema de emergencias 112 de Andalucía atenderá llamadas en árabe para la Operación Paso del Estrecho (20.06.05)
* La operación 'Paso del Estrecho' registra su pico más alto con el tránsito de 70.000 inmigrantes (28.07.03)

© BELT.ES  Copyright. Belt Ibérica, S.A. Madrid - 2004. belt@belt.es