Seguridad Colectiva y Defensa Nacional
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La
‘Gran Manzana’ tiene unas ganas locas de vivir
Cuatro años después
de los atentados, los neoyorquinos corretean por las avenidas de la
‘Gran Manzana’ llenos de vida, liberados de los miedos del 11-S.
Literatos, cineastas, dramaturgos,
políticos, periodistas y gente de a pie ya debaten abiertamente el por
qué de los atentados.
Los neoyorquinos volverán
a recrear en su mente aquel fatídico día, hace ahora cuatro años, en el
que dos aviones pilotados por los terroristas de Al Qaeda pulverizaron
las torres gemelas y sacudieron los cimientos de la seguridad de Estados
Unidos y del mundo. Habrá en la zona cero cuatro silencios, dos que
evocarán el momento en que los aparatos se empotraron contra las torres
gemelas y otros dos en el que éstas se desplomaron. Aunque la sombra del
huracán Katrina estará muy presente y quitará brillo a las
celebraciones, los neoyorquinos saben diferenciar muy bien el origen de
ambas catástrofes humanitarias. “Nosotros sabemos que los atentados de
Nueva York fueron causados por el odio, por la obsesión de hacer daño a
los estadounidenses; lo del huracán en Nueva Orleáns no es más que un
fenómeno natural”, dice David O’Connor, un americano metido en la
cuarentena.

En el fondo, el cuarto
aniversario es especial porque ya no asusta hablar del fantasma del
terrorismo. “La ciudad ya se ha recuperado emocionalmente del atentado.
Ya puede mirar de frente a los ataques y hablar sobre ellos”, dice Luis
Rojas Marcos, un psiquiatra español que por aquellas fechas estaba al
frente de los servicios de salud pública de la ciudad. De hecho, O’Conor,
que cumple años justo el 11 de septiembre, ha decido volver a
exteriorizar sus sentimientos de alegría. “Ahora ya celebro mi
cumpleaños. Hay que asumir que la vida sigue”, afirma. Esta reconquista
de la normalidad psicológica se detecta en la proliferación de productos
culturales (películas, obras de teatro...) y en la información de los
medios de comunicación sobre estos hechos dolorosos.
Hoy apenas pervive un
pequeño grupo de personas afectadas que no consigue liberarse de la
pesadilla, un porcentaje muy bajo. Aquellos que vivieron los
acontecimientos directamente, perdieron a un ser querido, participaron
en las tareas de rescate o se hallaban en situaciones precarias
–desempleo, violencia doméstica, enfermos psiquiátricos...– fueron los
más golpeados por el flagelo del terrorismo. “La recuperación de los
neoyorquinos ha sido gradual. A ello ha contribuido el que no se hayan
repetido los atentados, la mejora de la economía y la menor
delincuencia”, dice Rojas Marcos. En buena medida, gracias al 11-S “la
ciudad se convirtió en un Santiago de Compostela. Hasta entonces era
contemplada por el resto del país como una ciudad distinta, demasiado
liberal”, agrega el psiquiatra afincado en la Gran Manzana.
Santiago de Compostela o
no, lo cierto es que la ciudad está inmersa en un boom turístico. Miles
de turistas recorren diariamente la ciudad, armados con sus cámaras
fotográficas, sin miedo a un nuevo atentado, si bien es cierto que el
vuelo bajo de algunos aviones despierta la imaginación más pesimista de
algunos visitantes. Si la demanda se mantiene firme, este año cien
millones de personas habrán aterrizado en los aeropuertos neoyorquinos.
Muchos turistas se asoman con curiosidad a la zona cero, para ver el
socavón donde se levantaban las Torres Gemelas. Y con la misma
curiosidad se preguntan por qué todavía no se ha edificado el solar.
Tras preguntas y más
preguntas, llegan a la conclusión de que lo más tangible es algo
intangible: el proyecto de la Torre de la Libertad, cuya tercera versión
se presentó antes del verano y que verá la luz en 2010. Las eternas
batallas políticas y estéticas, un argumento digno del peor culebrón,
han impedido la reconstrucción de ‘El edificio de cristal’, que tendrá
514 metros como el primer proyecto presentado por el arquitecto
Libeskind, hoy irreconocible, se elevará sobre un pedestal de cemento y
acero de 61 metros de alto, de los que los nueve primeros no tendrán
ventanas.
Aunque el huracán Katrina
ensombrecerá los debates no impedirá que se reaviven las reflexiones la
semana que viene cuando Nueva York se convierta en la capital de la
política mundial con ocasión de la cumbre para la reforma de la ONU. Más
de 170 líderes, la flor y nata de la clase dirigente, asistirán al
encuentro. El fenómeno del terrorismo y la eficacia de los sistemas de
seguridad actuales serán, inevitablemente, cuestiones sobre la mesa.
Sobre todo tras las explosiones en el metro de Londres que han vuelto a
demostrar que esta enfermedad no remite y que sobre Nueva York sigue
pesando la amenaza del terrorismo.
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"Cada día sin atentados es una
inyección de fuerza", Luis Rojas Marcos, responsable del sistema
sanitario en Nueva York durante el 11-S |
Cuatro
años después de la tragedia, los neoyorquinos se han recuperado
del zarpazo terrorista de Al Qaeda, aunque han quedado
profundamente tocados por esta experiencia traumática.
Luis Rojas Marcos fue un
testigo de excepción del dolor provocado por los atentados del
11 de septiembre de 2001 como responsable del sistema sanitario
y hospitalario de Nueva York, su segunda patria. Cuatro años
después del embate terrorista, y ya desde el sosiego de la vida
universitaria, sigue siendo una de las voces más autorizadas
para hablar de las secuelas psíquicas.
¿Cuál es el estado emocional
de los neoyorquinos? El psiquiatra español, de 62 años, no
vacila en su diagnóstico: “La ciudad está recuperada aunque
todavía hay un pequeño grupo que por su personalidad o sus
circunstancias particulares sigue afectado por el estrés
postraumático. Tal vez el 2 ó el 3% de las personas que vivieron
la catástrofe directamente o perdieron a un ser querido”. La
mecánica de la vida es así. “Del mismo modo que una herida
tiende a curarse, los traumas también tienden a desaparecer. Las
imágenes del terror –la memoria emocional– pasan al mundo de las
palabras –la memoria verbal– y se pierde la intensidad
emocional”. O lo que es lo mismo, ya se puede hurgar en el
pasado y hablar de las heridas. Tanto es así que el 11-S “ya ha
entrado en el mundo del chiste. Esto se puede ver en algunas
obras de teatro en Broadway, como The Producers.”
Rojas Marcos reconoce que el
drama neoyorquino estuvo bien gestionado. Por eso, se enfurece
al analizar lo sucedido al trasluz de la crisis del huracán
Katrina. “Tras el 11-S los poderes públicos reaccionaron bien.
Hubo liderazgo por parte del alcalde, Rudolph Giuliani; hubo
unión, solidaridad. Ahora no hay liderazgo, sino desunión en los
estados afectados del Sur. ¿Por qué este doble rasero?”
“Desde los tiempos de Ronald
Reagan se está minimizando el poder las instituciones públicas.
La política económica ha favorecido mucho a la industria pero
poco a los pobres. Cuando yo llevaba el área de Salud Mental,
los recursos para los homeless –los que no tienen casa–
aumentaban según se les considerase, en cada momento, enfermos o
fracasados. La visión de los pobres no es clara en este país.
Por eso el huracán levanta muchos interrogantes sobre el papel
del Estado y la pobreza”.
El hecho de que los tentáculos
de Al Qaeda no se hayan dejado ver en la ‘Gran Manzana’, nadie
lo duda, ha contribuido al restablecimiento de la normalidad.
“Cada día sin atentados es una inyección de fuerza”. Pero este
paréntesis, siempre tan provisional, se puede cerrar en
cualquier momento. Y las últimas explosiones sangrientas en
Londres son un aviso a navegantes.
Nueva York no está inmunizada
contra futuros atentados. Antes bien, “la realidad demuestra que
las personas que más han sufrido en la vida son más débiles y
resisten peor las adversidades” El psiquiatra concluye que “si
se produce un nuevo atentado en Nueva York el impacto
psicológico será mucho mayor que el del 11-S. Una mujer que
vuelve a ser violada, o un soldado que debe regresar a la guerra
mucho más. Los traumas se acumulan”. |
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Cronología de una década marcada
por el terror |
- Primer golpe al
corazón de Nueva York. El 23 de febrero de 1993, Al
Qaeda atentó por primera vez en el World Trade Center de
Nueva York con un saldo de 6 víctimas y 1.000 heridos.
- Objetivo: Estados
Unidos. Los intereses de EEUU en África y Asia han sido
uno de los objetivos principales de Al Qaeda. En 1998, dos
camiones bomba contra las embajadas de EEUU en Nairobi
(Kenya) y Dar-es-Salaam (Tanzania) dejaron 200 víctimas y
miles de heridos. Dos años después, 17 soldados americanos
murieron en un ataque contra el portaavioens USS Cole en el
puerto de Adem (Yemen)
- 11 de septiembre de
2001, la primera potencia es atacada. Dos aviones
secuestrados por terroristas suicidas se estrellaron contra
las torres gemelas de Nueva York, otra en el Pentágono en
Washington y una cuarta fue derribada por la aviación
norteamericana en Pittsburgh. El territorio de la primera
potencia mundial era atacado por primera vez en su historia
dejando más de 3000 víctimas. Este acontecimiento marcó la
política exterior del presidente George Bush, centrada en la
lucha contra el terrorismo internacional y que ha derivado
en sendas guerras contra Afganistán e Irak.
- Operación "Libertad
Duradera": la guerra de Afganistán. Inmediatamente
después de los atentados, EEUU aportó pruebas ante la ONU de
la implicación de Osama Bin Laden y el régimen talibán de
Afganistán en los atentados del 11-S. El llamamiento de
George BUsh y el primer ministro británico, Tony Blair, para
luchar contra el terrorismo internacional consiguieron
reunir una coalición de 40 países auspiciada por la OTAN. El
7 de octubre de 2001 comenzó la batalla. Una año después, el
22 de diciembre, Hamizh Karzai era elegido como nuevo
presidente de Afganistán por los clanes afganos, aunque EEUU
todavía no ha conseguido detener a Bin Laden.
- Bin Laden no aparece y
Al Qaeda sigue golpeando. Túnez, Pakistán, Yemen,
Indonesia, Kenya, Arabia Saudí, Marruecos y Turquía
sufrieron entre 2001 y 2003 atentados reivindicados por Al
Qaeda con un saldo de 427 víctimas. Algunos tan sangrientos
como el de Bali en 2002 (202 víctimas), Riad en 2003 (30
víctimas), Riad en 2003 (30 víctimas) o Estambul (60
muertos).
- La foto de las Azores:
"Mañana es el momento de la verdad para el mundo". El 16
de marzo de 2003, Bush, el primer ministro británico, Tony
Blair, el ex presidente del gobierno, José María Aznar, y el
ex primer ministro portugués, José Manuel Durao Barroso, se
reunieron en las islas Azores para lanzar un ultimátum a
Sadam. EEUU dio un plazo de un día a Irak para cumplir la
resolución 1441 de la ONU y demostrar su desarme.
- La guerra de Irak.
El 20 de marzo de 2003, comenzó la Segunda Guerra del Golfo.
Tan sólo 20 días después, las televisiones de todo el mundo
retransmitieron en directo el derribo de una estatua gigante
de Sadam en el cento de Bagdad. El 14 de abril, tras
tomar Mosul, Basora y Kirkyt, EEUU llegó a Tikrit, ciudad
natal de Sadam. Con el tirano en paradero desconocido, la
guerra había terminado Aunque comenzaba una sangrienta
posguerra por el control de Irak que se ha cobrado más
víctimas que el enfrentamiento bélico entre atentados de la
insurgencia y sublevaciones, como la encabezada por el
clérigo radical chií, Moqtada Al sader, en 2004.
- Ataque a España en
Casablanca: el 16 de mayo de 2003 varios terroristas
suicidas asaltaron la Casa de España en Casablanca
(Marruecos), causando la muerte de 45 personas e hiriendo a
otras 100.
- "Lo tenemos": Sadam
atrapado. "El tirano está preso". El 14 de diciembre de
2003, la imagen descuidada y resignada de un Sadam capturado
dio la vuelta al mundo, después de haber sido localizado en
un zulo de Tikrit con 750.000 dólares, dos fusiles AK-47 y
una pistola.
- 11 de marzo de 2004,
ataque a Europa. En la mañana del 11 de marzo de 2004,
diez bombas estallaron en cuatro trenes de cercanías en
Madrid: dos en la estación de Atocha, uno en el Pozo y otra
en Santa Engracia. España sufrió el mayor ataque terrorista
jamás perpetrado en Europa, con un saldo de 191 víctimas y
1.500 heridos. Dos días después se realizaron las primeras
detenciones: Al Qaeda era el autor.
- España castiga a Aznar y
Zapatero retira las tropas. El 14 de marzo, José Luis
Rodríguez Zapatero fue elgido presidente del Gobierno. La
opinión pública, conmocionada por los atentados, castigó el
apoyo de Aznar a Bush. En mayo, tal y como prometió,
Zapatero retiró las tropas de Irak. George Bush, reelegido.
Los republicanos arrasan en las elecciones presidenciales el
2 de noviembre de 2004. Bush es el presidente con más votos
en la historia de los Estados Unidos con amplia mayoría en
el Congreso y el Senado para continuar su política exterior.
- Un nuevo Irak. El 5 de
enero de 2005, Irak celebró elecciones para elegir una
Asamblea Nacional Iraquí. La nueva Asamblea ha sido la
encargada de elaborar una Constitución, que se deberá
aprobar en otoño. Las diferencias entre suníes, chiíes y
kurdos sobre la definición del Estado, el reparto de los
recursos petrolíferos y el papel del Islam, amenazan la
transición de Irak.
- 7 de julio de 2005, nadie
está a salvo. Cuatro posibles explosiones (tres en el metro
y una en un autobús) golpean Londres. El mayor ataque
terrorista en suelo británico deja, al menos, 52 víctimas y
700 heridos heridos. Al Qaueda sacude el corazón de Londres
un día después de ser elegida sede olímpica para 2012 y
mientras se celebraba la cumbre del G-8 en Geneagles
(Escocia)
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Fuente: Expansión
10.09.05
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