El
plan de emergencia y evacuación de un geriátrico incendiado en Valencia
no fue divulgado entre los trabajadores del centro
La Consellería de
Bienestar Social dice que el texto existe; el personal, que no hay
encargados de desalojo ni simulacros
La residencia pública de
tercera edad de Carlet, donde la noche del domingo murió una mujer de 91
años a causa de un incendio, no cuenta con un plan de emergencia y
evacuación o, si existe en el papel, no es conocido por los
trabajadores ni ha sido desarrollado con ellos. La presidenta del
comité de empresa del recinto, María Jesús Barbarroja, aseguró ayer que
ni existen empleados que hayan sido adiestrados para dirigir una
evacuación ni se han realizado ejercicios de evacuación del alojamiento.
Es más, agregó, el comité de empresa de la Conselleria de Bienestar
Social y el de Salud Laboral pidieron en noviembre de 2004 este plan
-junto con el de otros centros de servicios sociales- y tan sólo
recibieron información de que estaba depositado en unos
despachos del macrogeriátrico, con capacidad para 480 plazas. La
responsable laboral fue tajante sobre la evacuación de los mayores el
pasado domingo: fue resultado del instinto y la buena disposición de las
auxiliares y el personal que estaba en la residencia en torno de las 23
horas, cuando se produjo el fuego en la planta sexta.
La existencia de estos planes de emergencia en los centros de uso
público es un mandato impuesto por la
Ley de Prevención de Riesgos Laborales, promulgada
en 1995.
Fuentes oficiales de Bienestar Social, no obstante, sostuvieron ayer que
sí que existe un voluminoso plan de evacuación y un protocolo de
actuación, aunque no pudieron asegurar que este se haya desarrollado
con los empleados ni que se hayan realizado simulacros para adiestrar al
personal. Según esta versión, el documento en cuestión es el que ha
marcado la adecuación del centro a la normativa contra incendios, tarea
en la que el departamento de Alicia de Miguel ha hecho hincapié en los
últimos años.
El director general de Servicios Sociales, Joaquín Martínez, dijo ayer
que se han invertido 1,3 millones en los tres últimos años en este
aspecto. Agregó que este esfuerzo económico (plantas aisladas con
puertas especiales, escaleras exteriores en las cuatro alasÉ) es el que
posibilitó que el incendio quedara prácticamente limitado a la
habitación donde se originó y en 15 minutos -siempre según su
explicación- quedara bajo control.
Las escaleras exteriores, pese a todo, no están concluidas, aunque
fueron utilizadas el domingo por los Bomberos.
Las causas del siniestro son aún una incógnita y son el punto
central de la investigación iniciada. Los trabajadores especulaban ayer
con la posibilidad de un cortocircuito.
La forma cómo se descubrieron las llamas tampoco está totalmente clara.
Bienestar Social explicó ayer que entre las 23.00 y las 23.05 se recibió
un aviso desde el interfono de la habitación donde se produjo el fuego y
otro de la auxiliar encargada de esa zona, sin precisar cuál fue
primero. Este punto debería quedar resuelto con la caja negra del
sistema de interfonos.
Asimismo, la conselleria reveló que los colchones -de látex-
no son ignífugos, pero se consideran los más adecuados para personas que
están la mayor parte del día en cama. Sí que lo son, dijo, sábanas,
colchas y cortinas.
Fuente: Levante
13.09.05
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