La
Guardia Suiza pide tener más poder que la Gendarmería para proteger al
Papa
El responsable del
Cuerpo solicita al Vaticano obtener «el primado en la custodia del
Pontífice»
Los ángeles custodios del
Vaticano, la Guardia Suiza, cumplen medio milenio la
próxima semana. Tras cinco siglos de fiel servicio a los Papas, exigen
más poder para la seguridad del Vaticano.
El diario «Corriere della
Sera» informó el sábado de que el actual comandante del Cuerpo, el
coronel Elmar Theodor Maeder, elevó por carta al Pontífice la petición
de obtener «el primado en la custodia de la sagrada persona del Papa».
Actualmente las labores de seguridad y espionaje están en manos
del otro cuerpo armado de la Santa Sede, la Gendarmería
Vaticana, formada por ex-policías italianos que visten el traje y la
corbata del guardaespaldas común. La mayor parte de ellos proceden
del cuerpo de los «Carabinieri».
Aunque muchos opinan que
los Guardias Suizos cumplen una misión meramente ornamental, lo cierto
es que han sido entrenados como soldados de élite y su
disciplina castrense es una de las más duras del mundo. También engañan
las alabardas y espadas, que denotan una obsolescencia que no se
corresponde con la realidad. Bajo los folclóricos faldones, los «suizos»
(como se les conoce en Roma) esconden armas repetidoras y, en el caso de
los oficiales, granadas de humo y explosivos convencionales. Además,
estos jóvenes se ven obligados a soportar sueldos bajos y duras
restricciones. El honor de portar el emblema otorgado por el Papa
Julio II lo pagan con una estrecha vigilancia de las normas morales, el
celibato en el caso de la soldadesca (los oficiales se pueden casar) y
largas jornadas laborales. Para las ceremonias oficiales tienen la
obligación de portar la coraza al pecho. Por no hablar de las molestias
causadas por las hordas de turistas.
Exclusividad de protección. Pero no parece suficiente. La Santa
Sede hizo saber ayer que no llevará a cabo ninguna reforma importante de
los servicios del orden, aunque señaló que no descartan la posibilidad
de establecer «nuevas relaciones» entre el cuerpo suizo y la
Gendarmería. Por su parte, los miembros de la Guardia Suiza se negaron a
ofrecer declaraciones al respecto de la polémica. El Vaticano ha añadido
que los «suizos» siempre han participado en los actos oficiales,
flanqueando en todo momento al Papa durante las Audiencias Generales y
las Homilías en San Pedro. Por otra parte, en el entorno vaticano se
desestima la posibilidad de permitir que la Guardia Suiza obtenga la
«exclusiva» de proteger al Papa. Especialmente en un periodo de
incertidumbres terroristas como este.
Fuente: La Razón
19.09.05
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