El
proyecto de ley de Defensa Nacional pasa al Senado
El primer Pleno
tras las vacaciones de verano aprueba también la restitución a la
Generalidad de Cataluña de los documentos incautados con motivo de la
Guerra Civil.
El primer Pleno de carácter
legislativo del Congreso de los Diputados tras las vacaciones de verano
aprobó, para su remisión al Senado, el Proyecto de Ley Orgánica
de la Defensa Nacional y el de restitución a la
Generalidad de Cataluña de los documentos incautados con motivo de la
Guerra Civil custodiados en el Archivo General de la Guerra Civil
Española y de creación del Centro Documental de la Memoria Histórica, a
la vez que aprobó una enmienda de totalidad, presentada por el Grupo
Socialista, para devolver a la Cámara Alta su proposición de ley para la
aplicación del tipo reducido del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) a
los centros residenciales.
El Partido Popular, único
partido que votó en contra del proyecto de ley de la Defensa Nacional,
considera que ésta es una mala ley y que rompe el consenso “que en
materia de seguridad y defensa era la norma de conducta una vez que
se aprobó nuestra Constitución en el año 1978”, según explicó el
portavoz del PP en el debate, López-Amor García, quien anunció que
“cuando se den las condiciones” el Grupo Popular hará otra ley de
defensa.
Perversión política
Esta ley, agregó el diputado, “nace
coja; será breve porque una ley de defensa que se pacta con partidos que
se declaran independentistas, que no creen en la integridad de la nación
española ni en España, no puede ser más que una perversión de carácter
político”. López-Amor criticó que el texto normativo no se haya sometido
al dictamen del Consejo de Estado, la falta de unidad de
conjunto del texto, y la redacción del artículo 19 del
proyecto que “ha sido y es una de las claves del pacto roto con el
Gobierno”, dijo el diputado, refiriéndose a la redacción dada a las
misiones en el exterior de las fuerzas armadas españolas y a los
criterios e instituciones a los que se debe someter la autorización de
estas misiones.
Previamente a la intervención del diputado del PP, y al presentar el
proyecto a la Cámara, el ministro de Defensa, José Bono, dijo que la
vigente ley de 1980, reformada levemente en 1984, había quedado
obsoleta, y señaló que comparando la realidad de la España actual con la
de 1980, “salta a la vista que la relación de los ciudadanos y de los
militares ya no está marcada ni por preocupaciones ni por temores
mutuos; han cambiado las realidades y los valores. Hoy nadie escucha
ruidos de sables sencillamente porque no hay ruido antidemocrático
alguno en nuestros cuarteles”.
Consenso
Ayer, dijo el ministro: “Casi nadie
está dispuesto a mantener el viejo aforismo latino de si quieres la paz,
prepárate para la guerra, porque somos muchos los que lo hemos
sustituido por aquel otro aforismo, más acorde con nuestros días, de
Pablo VI: si quieres la paz, trabaja por la justicia”.
Finalizando su intervención, el
ministro de Defensa dijo que el Gobierno quiere que la elaboración de
esta ley sea ocasión, también, para “el reconocimiento a nuestros
militares”, a la vez que agradeció el talante constructivo en la
búsqueda del consenso que había presidido el debate en Comisión de todos
los Grupos parlamentarios. Sobre el voto negativo del Grupo Popular
indicó que a la mayoría de sus votantes les gustaría que apoyasen la ley
de Defensa Nacional, y agregó que le parecía obligado recordar de cara a
algunos ámbitos que “el sello de la defensa de España, de la defensa del
patriotismo, no está guardado en ninguna arca de la alianza y desde
luego no está ni en el arca de la alianza del PP ni del Partido
Socialista ni de ningún grupo; en todo caso está en el ámbito de este
hemiciclo que representa, junto con el Senado, a la soberanía nacional”.
El consejo mayoritario alcanzado en el
Parlamento, gira en torno –y éste es uno de los mayores motivos de
oposición del PP– a los requisitos que fija el proyecto para la
participación de las Fuerzas Armadas en misiones en el exterior que no
estén directamente relacionadas con la defensa de España o de sus
intereses nacionales. Se trata, en palabras de José Bono, de “dos
requisitos claros y terminantes: el primero, conformidad con el Derecho
Internacional; y el segundo, autorización del Parlamento.
A la conformidad del Derecho
Internacional se han de añadir alguna de estas cuatro condiciones: la
primera, que haya petición del Gobierno en cuyo territorio habrán de
actuar; o que haya una resolución de las Naciones Unidas, tal y como en
su Carta viene establecido; o que haya acuerdo de la Unión Europea; o,
por último, que exista resolución como la OTAN toma sus resoluciones,
por unanimidad, en el Consejo Atlántico”.
El resto de los grupos parlamentarios
valoró el trabajo realizado y puso especial énfasis en el consenso
alcanzado en torno a que la decisión final para el envío de tropas
españoles al exterior tenga que contar con el requisito previo de la
autorización del Parlamento.
Fuente: Expansión
20.09.05
Noticias relacionadas:
*
La Ley de la Defensa consagra la cooperación del
Ejército en la lucha contra el terrorismo (17.02.05)