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Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Seguridad.

 

Noticias del Sector

Miércoles, 10 de octubre de 2018

Los timbres inteligentes de Amazon aterrizan en España

El gigante del comercio electrónico compro la 'start up' de dispositivos de seguridad Ring el año pasado por más de 1.000 millones de dólares, la segunda mayor adquisición de su historia

 

Dispositivo Ring Video Doorbell 2.
Dispositivo Ring Video Doorbell 2

Como tantas historias de éxito en Silicon Valley, la de Ring comenzó dentro de un garaje. "Cuando estaba trabajando en mi garaje perdía las entregas de mis paquetes continuamente porque no escuchaba el timbre de la puerta. Para acabar con este problema decidí construir la primera versión de Ring, llamada DoorBot. Hoy en día, somos una compañía que ofrece dispositivos y servicios de seguridad asequibles que brindan seguridad en el hogar", relata por correo electrónico a EXPANSIÓN su fundador y consejero delegado, Jamie Siminoff.

La gama de productos de vigilancia de Ring, que desde hoy se encuentran a la venta en España, va desde un videoportero con cámara de alta definición y conexión WiFi, que permite mantener una conversación con quien se encuentre en la puerta, hasta una cámara de seguridad inalámbrica con detector de movimientos y visión nocturna, que alerta en tiempo real al usuario a través de su smartphone de cualquier movimiento sospechoso en su domicilio.

"Nuestra misión es reducir la delincuencia en los vecindarios al proporcionar herramientas de seguridad asequibles y eficaces", señala.

Los dispositivos se pueden adquirir en nuestro país a través de Amazon.es, Media Markt, Fnac, Intecat, Macnificos, y otros centros especializados, o bien a través del sitio web de la compañía. Su precio oscila entre los 99 euros del Ring Video Doorbell, la versión básica del videoportero, hasta los 299 euros de la Ring Floodlight Cam, una cámara de seguridad equipada con focos de alta potencia y una sirena de alarma.


Jaimie Siminoff, fundador y consejero delegado de Ring

Amazon

Fundada en 2011 en Santa Mónica (California), el mayor éxito de Ring ha llegado este año tras ser adquirida en febrero por el gigante del comercio electrónico Amazon por un importe superior a los 1.000 millones de dólares (alrededor de 860 millones de euros), según avanzó The Wall Street Journal.

Se trata de la segunda mayor compra de la firma de Jeff Bezos en su historia, tras la adquisición el ejercicio pasado de la cadena de supermercados Whole Foods por 13.700 millones de dólares (casi 11.800 millones de euros). A pesar de la compra, desde la empresa aseguran que Ring sigue trabajando de forma autónoma y conserva su marca.

Antes, la compañía de ecommerce ya había invertido en Ring a través del Alexa Fund, un fondo de capital riesgo dotado con 100 millones de dólares para promover la innovación a través de la voz. De hecho, algunos timbres inteligentes y cámaras de seguridad de la start up se conectan ya a través del asistente virtual Alexa.

Y es que Ring es sólo una pieza más del puzzle con el que Amazon busca imponerse en la batalla del hogar conectado, un mercado en el que tiene una posición sólida gracias a la popularidad de sus altavoces Echo, que se prevé lleguen también a España antes de final de año.

Hogar conectado

Las incursiones de la tecnológica en este sector se han multiplicado en los últimos meses. A principios de año, la multinacional adquirió por 90 millones de dólares al fabricante de cámaras de seguridad Blink. Unos meses antes, en octubre del ejercicio pasado, presentó Amazon Key. Una solución, compuesta de una cámara inalámbrica y una cerradura inteligente, que permite a los usuarios recibir entregas en el domicilio aunque no haya nadie en casa.

Con él, el repartidor debe escanear el código del paquete y si el sistema detecta que está a nombre del propietario o alguno de sus inquilinos, el sistema desbloquea la puerta y enciende la cámara de seguridad para que el usuario pueda monitorizar la entrega.

Cómo integrará Amazon toda esta tecnología es de momento un misterio. Lo que sí resulta palpable es el interés del gigante del comercio electrónico por tener el control total de la última milla, como se conoce al proceso final de entrega de un pedido online, y donde se producen la mayoría de reclamaciones. El objetivo final de la compañía es que sus clientes puedan recibir sus pedidos con garantías aunque se encuentren fuera del domicilio.

Fuente: Expansión
28.08.2018

Suplemento Temático: Autoprotección

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