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Seguridad Pública y Protección Civil.

 

Revista de Prensa: Noticias

Jueves, 22 de septiembre de 2011

Nueva York, ¿estamos preparados para otro desastre?

La ciudad y el país aseguran estar mucho mejor preparados que hace diez años

 

Ambulancias que no sabían dónde ir. Descoordinación general. Falta de personal. Destrucción total de la central de emergencias de la ciudad, ubicada en el World Trade Center. Caos. Falta de un liderazgo central que coordinara la respuesta federal y local. Pánico.

El ataque ocurrido la mañana del martes 11 de septiembre de 2001 tomó por sorpresa a todos, incluyendo a las agencias que debían estar preparadas para responder adecuadamente ante cualquier emergencia.

Diez años más tarde, la ciudad y el país aseguran estar mucho mejor preparados para cualquier desastre.

La Oficina de Manejo de Emergencias de la ciudad (OEM, por sus siglas en inglés) reconoció que ha aprendido mucho después de enfrentar crisis como el 9/11, el apagón del 2003, y la tormenta de nieve del invierno pasado.

"Hemos crecido desde el 11 de septiembre", dijo el comisionado Joseph Bruno, quien explicó que la ciudad tiene ahora mejores planes de respuesta ante cualquier emergencia que pueda ocurrir.

Antes del 9/11, la OEM dependía de la Oficina del Alcalde, pero desde el 2002 opera como una agencia independiente.

Bruno explicó que el presupuesto de la agencia ha aumentado, con lo que han podido mejorar la infraestructura, la tecnología, aumentar el entrenamiento y mejorar la coordinación con otras agencias –policía, bomberos, EMS- ante una emergencia.

El financiamiento federal para la OEM en 2001 era de $3 millones al año. Este año el financiamiento fue de $23 millones, otorgados a través de un programa creado tras el 9/11 por el Departamento de Seguridad, el Urban Areas Security Iniciative (UASI).

Gracias a esto, por ejemplo, el personal de la OEM aumentó de 72 personas en el 2001 a 198 en el 2011.

Larry Sommers, coordinador de la Oficina Federal de Emergencias (FEMA) para Nueva York –que pasó a ser parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) creado después del atentado terrorista- explicó en un seminario reciente realizado en la ciudad, que uno de los principales problemas en el 9/11 fue la descoordinación entre las agencias de ayuda.

"FEMA ahora está mucho más involucrado en los planes de la respuesta y recuperación. No podemos predecir un evento, pero ahora estamos más en línea con las ciudades y el gobierno para responder de forma más rápida y adecuada. Y, segundo, ahora somos más grandes y tenemos más capacidad de respuesta que en el 9/11", dijo Sommers.

En la calle, la opinión está dividida

"Se han preparado mejor, uno se siente más seguro, me siento más seguro que en mi propio país", dijo José Germán, de 56 años, y quien trabaja en una bodega.

Pero Juan Velázquez, un portero de 68 años, cree que la ciudad no está debidamente preparada.

"Vemos como en los trenes, en los túneles, no hay mucha vigilancia. Ahora mismo usted pudo ver que en Nueva Jersey pasó un tren con una caja sospechosa para acá para el World Trade Center", dijo Velázquez, refiréndose a un evento ocurrido el 28 de mayo en el tren PATH.

Según el experto en seguridad Robert Strang nadie pensó que un ataque como el 9/11 podía ocurrir, por lo que el país no estaba preparado para enfrentarlo.

Strang dice que desde entonces se han destinado más recursos a la seguridad y hay una mayor voluntad política para hacer la ciudad más segura.

"La gente debe sentirse segura, por muchas razones. Está todo bien", dijo Strang, subrayando el gran trabajo de inteligencia, policial y de seguridad que se ha realizado desde entonces.

Strang puntualizó, no obstante, que los expertos en seguridad esperan otro ataque, por lo que siguen aumentando sus esfuerzos.

Para prevenirlo, dijo, tratan de pensar en todas las opciones posibles, pero todavía hay puntos vulnerables, como en el transporte de carga que entra al país y en los vuelos de pasajeros.

Frank Dwyer, vocero del Departamento de Bomberos de la ciudad (FDNY), mencionó numerosos avances en las comunicaciones, el entrenamiento y la tecnología en los últimos diez años.

"Se ha puesto un énfasis en el entrenamiento con otras agencias, incluyendo NYPD, OEM, NY/NJ Port Authority y la armada. Nuestros miembros han entrenado en situaciones de terrorismo, y eso probó ser efectivo cuando bomberos de la estación 54/carro 4 (Engine 54/Ladder 4) respondieron en el intento de atentado con bomba en Times Square el año pasado", dijo Dwyer.

Jim Soto, de la oficina de Servicios de Emergencia Médicos (EMS) del estado, dijo que se han hecho muchos esfuerzos para estar preparados ante cualquier emergencia.

Soto especificó que se ha puesto especial atención en el entrenamiento de personas capacitadas para responder ante una emergencia y en aumentar el equipo de rescate.

Uno de los grandes desafíos del gobierno local y estatal ha sido el de crear conciencia en la gente sobre la necesidad de tener un plan de contingencia y prepararse para una eventual emergencia.

Eso es lo que intenta la campaña de la ciudad llamada "Listo Nueva York".

Sin embargo, son pocos quienes se sienten preparados para una emergencia.

"La verdad es que no [me siento preparada]. Pienso que pueden pasar muchas cosas, pero como que vivo cada día al día. Me protejo lo normal, pero para un desastre no estoy preparada sicológicamente ni tengo cosas guardadas tampoco", dijo Carmen Cabello, chef de un restaurant venezolano en Brooklyn.

Si bien la gente sí cree que podría ocurrir un desastre, pocos hispanos dicen que tienen en su casa un bulto con una linterna, copias de sus documentos, una radio a baterías, agua embotellada y comida no perecedera.

"No tenemos eso. Estamos viviendo la vida diaria, sin preocuparnos", dijo Sheila Colón, de 24 años.

Entre los que sí están preparados se encuentra José Germán, quien tiene botellas de agua, comida, medicina y primeros auxilios. Lo mismo Agustín Rodríguez.

"Tengo todo listo. Más que nada por las noticias que lo comentan. Son primeros auxilios que siempre hay que tener en la casa, es esencial, más que el pánico", dijo Rodríguez.

Pero hay algunos puntos del plan de contingencia de la ciudad que ni siquiera gente precavida como Rodríguez tiene contemplados, como tener un lugar de encuentro fuera de la casa y el número telefónico de algún familiar de fuera del estado con quien poder comunicarse.

"Eso está en diálogo todavía", bromea Rodríguez, de 38 años.

Fuente: ImpreMedia
10/09/11

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