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Seguridad Industrial y Prevención de Riesgos Laborales.

 

Revista de Prensa: Noticias

Miércoles, 22 de febrero de 2012

El desfibrilador llega al trabajo

La Diputación adquiere cinco aparatos para atender los casos de paradas cardiacas en sus instalaciones

 


Pedro Romero, enfermero, hace una demostración
práctica del desfibrilador

El eslogan 'Diputación deportiva' podría complementarse con otro parecido, 'Diputación segura'. Eso se deduce, al menos, de la adquisición de cinco aparatos para atender los posibles casos de paradas cardiacas que se produzcan en las dependencias de la institución provincial. La Diputación ha invertido unos 7.500 euros en la compra de cinco desfibriladores que usarán sus propios trabajadores después de hacer un curso de preparación que se puso en marcha ayer mismo.

«Ésta es una inversión muy económica. Si se utiliza una sola vez, la compra ya estará amortizada. Sería de las compras más rentables de Diputación en esta legislatura». Emilio Borrega, diputado del Área de Organización, no tiene dudas sobre las ventajas de una operación de este calibre.
 
En España, recuerda, se produce un paro cardiaco cada 20 minutos y un 30 por ciento de las defunciones tienen que ver con enfermedades cardiovasculares. Facilitar la supervivencia del enfermo parece sencillo si se atiende a la puesta en práctica que hacen Pedro Romero, diplomado universitario de enfermería de empresa, y José María Acosta, jefe del Servicio de Prevención de Riesgos.
 
Estos desfibriladores externos semiautomáticos permiten avanzar en la cadena de supervivencia que la institución ya ha explicado a sus 976 profesionales mediante la iniciación a los primeros auxilios y cursos de formación como el que arrancó ayer.
 
Pedro Romero destaca que el uso del desfibrilador es sencillo. «Si se utiliza en el primer minuto, hay un 90 por ciento de posibilidades de que la persona sobreviva y no tenga secuelas», aclara. «No tocar al paciente, analizando». La voz surge con toda normalidad desde el aparato, después de que durante la demostración práctica, el enfermero retire los electrodos y los coloque en el tórax del supuesto paciente, en este caso un muñeco.
 
«La fibrilación ventricular supone que el corazón no está bombeando sangre, con lo que no llega oxígeno al cerebro. Actuar con rapidez es muy importante. Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de mortalidad», señala Romero.
 
El desfibrilador hace su trabajo. Y lo hace casi solo. Una descarga eléctrica permite al enfermo volver a su ritmo cardiaco normal.
 
En Diputación comenzarán a utilizarse en las próximas semanas, posiblemente en marzo. Estarán en San Francisco, cuya ocupación máxima es de 2.000 personas; el Complejo Santa María de Plasencia, en el que pueden entrar 400; el Francisco de Sande, con 33 trabajadores, 75 alumnos y un salón de actos de casi un centenar de plazas; la oficina de recaudación y el Palacio Provincial y su entorno, en el que se estima que hay unos 300 funcionarios. Diputación ya contaba con otros dos desfibriladores, en El Cuartillo y el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales.
 

Fuente: Hoy
11/02/12

Suplemento Temático: Sistemas de Emergencia

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