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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

Revista de Prensa: Noticias

Martes, 17 de abril de 2012

América Latina replantea sus gastos militares

Sin guerras, la pregunta es cuáles son los aviones más adecuados para sacar el mejor provecho de sus presupuestos.

 

San Pedro Sula, Honduras

Las compras de cazabombarderos se publicitan en conferencias de prensa estelares y se anuncian con orgullo por parte de gobiernos y fabricantes. Son decisivos en una guerra entre Estados, pero en tiempos de paz son otras aeronaves las que más responden a las necesidades de defensa de cada país.


Gastos militares en América Latina

 “Actualmente el peligro de guerra externa ha disminuido al mínimo. Sí se están dando dos o tres conflictos intraestatales: el conflicto colombiano con las Farc, el conflicto de Perú con Sendero Luminoso y un poco el conflicto del Brasil con el narcotráfico. Allí las aeronaves de carga y ataque ligero responden más a esa necesidad. Vamos a observar una tendencia a adquirir armamento que garantice el control interno más que una guerra interestatal”, comenta Luis Giacoma, analista político de PKS Consultores (Perú).

Hace 100 años aviones italianos lanzaron manualmente bombas desde sus aviones sobre Libia estrenando un siglo de ataques aéreos en el mundo. No obstante,  los conflictos aéreos en América Latina han sido mínimos. Se reducen a combates en la guerra de las Malvinas en 1982 y algunas refriegas en la guerra del Cenepa entre Perú y Ecuador en 1995. Así los carísimos cazabombarderos pasan la mayor parte del tiempo en los cuarteles o haciendo ejercicios de exhibición mientras los cargueros y aeronaves de reconocimiento hacen un importante trabajo anónimo, sin esperar crédito ni aplausos.

“Lo más adecuado para cada país es variable. Depende de las amenazas que enfrentan, la geografía, las habilidades y la riqueza, en un mercado fragmentado que determina la amplitud de la oferta actual”, comenta Richard Aboulafia, vicepresidente y analista de Teal Group (EUA).

Un avión de combate clásico, un F16, por ejemplo, no sería muy útil en combate contra el narcotráfico ya que no alcanza a reconocer elementos en la selva. Si esto fuera el mercado laboral estaría sobrecalificado.

“Las aeronaves más útiles deben ser subsónicas, no pasar la velocidad del sonido, como los aviones de tipo Tucano del Perú o el Pillán de Chile, de entrenamiento ligero”, agrega Giacoma. “El mercado se está enfocando a este tipo de aeronave que demuestra más facilidad y capacidad de operar en espacios de selva y serranías, ante enemigos no convencionales casi siempre carentes de medios antiaéreos”.

Por eso se requieren aeronaves multifuncionales, adaptables a los imprevistos de cada país y a colaboraciones entre vecinos. “Existen necesidades comunes producto de problemas compartidos, como son las catástrofes naturales, narcotráfico, terrorismo, donde en muchos casos ya existen acuerdos para reaccionar y operar coordinadamente”, comenta el Coronel Jean Pierre Desgroux de la Fuerza Aérea de Chile.

Comprar o fabricar

Más que reemplazar un tipo de aeronave por otra, las necesidades de defensa externa e interna indican que se debe matizar con aparatos de distinta funcionalidad.

Esto se relaciona con una de las principales ventajas de las aeronaves de carga y ataque ligero: potencian la industria latinoamericana. Gran parte de estas flotas en América Latina se abastecen en su industria local, sobre todo en países que aumentaron el gasto militar en la última década.

En esta situación está Chile con un 48%, Brasil un 39% y Colombia con un 111% de aumento, según cifras del think tank sueco Sipri. No es extraño que sean estos países los que se distinguen en la región en cuanto a sus flotas aéreas.

Los juguetes más preciados

Entre las aeronaves que más destacan en América Latina están los helicópteros militares, dada su versatilidad en una geografía diversa. Como los rusos MI-171, capaces de transporte y combate y blindados con misiles anti tanque Ataka/Shturm. 

Con un costo aproximado de 12 millones de dólares (232.9 millones de lempiras),  actualmente los poseen Perú, México, Argentina, Venezuela y Colombia. En este último país tuvieron su momento estelar en  la Operación Jaque que liberó a Ingrid Betancourt en 2008, luego de su secuestro de 6 años por parte de las Farc. 

Entre los aviones,  destaca el F16, presente en las flotas de varios países de la región.

Se requieren aeronaves multifuncionales, adaptables a los imprevistos de cada país.



 

 

Fuente: La Prensa
07/04/12

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