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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

Revista de Prensa: Noticias

Lunes, 10 de julio de 2006

Un soldado muerto y cuatro heridos en un ataque a una patrulla española en Afganistán

Un soldado de la Brigada Paracaidista con sede en Alcalá de Henares (Madrid) murió ayer en Afganistán y otros cuatro resultaron heridos leves al estallar un artefacto explosivo al paso de una patrulla de reconocimiento de nueve vehículos a unos 30 kilómetros de Farah, en la región de Bakua al oeste del país

 

El cadáver de Jorge Arnaldo Hernández, de origen peruano y nacionalidad española, será repatriado hoy. El fallecido estaba casado y tenía 26 años. El ataque de ayer es el primero mortal contra el contingente español desde su llegada al país en 2002.

ataque a una patrulla española en Farah
Gráfico: El País
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Los vehículos atacados, que transportaban a 33 soldados, según fuentes de Defensa, pertenecían a una patrulla móvil de la compañía de acción rápida desplazada a Farah, lugar en que se encontraba establecida desde hace días, en una misión ordenada por el general italiano al mando de la región oeste de Afganistán. En la operación, consistente en reforzar el Equipo de Reconstrucción Provincial estadounidense (PTR en sus siglas en inglés) con sede en esa ciudad, participaba una segunda sección española y otra portuguesa. Todos los soldados estaban coordinados por un capitán español, que se encontraba en la sección afectada por la explosión.

El cuartel general de las tropas españolas en Afganistán, con responsabilidad sobre la región oeste del país, se encuentra en Herat, la capital regional, desde donde se ordenó redoblar la vigilancia en Farah. Era una orden general llegada de Kabul, según fuentes aliadas. Se trataba de estar en máxima alerta en previsión ataques talibanes a la campaña que las fuerzas aliadas desarrollan en el sur para facilitar la llegada de nuevos destacamentos de ISAF, la fuerza internacional de la OTAN bajo cuya égida actúan en Afganistán las tropas españolas.

El embajador español en Afganistán José Turpin, resaltó que la explosión "no se produjo durante combate". La causa, según fuentes de Defensa, es un Artefacto Explosivo Improvisado (IED, en inglés).

El ataque afectó de pleno a uno de los vehículos y provocó, además del fallecimiento de Hernández, heridas leves al cabo primero José Antonio Murias Pillado, de 31 años, natural de Asturias; al cabo Rubén Sánchez López, de 25 años, residente en Getafe (Madrid); y a los soldados Carlos Iván Macías Morán (21 años, Esmeraldas) y Javier Rubio Pellot (22, Puerto de la Cruz, Tenerife).

La progresiva llegada de las fuerzas de ISAF al sur del país ha galvanizado a los talibanes. Los islamistas han plantado cara a los occidentales en el sur (seis muertos británicos en menos de un mes) y han incitado ataques irregulares (con bombas caseras) en otras partes del país.

Farah, aunque geográficamente al oeste, una zona relativamente pacífica, está en la frontera con la región sur, la de mayor activismo talibán. Su Equipo de Reconstrucción está sometido a más riesgo que otros cuya custodia compete a España. El objetivo de ISAF es asumir la responsabilidad sobre la situación en el sur a finales de mes, con lo que el actual despliegue de unos 9.000 soldados se incrementará hasta los 15.000.

En buena parte como medida de prevención ante la creciente inestabilidad se ordenó el reciente refuerzo con otros 150 militares del contingente español, que ahora ronda los 700 efectivos y cuenta con uno nuevo avión de transporte CASA 295, más moderno y versátil que su predecesor, capaz de aterrizar en cualquier terreno.

La resistencia suscitada por la ruptura del statu quo en el sur está llevando a la OTAN a plantearse la validez de una estrategia basada casi exclusivamente en la fuerza y a debatir sobre la necesidad de potenciar también medidas de estabilización. Es una posición que España ha defendido insistentemente. Para Madrid, la frustración no se puede combatir sólo con soldados, sino también con desarrollo.

El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, informó al Rey, al presidente del Gobierno y a la familia del fallecido. El secretario de Estado, Francisco Pardo, informó a los portavoces de los grupos parlamentarios. El PP reclamó una explicación para conocer con exactitud las circunstancias de la tragedia. IU pidió el regreso inmediato de las tropas.

El Ejército cuenta con 3.328 extranjeros, de los que 123 proceden de Perú. José Arnaldo Hernández es el primer latinoamericano que fallece en escenarios de guerra. La Brigada Paracaidista a la que pertenecía es, con la Legión, la unidad con mayor presencia de extranjeros.

Una trampa para los militares españoles destinados en la zona
Afganistán se ha convertido en un país peligroso para los soldados españoles. Las misiones en este país asiático, donde España mantiene desplegadas fuerzas desde 2002, son las que mayor coste humano han tenido. De los 114 militares españoles que han fallecido en el extranjero (incluido el de ayer), 80 murieron en Afganistán o cuando regresaban de allí. España mantiene en la actualidad en Afganistán a unos 700 efectivos.

En la mañana del 16 de agosto, 17 militares perecieron en suelo Afgano al estrellarse el helicóptero en que viajaban. Fue la segunda tragedia más grave sufrida por tropas españoles. La peor, aunque ocurrida en Turquía, fue la que costó la vida a 62 militares españoles que iban a bordo de un Yak 42, que se precipitó al vacío en Trabzon cuando regresaba a España desde Afganistán.

Ayer murió un soldado español durante un ataque en Afganistán y otros cuatro sufrieron heridas. No es el primer ataque contra soldados españoles. En abril de este año, una patrulla de la Legión, integrada por 25 militares, repelió a tiros el ataque de fusilería que sufrieron a unos 50 kilómetros al sur de la base de Apoyo Avanzado (FSB) de herat, al oeste de Afganistán. En ese ataque no hubo bajas entre los militares españoles y tampoco entre los agresores.

El pasado 21 de junio se produjo otro incidente. Un helicóptero Cougar español evacuó ese día en la localidad de Farah a un soldado afgano que sufrió graves heridas en el rostro por metralla. Durante la evacuación varios soldados españoles fueron atacados en un incidente con explosión.

Un año después siguen sin aclararse las causas de la caída del helicóptero en que murieron 17 militares.
La investigación concluyó que el Cougar sufrió ‘un accidente por causas desconocidas’

El Partido Popular tiene presentado un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional al considerar que Defensa obstruye la labor de investigación del Congreso.

Cuando está cerca de cumplirse el primer aniversario de la tragedia del Cougar -16 de agosto de 2005-, en la que perdieron la vida 17 militares españoles, las causas del siniestro no han sido esclarecidas. Desde un primer momento, el entonces ministro de Defensa, José Bono, se apresuró a descartar que el siniestro pudiera deberse a un roce entre las alas de los dos helicópteros que volaban a la par o a un mal estado de la aeronave.

El ataque externo se convirtió, desde las primeras horas, en una causa recurrente. Dos días después del suceso, y contradiciendo la versión oficial del Ministerio de Defensa, que aun sin descartar el ataque atribuyó el choque a un azote de un “viento fuerte y racheado”, fuentes militares consultadas por ABC insistieron en que no se podía descartar la hipótesis de la agresión externa.

Según los citados medios, pilotos que habían sobrevolado la zona días antes, afirmaron que los remolinos de viento se forman en la llanura, mientras que el helicóptero español se encontraba saliendo de la cola de las montañas, donde “sólo hay corrientes flojas que se superan con facilidad”. En la conversación que mantuvieron ambos pilotos segundos antes del siniestro tampoco se habló de mal tiempo. Meses después, en octubre, el padre de uno de los militares españoles heridos afirmó que su hijo le había comentado que vio a dos personas apuntar contra los aparatos.

Tras cinco meses, la investigación concluyó en enero que el Cougar sufrió “un accidente por causas desconocidas”. De hecho, el informe sólo habló de certezas a la hora de descartar el ataque, la explosión interna de armamento y el fallo de sistemas del aparato, e incluso abrió nuevas “posibles razones”, que se sumaron a las iniciales hipótesis del mal tiempo.

Actualmente, el “apagón” informativo del Gobierno se encuentra recurrido en amparo ante el Tribunal Constitucional por el PP, que considera que Defensa obstruye la labor del Congreso. Entre las razones expuesta, se alega que a la pregunta se si podía confirmar la presencia de tungsteno –material utilizado en misiles- en los restos del aparto, se replicó que el ministro descartó en el Parlamento un posible ataque y ni admitió ni desmintió la existencia de ese material.

Eduardo Zaplana, portavoz del PP en el Congreso, expresó ayer su dolor a los familiares del soldado fallecido y exigió al Gobierno que informe de los riesgos reales a los que están expuestas las tropas españolas desplazadas a Afganistán.

Fuente: www.elpais.es
09.07.06

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