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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

Revista de Prensa: Noticias

Miércoles, 13 de junio de 2018

PESCO, el gran proyecto europeo de Defensa que marca el camino de Margarita Robles

Con la Coordinación Estructurada Permanente, liderada por Alemania, Francia, Italia y España, la UE busca prepararse mejor para las nuevas amenazas, pero también avanzar hacia una mayor operatividad y la convergencia de las industrias

 

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La ministra de Defensa Margarita Robles, pasa revista durante la ceremonia
de traspaso de cartera en el Ministerio de Defensa en Madrid

La «bella durmiente» de los tratados -según la llamó el propio presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker- se va levantando poco a poco de su lecho. La Política de Seguridad y Defensa europea ha despegado por fin mediante la firma de la Coordinación Estructurada Permanente de Defensa (PESCO, por sus siglas en inglés) impulsada por la victoria en Estados Unidos de Donald Trump, la amenaza del «oso ruso» y especialmente por la próxima consumación del Brexit. De momento, PESCO ha lanzado 17 proyectos para mejorar la Defensa común europea sin revelar muchos detalles. Pese a los avances hacia una mayor cooperación en una materia tan peliaguda y apegada a la soberanía nacional, de los veinticinco países firmantes, algunos como Polonia no parecen muy interesados en que el proyecto funcione. Según sus críticos, más que contribuir al impulso liderado por Alemania, Francia, Italia y España, Varsovia está boicoteando su futuro éxito desde dentro.

La victoria en Francia de Emmanuel Macron, con un profundo afán de liderazgo europeísta, y la continuidad de la canciller Angela Merkel en otra gran coalición alemana abonan un terreno propicio como hace tiempo que no se daba para acelerar en la integración en Defensa, según viene recogido en el Tratado de Lisboa. En esta construcción rivalizan dos modelos: el francés, del «pequeño club de vanguardia» y quizá motivado por la idea francesa de enrolarse en operaciones ofensivas en el extranjero, y el alemán, más integrador para no crear un muro invisible con respecto al «rebelde» y nacionalista este de Europa, también teniendo en cuenta las propias limitaciones de su Ejército y de sus complejos por cuestiones de sensibilidad histórica.

«Creo que una demostración de que PESCO no va a volar como se planteaba al principio es que se habla ya de PESCO Plus: más avanzada y reducida para unos cuantos Estados. Pasa como con la «ampliación», que se hizo deprisa y corriendo y luego se han visto los problemas de hacerlo así», señala Andrés Ortega, investigador asociado sobre Europa del ‘think tank’ Real Instituto Elcano. Según los datos que arroja el Eurobarómetro, el país donde hay mayor oposición popular hacia una política de seguridad y defensa común en la UE es Austria, donde los ultraderechistas de la FPÖ (Partido de la Libertad de Austria) sostienen al conservador canciller Sebastian Kurz. En tercer lugar se encuentra Italia, donde dos formaciones populistas como el Movimiento 5 Estrellas y sobre todo la xenófoba Liga Norte han generado una profunda desconfianza inicial en las Instituciones comunitarias. «En estos momentos, con Italia en esta situación, se pueden dificultar los avances no solo en PESCO, sino en todo lo que se refiere a la integración europea. De todas formas PESCO en Defensa es un proceso que va a tardar, que ha empezado, pero que no dejará frutos pasado el año 2025. Hay tiempo para gestionarlo», agrega Ortega.

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