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Seguridad Pública y Protección Civil.

 

Revista de Prensa: Noticias

Lunes, 4 de junio de 2007

Desmantelado un plan islamista para volar el aeropuerto de Nueva York

Los cuatro detenidos, seguidores de Al Qaida, pretendían reventar con explosivos la tubería de combustible del JFK, que atraviesa varios distritos

 

El fantasma de los atentados del 11 de septiembre hizo acto de presencia de nuevo en la Gran Manzana después de que cuatro personas fueran arrestadas en la noche del viernes sospechosas de querer hacer saltar por los aires la tubería de combustible que alimenta el aeropuerto internacional John Fitzgerald Kennedy de Nueva York, uno de los más importantes del mundo.

Según fuentes cercanas a la información, el entramado energético que alimenta el aeródromo atraviesa diversos barrios residenciales, por lo que un ataque de estas características podría haber dado lugar a una verdadera carnicería humana. De todas formas, los arrestados no tenían previsto utilizar aviones ni destruir las terminales. El FBI dejó claro que no existía ningún tipo de amenaza aérea para el público.

Durante una rueda de prensa, la fiscal Roslynn R. Mauskopf no dudó en calificar este atentado frustrado como «uno de los más descabellados», por eso, dijo, «vamos a utilizar todos los métodos legales para asegurar la seguridad pública». Añadió que de haberse perpetrado, «la devastación habría sido inimaginable».

En total, se han producido cuatro detenciones. Una fuente oficial de la fiscalía describió a los cuatro acusados como «aspirantes» a formar parte de la red terrorista Al Qaida. La cadena de noticias norteamericana CNN difundió ayer la transcripción de las conversaciones telefónicas que han llevado a las autoridades a l a detención de los sospechosos. «Cada vez que golpeas a Kennedy, el país entero permanece en luto. Es como si matases a un hombre dos veces», sentenció unos de los cuatro detenidos.

Pese a las alarmas desatadas ayer en todo el país, una fuente del departamento de Seguridad Nacional aseguró que sólo se trata de «un intento de cometer actos violentos de dificil capacidad operativa».

Un ex empleado del JFK
El primero es Russell Defreitas, ciudadano americano, nacido en la Guayana, y antiguo trabajador en el área de carga aeropuerto. A última hora de ayer, se encontraba en una comisaría de Brooklyn donde iban a tomarle declaracíon.

Además, otros dos hombres, Abdul Kadir, originario también de Guayana y Kareem Ibrahim, natural de Trinidad, se encuentran detenidos y bajo custodia de Trinidad. Un cuarto sospechoso, Abdel Nur, se encuentra en busca y captura al estar también relacionado con el macabro complot.

A Kadir -un musulmán que abandonó su puesto en el parlamento de Guayana- está acusado de recaudar dinero «para operaciones terroristas». El nueve por ciento de la población de las antiguas colonias caribeñas de Holanda e Inglaterra es musulmán.
Esta detención, producida gracias a una estrecha colaboración entre la Policía de Nueva York y el FBI, frustró un plan que tenía como objetivo destruir la tubería de la fábrica en Linden, Nueva Jersey, que alimenta al JFK, aunque de la misma localización parten otras que nutren los otros aeropuertos de Nueva York -La Guardia y Newark-.

Otros ataques frustrados
No ha sido el único atentado que las autoridades estadounidenses han evitado a tiempo.
Hace un año se desmanteló un proyecto que pretendía destruir la torre Sears en Chicago, así como oficinas del FBI y otras construcciones. Un mes más tarde, las autoridades interrumpieron otro ataque potencial que pretendía bombardear, bajo el agua, los túneles del tren que cercan la isla de Manhattan.

Fuente: www.abc.es
03.06.07

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