Ver Suplemento Temático...


Seguridad Pública y Protección Civil.

 

Revista de Prensa: Noticias

Lunes, 20 de agosto de 2007

Con ayuda de perros expertos, la dotación española de Bomberos Unidos sin Fronteras desplazada a Perú busca, por ahora sin éxito, a supervivientes entre los escombros

Sin rastro de vida entre las ruinas

 

 En la localidad peruana de Pisco han comenzado las tareas de demolición de escombros y una nube de polvo que impide respirar cubre la ciudad, de unos 130.000 habitantes. Las excavadoras entran allá donde no existe apenas esperanza de encontrar personas con vida.

La iglesia de San Clemente fue el primer destino de las máquinas y ahora están por todas partes, removiendo junto con la tierra el alma de los pisqueños al ponerle borrón y cuenta nueva al Pisco que conocían. Se calcula que un 80% de la localidad ha quedado derruida.

Los bomberos presentes en Pisco, entre ellos Bomberos Unidos sin Fronteras, intentan ganarle tiempo a las excavadoras y con sus perros recorren frenéticamente las calles de la ciudad en busca de supervivientes.

Existen perros especialistas en encontrar muertos y perros especialistas en encontrar vivos, según cuenta Fabiola una bombera peruana. Por lo visto, los canes, expertos en esta tarea de husmear la esperanza, son capaces de distinguir entre los escombros el olor de la adrenalina mezclada con el dióxido de carbono que emitimos al respirar. Cuando lo sienten ladran y eso significa que alguien sigue vivo bajo las piedras.

Gráfico: www.elmundo.es
Para ampliar, por favor, pulse sobre la imagen

Desafortunadamente, los cuatro perros de Bomberos Unidos sin Fronteras, capaces de sentir el olor de la vida, hasta el momento no han ladrado ni una vez, aunque han recorrido siete de las zonas más dañadas por el terremoto en Pisco. «La situación es muy difícil no sólo por las condiciones del rescate, sino también por la situación de crisis humanitaria», explica Antonio Rodríguez, coordinador de la misión en Perú de Bomberos Unidos sin Fronteras.

«Estamos haciendo relevos para batir zonas de rescate por las que todavía no se ha emprendido la búsqueda de víctimas». En total, 15 bomberos españoles y 21 peruanos están en el equipo de Bomberos Unidos sin Fronteras en Pisco, además de médicos y enfermeros.

Jesús Blanco, bombero procedente de Madrid, es uno de los encargados de organizar la operación. «En el cuerpo de bomberos voluntarios de Perú nos asignan una zona determinada para rastrearla. Cuando los perros confirman que no hay víctimas se señaliza para que esa zona no se vuelva a revisar. Una vez revisado todo Pisco finalizarán las labores de localización y comenzarán las de reconstrucción».

Pese a los buenos deseos, la reconstrucción está todavía muy lejos. Quedan todavía víctimas entre los escombros. El hotel Embassy es ahora el punto más crítico del rescate. Era un edificio de cinco plantas y hoy sólo quedan tres, ya que su primera y segunda planta se han fusionado. Ya van más de una veintena de víctimas mortales rescatadas en este centro y los bomberos creen que todavía pueden quedar varias más.

Un grupo de salvamento de la ONG catalana K-9 de El Creixell (Tarragona) denunció haber quedado atrapado en un tiroteo la noche del sábado cuando buscaban con sus perros el cadáver de una mujer cerca del cementerio de Pisco. El responsable del grupo, Pedro Frutos, explicó a Efe que «estuvieron tirados en el suelo como 10 o 15 minutos» sin recibir ayuda y que el mandatario peruano, Alan García, dijo, tras ser informado al respecto: «El que se quiera ir que se marche».

Las réplicas en Pisco son fuertes y continuas, y con ellas los edificios en los que se realizan tareas de rescate se mueven como castillos de naipes. Ayer, un nuevo seísmo de 5,7 grados en la escala de Richter provocó la muerte de un niño de 12 años en la localidad de Guadalupe, en el sureño departamento de Ica, informa Efe.

Los bomberos que trabajan en Pisco y los voluntarios venidos de España, Colombia y Argentina entran en estos castillos de naipes desde hace tres días. Fruto de su valentía ayer más de una veintena de familias hallaron algo de consuelo al poder velar y enterrar a sus seres queridos.

Después de los bomberos llegan las excavadoras y en un futuro llegará también un nuevo Pisco.

Los reos también son solidarios
Los internos del penal de Los Alerces forman un comité de ayuda para dedicar su trabajo a asistir a las víctimas del seísmo

Los internos de penal de Los Alerces no son unos querubines pero tuvieron un gesto que quizás les valga una reducción de sus condenas. Al menos para aquellos que no han cometido crímenes de sangre o delitos alevosos. Como todos los peruanos, ellos también permanecen pegados a la televisión y hasta los más encallecidos sueltan su lagrimón al ver las imágenes procedentes de los poblados que quedaron en ruinas. Su actitud contrasta con la de una facción de los reclusos de Tambo de Mora, que aprovechando el derrumbe de las murallas, se fugó de ese penal para dedicarse al pillaje.

En Los Alerces se formó un comité de ayuda bajo el mando de Julio Alarcón, alias El Rubio, y de otro recluso: un estafador que asumió el cargo de tesorero. Con una celeridad que podría servir de ejemplo a ciertas oficinas de la Administración pública, los deliberantes decidieron donar un día de su trabajo remunerado, a las víctimas del seísmo. Y colaborar, aunque sea arrastrando los grilletes y bajo vigilancia armada, con las tareas de reconstrucción.

La primera propuesta fue desde luego aplaudida por las autoridades carcelarias. «De un lado, me han sorprendido porque frente a una situación similar -el terremoto de 1970- los presidiarios no se conmovieron, si bien es cierto que tampoco les habían instalado un televisor y que las transmisiones radiales no surten el mismo efecto que las imágenes en vivo. De otra parte, no me asombra que se hayan movilizado porque ellos también tienen su corazoncito y obedecen a ciertos códigos», dijo el intendente Carlos Mesa, a Radio Perú.

De los 200 reos confinados en esta cárcel, equidistante de las localidades de Huancavelica y Castrovirreyna, 130 trabajan en la panadería, procesando alimentos y en un pequeño taller de encuadernación de silabarios, para las escuelas de la zona. El primer día de cada mes reciben 120 soles (unos 30 euros), una suma que excede el salario mínimo, y por cada hora extra ganan cuatro soles.

Julio Alarcón, condenado a cinco años por el asalto a un banco de Lima con captura de rehenes, dedica el tiempo libre a completar sus estudios primarios, por un sistema de correspondencia. «Claro que me enorgullece aportar algo a mis hermanos en desgracia. Si no me acortan la condena por esta chamba [trabajo], ojalá que me den unas vacacioncitas para visitar a la patrona [la esposa]», comentó a la citada emisora.

Mientras los chicos no tan malos de Los Alerces sudaban en los talleres, los chicos malos de Tambo de Mora, se aprovechaban del pánico para apropiarse de lo poco que los damnificados lograron rescatar de sus viviendas en ruinas. Una buena parte de los 603 fugitivos son gente de la zona -el penal se encuentra a 20 kilómetros de la ciudad de Chincha- que conoce el terreno como la palma de su mano y tienen familiares o amigos que pueden haberles prestado ayuda.

Ayer, la ministra de Justicia, María Zavala, informó que hasta el momento, la policía con ayuda de efectivos del Ejército, ha logrado capturar a 106 de los reos y que otros 30 se han entregado, algunos por miedo a ser víctimas de la furia de los pobladores. «Como la cárcel [de Tambo de Mora] ha quedado inhabilitada, los reclusos que cayeron en manos de la Justicia serán llevados a la de Cañete. El fiscal del departamento de Ica les abrió una nuevo sumario, por evasión agravada», señaló.

CÓMO ASISTIR A LAS VÍCTIMAS
Fallecidos. La Fiscalía de Perú ha hecho pública una lista en internet: www.mpfn.gob.pe
Evacuados. El Ministerio de Salud peruano ofrece los datos de los heridos que han sido trasladados a Lima. www.minsa.gob.pe
Llamadas. La Comunidad de Madrid ofrece un teléfono gratuito (900-812-525) a familiares.
Ayudar con Médicos sin Fronteras. A través de su web: www.msf.es
Colaborar con Cruz Roja. La asociación ha habilitado un cuenta especial en el banco BBVA: 0182-5906-86-0010022227
Cooperar con Intermón Oxfam. Cuenta en La Caixa: 2100-0765-81-0200153304

Fuente: www.elmundo.es
20.08.07

 

Noticias relacionadas:

* Informe de situación pocos días después del terremoto de Perú (20.08.07)
* Perú busca víctimas del terremoto entre los escombros (17.08.07)

Esta noticia ha sido vista por 2508 personas.