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Revista de Prensa: Noticias

Viernes, 7 de marzo de 2008

Un buque japonés de 200 metros estudia el origen de los 'tsunamis' y terremotos

Podrá predecir estas catástrofes naturales a partir del año 2012

 

Ha perforado más de un kilómetro bajo la placa japonesa de Nankai.

Foto: www.elmundo.es 

El escritor francés Julio Verne (Nantes, 1828- Amiens,1905) ha sido un visionario con muchas de sus novelas. Pero la realidad supera en ocasiones a la ciencia ficción. En 'Viaje al centro de la Tierra', sus tres protagonistas penetran por el cráter de un volcán hacia el interior del planeta. No se le ocurrió al novelista que se pudiera penetrar en las entrañas de la Tierra a través de los fondos oceánicos. Ahora, un grupo de investigadores, entre los que se cuenta la española María José Jurado, acaba de regresar de una expedición en la que han perforado los fondos oceánicos hasta una profundidad de más de 1.400 metros.

"El objetivo del proyecto es penetrar los fondos oceánicos de las zonas en las que se producen los epicentros de los terremotos para monitorizarlos y poder estudiar su origen", asegura la científico. "Las investigaciones que acabamos de comenzar, nos servirán para desarrollar un sistema de predicción de terremotos con un plazo suficiente como para poder actuar y evitar grandes daños". Eso será cuando termine el proyecto en 2012.

Un equipo internacional de investigadores, con la citada presencia española incluida, ha perforado el suelo del océano Pacífico desde el buque 'Chikyu' ('Tierra', en japonés), con el fin de estudiar el origen de los 'tsunamis' y los terremotos, así como el pasado climático de nuestro planeta. La geóloga María José Jurado, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y sus compañeros de misión, a bordo del mayor y más sofisticado buque oceanográfico del mundo, han estudiado a fondo un área que se espera que genere fuertes terremotos en los próximos años.

Gráfico: www.elmundo.es

Durante la primera fase del proyecto 'NantroSEIZE', de septiembre de 2007 a febrero de 2008, el equipo internacional ha realizado el reconocimiento más completo que se ha hecho nunca de esta zona sismogénica, la fosa de Nankai.

En esta zona de convergencia de dos placas tectónicas, a unos 100 kilómetros de la costa este de Japón, se esperan terremotos de magnitud superior a 8 en los próximos 30 años (escala de intensidad de Richter).

La única participación española en la primera expedición NantroSEIZE, cuyo coste diario ha sido de unos 260.000 euros, ha sido la de la investigadora del CSIC. Jurado explica los fundamentos del proyecto: "El objetivo final es conocer los procesos que dan lugar a terremotos devastadores, como los de la zona estudiada, y poder observarlos 'in situ' y en tiempo real allí donde se generan".

"El proyecto continuará hasta 2012, con el objetivo de perforar hasta 6 kilómetros por debajo del fondo del mar, en el límite de las placas donde se originan grandes terremotos.

Muestras de rocas
En otras expediciones del proyecto se obtendrán muestras de las rocas y fluidos de la zona de falla, además de monitorizar y observar directamente los procesos ligados a la génesis del próximo gran terremoto. Para la observación directa de la actividad sísmica se instalarán observatorios permanentes que permitirán seguir los terremotos en tiempo real", detalla Jurado.

El proyecto NantroSEIZE forma parte del Programa Integrado de Perforación Oceánica (IODP, por sus siglas en inglés), integrado por 21 países: Japón, EEUU, China, Corea del Sur y los países del Consorcio Europeo para Investigación Oceánica (ECORD), entre otros. España participa a través del Ministerio de Educación y Ciencia.

La expedición inaugural NantroSEIZE, en la que participaron 16 investigadores de seis países diferentes, se desarrolló en las aguas profundas de la fosa de Nankai, donde se realizaron cinco sondeos, en localizaciones situadas desde 1.970 metros a 3.830 metros desde el nivel del mar.

Estos sondeos perforaron el subsuelo oceánico a profundidades de entre 400 y 1.401 metros.

Depósitos de gas metano
En uno de los sondeos, los investigadores identificaron, con imágenes orientadas de microrresistividad y otras técnicas de testificación geofísica avanzada, abundantes depósitos de hidratos de gas metano, entre 220 y 400 metros por debajo del fondo del mar.

"La información registrada permite la caracterización geológica y petrofísica de los materiales atravesados, así como estudiar su potencial de recursos económicos y evitar futuros riesgos inherentes a la presencia de gas en el subsuelo", subraya Jurado.

El equipo también descubrió en la fosa de Nankai un cambio en la orientación de los esfuerzos tectónicos (la fuerza a la que se ven sometidos los materiales geológicos en la Tierra), que no se conocía con anterioridad. El empuje que genera la convergencia de placas, al contrario de lo que se asumía, presenta variaciones en la zona de estudio.

Situación compleja
Para la investigadora del CSIC, "este hallazgo dibuja una situación más compleja de lo que pensábamos, y estamos intentando interpretarla con la investigación en curso. El modelo de distribución de esfuerzos tectónicos resulta fundamental para entender los mecanismos de génesis de los terremotos". El buque de perforación Chikyu, con 210 metros de eslora y 38 de manga, está equipado para hacer perforaciones con una profundidad de hasta 10 kilómetros bajo el nivel del mar, y cuenta con una tecnología que permite perforar de forma segura hasta siete kilómetros en el subsuelo marino.

"Se trata del primer buque oceanográfico equipado con riser, un sistema que permitirá perforar de forma más segura y alcanzar profundidades tres veces mayores que lo conseguido por cualquier otro buque de perforación", amplía la investigadora del CSIC.

Fuente: www.elmundo.es
05.03.08

Especial: Tsunami

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