Ver Suplemento Temático...


Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.
Seguridad Medioambiental y Protección del Entorno.

 

Revista de Prensa: Noticias

Lunes, 14 de julio de 2008

Atentado contra el crudo saudí y ataque a Irán: la peor pesadilla petrolera es posible

Un golpe de Al Qaeda en Arabia Saudí y otra guerra en el golfo Pérsico podrían provocar un impacto que tumbara la economía mundial.

 

Se habla del impacto de la especulación y de la incertidumbre sobre si la oferta podrá cubrir el alza de la demanda de petróleo como causas del imparable aumento del oro negro, pero esta vertiginosa subida podría antojarse pequeña en caso de una grave crisis política mundial. Y es que la peor pesadilla para el mercado y para la economía mundial podría proceder de lo que lo que se da en llamar riesgos geopolíticos.

Foto: www.gaceta.es


Hay dos hipótesis que quitan el sueño. Un atentado de Al Qaeda contra el corazón del petróleo, Arabia y las monarquías petroleras vecinas, tendría efectos devastadores. Y la situación sería catastrófica para la economía global si coincide con un raid israelí contra Irán para anular su poder atómico y Teherán responde, como amenaza, usando el arma petrolera.
 
Lo malo es que ambas situaciones no forman parte de una historia de ciencia ficción, sino del mundo de lo realmente posible. La grave pérdida de oferta de crudo que acarrearían se produciría en un momento en el que la actividad guerrillera priva al mundo del 25% del bombeo de Nigeria, es decir, de uno de los mejores crudos, y cuando la sed de petróleo en el Planeta crece sin parar. De hecho, la red de Bin Laden intenta desde 2003 dañar la industria petrolera saudí y EEUU e Israel no excluyen recurrir a la fuerza contra Irán. El Ejército judío ha realizado ya ejercicios militares para un posible bombardeo de las plantas atómicas iraníes.

Mapa: www.gaceta.es

Un mercado muy vulnerable
La propia OPEP habla de un barril a 200, 300 o incluso 400 dólares en caso de crisis política mundial grave, como un ataque a Irán, cuarto exportador mundial de crudo y segundo del cártel. Y eso sin contar con que el terrorismo islamista destruya partes claves del entramado petrolero saudí. Un atentado que retire parte de la oferta saudí del mercado o, incluso, una simple tentativa, puede sacudir un mercado ajustado donde el barril ha llegado a 146 dólares.
 
Al Qaeda sabe que la economía mundial y el mercado petrolero nunca han sido tan vulnerables a una ofensiva yihadista y ya ha intentado varias veces atentar en refinerías y pozos. El propio Bin Laden fijó en 2004 como objetivo número uno destruir el entramado petrolero del reino y los expertos creen que un duro golpe al crudo saudí es sólo cuestión de tiempo. La mayoría de los 700 extremistas detenidos en Arabia en los últimos meses pertenecían a células cuya misión era atacar centros petroleros. Y algunos detenidos en 2007 planeaban ataques con aviones contra los yacimientos.
 
Para el experto Michael Klare, “incluso un ataque terrorista fallido tendría un inmenso e inmediato efecto psicológico y pondría al mercado en tensión, al esperar más acciones de ese tipo” en un momento complicado. Si el ataque destruye una refinería clave como Abqaiq-Jubail, la mayor del mundo (atacada sin éxito en 2006 por Al Qaeda), una terminal o un pozo importante, “el alza del barril sería meteórica” y, dependiendo de la exportación saudí afectada, podría ser letal.

“Un simple ataque a instalaciones menores tendría impacto considerable, pero un atentado contra puntos clave alentaría un alza incalculable del barril”, según la revista Petróleo Árabe. Arabia es el mayor productor y exportador mundial de crudo, el país con más reservas y el único con capacidad excedentaria para poner crudo en el mercado si se necesita.
 
Irán, por su parte, podría pulverizar el mercado sólo con congelar su exportación (2,2 millones de barriles/día) como reacción a un ataque de EEUU o Israel. La OPEP dice que sólo compensar la pérdida de los 4,1 millones de barriles/día que produce Irán sería “muy difícil”.  Pero Irán también amenaza con minar Ormuz, por donde transita el 43% del crudo mundial, paralizando la mayoría de las exportaciones de Arabia, Qatar, Kuwait, Emiratos, Bahrein e Irak justo cuando el mundo no dispone de colchón para cubrir esa merma de suministro.

Bloqueo de Ormuz y acciones contra sus vecinos árabes, posibles represalias de una República Islámica golpeada

El escenario de pesadilla arriba descrito podría ser aún peor si Irán, como represalia a un raid aéreo israelí o a una intervención norteamericana para desbloquear Ormuz se revuelve contra los aliados de EEUU en el área. Teherán podría atacar puntos petroleros de sus vecinos árabes y alentar y organizar sabotajes terroristas en Arabia, Bahrein, Qatar, Emiratos, Omán y Kuwait, con efectos desastrosos en un área vital, que extrae el 40% del crudo y tiene el 60% de las reservas.

Pese a que Irán juzga que el temor a causar una escalada mayor del oro negro frenará un ataque, los Guardianes de la Revolución (Pasdarán), columna vertebral del régimen, se preparan para ello.

Teherán sabe que Israel ve en la República Islámica su principal amenaza estratégica y que no tolerará impasible que pueda tener la bomba atómica. Por otro lado, el presidente de EEUU, George Bush, y su jefe militar, Mike Mullen, han dicho no descartar la acción armada si la diplomacia y la política de sanciones fracasan, si bien han aclarado que prefieren la negociación.

Ante la posibilidad de un ataque, el jefe del Pasdarán, Alí Safari, ha avisado de que su país bloquearía Ormuz y usaría todas las armas a su alcance, especialmente la petrolera. “Un ataque dispararía aún más el barril”, alertó.

Washington ha tranquilizado a las monarquías petroleras sobre un hipotético cierre de la salida del Pérsico. “EEUU asegura el tránsito marítimo. No permitirá el bloqueo. Su Ejército reabriría Ormuz por la fuerza”, dijo el Pentágono.

Fuente: www.gaceta.es
13.07.08

Especial: 11-S. Operación global contra el terrorismo: El análisis de los profesionales

Esta noticia ha sido vista por 1361 personas.