Nombres, DNI, números de teléfono, edades y resultados de análisis de sangre y de constantes renales. Esos datos de unos 300 pacientes escondía un contenedor junto al viejo Hospital Puerta de Hierro, en cuatro carpetas halladas ayer por este diario. La Ley de Protección de Datos y la Constitución obligan a destruir este tipo de documentos.
El Hospital Puerta de Hierro tiene una forma curiosa de proteger los datos de sus pacientes.
Unas 500 analíticas realizadas entre 1998 y 2000 fueron halladas ayer por este diario en el interior de un contenedor de basura junto a la residencia del propio centro.
Cuatro carpetas repletas de datos supuestamente confidenciales: los nombres y datos de los enfermos, las indicadores de sus dolencias, incluso valoraciones sobre cómo tratarlas y los medicamentos prescritos para los tratamientos consiguientes.
La Ley Orgánica 15/99 de Protección de Datos Personales obliga al «secreto profesional» y confiere a los datos del paciente el carácter de «especialmente protegidos» en sus artículos 7 y 10.
La Constitución Española garantiza el derecho a la intimidad y la propia imagen en su artículo 18, dentro de los llamados derechos fundamentales. El centro, que depende de la Comunidad de Madrid gobernada por Esperanza Aguirre, está obligado a destruirlo todo minuciosamente.
El Hospital Puerta de Hierro se traslada estos días al de Majadahonda. Por ello se han tenido que digitalizar los 600.000 historiales clínicos acumulados con los años, porque en el nuevo centro la consigna es que no se utilice siquiera un bolígrafo: todo estará informatizado.
700 folios y cuatro carpetas
En ese contexto se inscribe lo encontrado ayer en un contenedor de basura frente a los llamados módulos del centro. Entre decenas de archivadores vacíos y formularios sin rellenar, tres grandes carpetas azules y una de plástico transparente. En total, unos 700 folios y medias cuartillas repletas de datos confidenciales.
En ellas, los datos médicos y personales de no menos de 300 pacientes, la mayor parte de ellos recogidos entre los años 1998 y 2000. Incluso hay varias comunicaciones llegadas de centros de Alcalá de Henares y Asturias, con análisis realizados a enfermos que se valorarían hipotéticamente en el Puerta de Hierro.
Por ejemplo, a una paciente se le diagnostica anemia por el bajo nivel de leucocitos en sangre, así como monocitosis. A otro se le prescribe Diacepal, un medicamento especial para cuestiones renales.
Muchos de los análisis encontrados ayer vienen acompañados de la edad, dirección, teléfono, Documento Nacional de Identidad, número de la Seguridad Social y número de historial del paciente. Algunos son medias cuartillas con cuatro analíticas iguales realizadas en distintas fechas a los pacientes, para realizar el seguimiento de su recuperación durante los tratamientos.
Otros, «bioquímicas de sangre» según consta en el documento. Estas analíticas parecen más meticulosas, con los datos de «bicarbonato, cloro, creatinina, glucosa, potasio, sodio y urea», junto a los niveles de estas sustancias recogidos en sangre.
Casi todos los papeles que integran los legajos llevan en su encabezamiento los membretes del Hospital. Por supuesto, aparecen los nombres de los médicos que tratan a los pacientes, y también sus firmas.
También consta en el lote encontrado un taco de análisis denominados espectofotometría, encargados por el Puerta de Hierro a un laboratorio barcelonés denominado Reference Laboratory, con centenares de nombres y datos de pacientes de Nefrología y Hemodiálisis, según consta en cada uno de los folios.
De las tres carpetas de cartón encontradas, una viene encabezada con la palabra «Etalpha», otra con «on line» y la última «Leucocitos y membranas». Fuentes sindicales del Hospital consultadas ayer aseguraban que durante la última semana muchos médicos y administrativos han lanzado al contenedor azul junto a los módulos bolsas y cajas con material con aspecto médico.
Aún más sorprendente resulta en este caso que se trata del mismo lugar, exactamente el mismo, en el que en 2003 fueron hallados 1.500 informes médicos, también con datos personales y enfermedades de ese mismo número de pacientes, igualmente tirados en la basura.
Aquel caso afectó incluso a enfermos mentales aquejados de esquizofrenias graves, mientras que éste se refiere más a dolencias renales en su mayor parte.
«Error» interpretativo
Entonces, la jefa del servicio de Archivo fue destituida fulminantemente por la dirección, y el gerente del centro excusó el caso explicando que se había tratado de «un error en la interpretación del procedimiento de eliminación de los documentos». Vamos, que la ley les obligaba a destruirlos y no lo habían hecho.
De lo hallado ayer, según fuentes médicas, los análisis podrían remitir lo mismo a dolencias oncológicas que a simples cólicos. Los procesos que se siguen para destruir esta clase de documentos suelen ser la incineración o bien la trituración, realizados habitualmente por empresas contratadas a tal efecto.
Esas operaciones se llevan a cabo cada cinco años con el objeto de que el centro no acumule cantidades ingentes de papel, aunque la progresiva digitalización de los datos médicos terminará previsiblemente con ese cúmulo perpetuo.
En varios de los papeles encontrados hay anotaciones a lápiz, en otros las firmas de los médicos y observaciones sobre los fármacos a utilizar para tratar a los pacientes. También se incluyen los regímenes a seguir por los enfermos, la mayor parte de los cuales estarían hospitalizados.
El hallazgo se produjo el mismo día que Esperanza Aguirre anunció que los ciudadanos madrileños podrán elegir médico y hospital.
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"Y han tirado más informes" |
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Varias empleadas del servicio de limpieza del viejo hospital Puerta de Hierro aseguran que han visto papeles con datos personales de pacientes en la basura.
Fichas con datos personales -nombre, apellidos y DNI- e informes relativos al estado de salud de los pacientes». C., empleada de limpieza del hospital Puerta de Hierro, no tiene la menor duda de lo que vio el pasado jueves en los contenedores de basura cercanos a las puertas de descarga de camiones.
El inminente traslado del centro al nuevo edificio ubicado en Majadahonda ha provocado una febril y apresurada gestión documental que ha llevado, al parecer, a desechar muchos papeles. Entre las innumerables cajas, archivadores, circulares internas y libros médicos que se han convertido en desperdicios, también hay «información confidencial relativa a los pacientes».
No era la primera vez Varios compañeros del equipo de limpieza del centro no dudaron en corroborar la versión de C., explicando que en la última semana habían advertido, hasta en dos ocasiones, que las bolsas de basura arrojadas a los contenedores tenían un contenido poco habitual: legajos en los que figuraban datos personales, además de análisis y otras informaciones que revelaban la situación clínica de numerosas personas que recibieron atención sanitaria en el centro madrileño.
Estos trabajadores fueron testigos de cómo varios miembros del sindicato del hospital, al ver el material documental desparramado por el suelo y los contenedores, dieron orden de destruirlos por completo para eliminar el riesgo de que estos datos, confidenciales según la Ley, llegaran a manos equivocadas.
Según C., «ante la llamada de atención, varios funcionarios y miembros de la seguridad del centro, se apresuraron a recuperar el material que se había desechado». Sin embargo, tal y como afirma la trabajadora, esta situación no era nueva. «Esto se produjo el jueves, pero varios compañeros nos han venido con la misma historia, por lo que sabemos que ha sucedido más de una vez», aseveró.
A la incierta situación laboral que padece el personal no sanitario del hospital Puerta de Hierro -donde se prevén numerosos despidos en fechas próximas- se suma ahora lo que ellos consideran una irregularidad en la gestión de la información relativa a las personas que reciben cuidados en el centro. «No es normal» -sentencia C.- «Nunca había visto una cosa igual».
La limpiadora comenta que cualquier persona que se acerque a los contenedores, por el motivo que fuere, «aunque sea para recoger material de oficina que se haya desechado, que es como nos enteramos nosotros y mucha gente del hospital», tiene la oportunidad de apoderarse de documentación confidencial «y hacer con ella lo que le venga en gana».

Nombre, DNI, Dirección.. y Anemia: dos de los análisis encontrados.
Son lo que parecen. Dos de las analíticas encontradas ayer en el Puerta de Hierro, que responden en realidad a dos análisis hematológicos de pacientes que presentan datos anormales de leucocitos, eritrocitos, plaquetas y reticulocitos. Para rematar la violación a la Ley de Protección de Datos, todo viene acompañado del Documento Nacional de Identidad, dirección y nombre del paciente en cuestión. Son dos de las aproximadamente 65 medias cuartillas encontradas en un contenedor junto a los módulos del centro sanitario.
Por J. Sanchez y S. Rubio |