Ver Suplemento Temático...


Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

Revista de Prensa: Noticias

Lunes, 19 de enero de 2009

Pakistán, clave en la lucha contra la yihad en 2009

Un centro privado de observación e inteligencia de Estados Unidos avanza los principales retos que afrontarán en 2009 los países occidentales en su lucha contra el terrorismo islamista

 

Aunque la ausencia de atentados puede difuminar el riesgo como ocurre con el humo cuando sale del tubo de escape de un coche, la amenaza sigue siendo palpable para las fuerzas de seguridad de Occidente. En todo 2008, sólo se registró un intento de atentado en Exeter, Reino Unido, en mayo. Los artefactos que dejó en el cuarto de baño de una cafetería un joven musulmán fallaron y éste fue detenido. Los motivos para la alarma saltaron realmente con el gran golpe del yihadismo fuera de las fronteras de Irak y Afganistán. Los atentados de Bombay en noviembre evidenciaron nuevas estrategias y dirigieron todos los focos a Pakistán.

Un reputado centro de inteligencia de Estados Unidos de carácter privado y especializado en yihadismo, Stratfor, acaba de adelantar las claves de la lucha contra el terrorismo de 2009. Pakistán, asegura este observatorio, será la piedra angular de la lucha contra el terrorismo durante el año que acaba de comenzar. Por supuesto, el mundo también estará pendiente de la estrategia de Obama para Irak y Afganistán. En 2009 habrá que mirar de cerca cómo evolucionan los siguientes escenarios:

  1. Estados Unidos seguirá su campaña contra los líderes de Al Qaeda. A pesar de no haber logrado aún la captura de Bin Laden y Al Zarqawi, las operaciones de Estados Unidos han logrado bastante éxito, provocando además que la cúpula dirigente de Al Qaeda se vea obligada a mantener un débil perfil, y marginando a la organización terrorista de la yihad operativa o táctica. La batalla de la cúpula de Al Qaeda seguirá centrándose en el campo ideológico para no perder su hegemonía, cuestionada por la aparición de un libro en 2007 escrito por el que hasta ese momento estaba considerado su principal ideólogo, Sayyed Imam Al-Sharif, que cuestiona los atentados indiscrimados.
  2. La guerra de los yihadistas continuará oscilando entre periodos de alta y baja intensidad. En el año que comienza, la mayoría de ataques serán conducidos por las franquicias regionales del yihadismo, y en una menor extensión, por yihadistas de base sin adscripción a ningún gran organización.
  3. Por la carencia de una delegación de Al Qaeda en Norteamérica, no se aprecia una amenaza estratégica sobre los Estados Unidos. No obstante, la posibilidad de ataques aislados sobre objetivos blandos (los considerados no estratégicos, con un bajo nivel de protección y vigilancia) en Estados Unidos permanece. De hecho, es sorprendente que Estados Unidos no haya sufrido un solo ataque en 2008, asegura Stratfor.
  4. En Europa, donde Al Qaeda en el Magreb y otras franquicias yihadistas tienen una mayor presencia e infraestructura, hay un gran riesgo de que estas franquicias cometan atentados sofisticados. Continuarán centrándose en objetivos blandos (como ocurrió en el 11-M y en el 7-J). Hasta la fecha, los yihadistas de base han demostrado comportarse de una forma mucho más activa en Europa que en Estados Unidos.
  5. La inestabilidad de Somalia puede permitir un reflorecimiento de Al Shabab (una escisión terrorista de las Cortes Islámicas que durante un breve periodo de tiempo administraron el país), aunque este grupo deberá superar su gran fraccionamiento. En la actualidad hay cuatro facciones terroristas diferentes luchando contra el control del territorio de Somalia.
  6. Las cosas han estado inquietantemente tranquilas en Yemen desde el ataque a la Embajada de Estados Unidos en Sanaa del pasado 17 de septiembre. Las fuerzas yemenís detuvieron y mataron a significativos yihadistas implicados en el ataque y a otros muchos radicales. Pero dado el elevado número de nacionales de Yemen implicados en la guerra de Irak, el número de militantes saudíes que se han desplazado a Yemen por la presión en su país y la influencia de salafistas-yihadistas dentro de las fuerzas yemeníes de seguridad e inteligencia, sería posible que las franquicias yihadistas de Yemen se recuperaran si las autoridades les dan espacio para respirar, explica Stratfor.
  7. Aunque Irak está mucho más tranquilo que hace unos años, es posible un resurgimiento de la actividad yihadista. La situación dependerá de la evolución de los Consejos de Salvación integrados por militantes y yihadistas suníes,  creados por Estados Unidos para luchar contra Al Qaeda en Irak. La medida se ha considerado un absoluto acierto en la pacificación y reconstrucción de Irak, y está analizándose su exportación a Afganistás. El problema es que la competencia sobre los Consejos ha sido cedida al gobierno irakí de mayoría chií, cuyos planes pasan por no pagar la nómina a los 100.000 integrantes de estos grupos, por lo que se teme que algunos vuelvan a su actividades yihadistas. El gobierno irakí quiere ofrecer a la mayoría de ellos trabajos civiles o formación laboral.
  8. Afganistán será el principal campo de batalla militar en 2009. Estados Unidos puede enviar este año 30.000 soldados más, que se sumarían a los 30.000 que ya tiene desplazados. La estrategia de Obama pasa por concentrar en Afganistán la guerra contra el terrorismo internacional. Pedirá a Europa que contribuya con más soldados a la misión, algo a lo que España se ha mostrado dispuesta. Los talibanes siguen siendo fuertes en el este y en el sur, aunque no han conseguido tomar las ciudades. El rechazo que provocan entre la población puede jugar a favor de las fuerzas occidentales.
  9. Pakistán seguirá siendo la localización más estratégica para los yihadistas. Además, Pakistán no es sólo la casa del núcleo que ejerce el liderazgo de Al Qaeda, sino también de un gran número de grupos, desde los talibanes afganos y Tehrik-i-Taliban pakistaníes en el noroeste a Lashkar-e-Taiba y Jaish-e-Mohammed en el noreste, entre otros. 2009 debe ser el año clave en los esfuerzos mundiales contra los yihadistas en Pakistán, asegura el observatorio estadounidense. Si la situación continúa desestabilizándose podría convertirse en un estado fallido ( con arsenal nuclear). La primera de las etapas para llegar a este ese peligroso punto podría acontecer este mismo año: la caída en manos de los yihadistas de la mayor parte de la frontera noroeste. Esta anarquía daría a los yihadistas en Pakistán una oportunidad para extender su control de una forma similar a cómo lo han hecho en Afganistán y Somalia. Pakistán debe restablecer el control sobre su territorio y su desleal agencia de inteligencia, y comenzar a cooperar con los países occidentales en la lucha contra el yihadismo. Dado el número elevado de ataques vinculados a Pakistán desde el 11-S, todos los ojos estarán en 2009 vigilando cuidadosamente Pakistán.

 

Fuente: La Gaceta
15/01/09

Especial: 11-S. Operación global contra el terrorismo: El análisis de los profesionales

Esta noticia ha sido vista por 1191 personas.