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Revista de Prensa: Noticias

Jueves, 23 de abril de 2009

¿Se unirán los piratas a la milicia islamista somalí?

La escalada de la violencia podría llevar a las bandas de piratas a unirse a los radicales, incluidos aquellos que tienen lazos con Al Qaeda, explican los analistas

 

La terrible experiencia de cuatro días, durante los cuales piratas somalíes retuvieron como rehén al capitán de un barco estadounidense en un bote salvavidas, acabó en un tiroteo por parte de francotiradores y con la vuelta del capitán junto a su tripulación.

Foto: La Gaceta

Sin embargo, los rescates que realizaron hace dos semanas en Somalia navíos franceses y norteamericanos no parece que vayan a acabar con el problema de la piratería. Los analistas creen que todo lo contrario. Según ellos, los piratas seguramente incrementarán el uso de la violencia, cosa que les podría llevar a los brazos de la milicia islamista de Somalia, pequeña pero fuerte, en busca de protección y apoyo.

Mientras la tripulación del Maersk Alabama celebraba el retorno del capitán Richard Phillips la semana pasada, los islamistas radicales somalíes alababan a los piratas muertos como muyaidines o “guerreros santos”. A su vez, los que se autodenominan piratas declararon por teléfono móvil a los reporteros que la siguiente vez serían más violentos con los rehenes.

“Cada país será tratado de la misma manera que nos trata”, explicó por teléfono a Associated Press Abdullahi Lami, uno de los piratas que se hallan en un barco griego en el céntrico puerto somalí de Gaan. “En el futuro, los Estados Unidos serán los que lloren y hagan luto. Tomaremos represalias por las muertes de nuestros hombres.”

Incluso el vicealmirante William Gortney, que está al frente del Comando Central de la Fuerza Naval Estadounidense, afirmó en una conferencia de prensa del Pentágono el domingo que “esto podría provocar una escalada de la violencia en esta parte del mundo, sin duda.” 

Mapa: La Gaceta

Más vigilancia
Con 8,5 millones de kilómetros cuadrados por patrullar, incluso los navíos de 16 países no han hecho más que empezar a enfrentarse al problema de la piratería. Se trata de un fenómeno relativamente nuevo, el resultado de un resquebrajamiento total de ley y el orden, y de la economía del país. Pescadores y bandas criminales se han echado al mar en busca de la única fuente de ingresos que pueden encontrar, tomando como rehenes a los barcos comerciales que atraviesan las aguas en su paso por el Canal de Suez. Las soluciones a corto plazo, como las maniobras militares extranjeras, podrían rescatar a los barcos en alta mar, pero la única solución a largo plazo es el restablecimiento de un gobierno somalí estable, afirman los expertos. Entretanto, las operaciones navales extranjeras pueden causar tantos problemas como solucionan.

“El hecho es que los piratas somalíes cuentan con un código de conducta, aunque resulte raro oír esto”, explica un responsable de Ecoterra International, una organización no gubernamental que colabora con los pescadores somalíes en lo que se refiere a las prácticas pesqueras sostenibles. También resulta bueno para el negocio el hecho de mantener vivos a los rehenes. Más de 200 marinos siguen siendo prisioneros de los piratas. Hasta la fecha, hay pocos casos en que los rehenes hayan recibido daños serios por parte de los piratas. Sin embargo, si los piratas son acorralados por barcos extranjeros, es probable que les cueste menos apretar el gatillo.

“Tememos que esta escalada en espiral, a la que hemos asistido durante los últimos meses, empuje a los piratas a estar más dispuestos a disparar”, explica el oficial de Ecoterra. “Creo que esto impulsará a algunos grupos a usar la violencia y se radicalizarán. También podría incitar a algunos fundamentalistas somalíes a adoptar el modus operandi de los piratas” y tomar como objetivos a los navíos comerciales.

No parece que las operaciones navales extranjeras en las aguas de Somalia vayan a proporcionar soluciones a largo plazo ni están concebidas para ello. Las áreas en las que los piratas operan son demasiado amplias para ser patrulladas con efectividad.

Rescates millonarios
“Puesto que en el ultimo año los rescates han alcanzado unas cifras que se sitúan entre los 50 y los 100 millones de dólares por un único barco, parece que la piratería va a continuar”, afirma Iqbal Jhazbhay, experto sobre Somalia de la University of South Africa.

Igual que la mayoría de los expertos, Jhazbhay dice que actualmente no existe vínculo entre los islamistas y los piratas, ya que los últimos se constituyen en bandas de criminales sin ambición política más allá de hacer dinero. Pero con tantos barcos comerciales occidentales en la costa, grupos islamistas radicales como Al Shabab podrían convertirse en piratas de alta mar como forma de golpear intereses occidentales —y especialmente norteamericanos— y promover una confrontación con occidente.

Fuente: La Gaceta
20/04/09

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