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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

Revista de Prensa: Noticias

Viernes, 31 de julio de 2009

Entrevista: Brian Fishman, profesor en West Point. «Al Qaida todavía es muy peligrosa para Europa»

 

Foto: La RazónDescarta que exista algún tipo de vínculo entre Al Qaida y ETA. «Es muy improbable porque ETA, como otros grupos que buscan una cierta legitimidad política, no obtendría ningún beneficio de esa eventual alianza». Brian Fishman –«me gusta decir a mis alumnos en West Point que no hay expertos sobre Al Qaida, sólo especialistas»– advierte de que el peligro de atentados sigue existiendo «sobre todo en Europa y, por supuesto, en España».

Pregunta.–¿Qué es realmente Al Qaida?
Respuesta. –En West Point tratamos de enseñar que Al Qaida siempre ha sido más que una sola cosa. Es una organización diseñada para perpetrar ataques, pero sus fundadores siempre la han tratado como una especie de movimiento de vanguardia. Es una idea, además de una organización.

P.–¿Es como una franquicia de cualquier marca comercial?
R.–Sí. Utilizan ese modelo de franquicias de dos formas. Por un lado, inducen a los locales para que hagan cosas en su nombre. Pero les sirve para entrar en contacto con organizaciones que ya existen y a las que tratan de integrar en su red. Lo nuevo es que está adoptando una estrategia en la que dar su nombre es menos importante que extender sus ideas.

P.–¿Nos debe preocupar más Al Qaida que los talibanes?
R.–Ésa es una cuestión particularmente importante para la política exterior de EE UU. En Pakistán, ahora mismo, los talibanes y los grupos tribales cooperan con Al Qaida más de lo que han hecho nunca, y están adoptando su ideología más que nunca en el pasado. Durante años, los talibanes sólo fueron un grupo nacionalista tribal valioso para Al Qaida pero no coin- cidían con sus objetivos globales. Ahora la situación se ha vuelto extremadamente peligrosa.

P.–¿Le preocupa?
R.–Sí, porque no sabemos qué capacidad tienen estos grupos. Y no sólo por lo que puedan hacer en Paquistán, sino por las redes de apoyo que puedan levantar en el resto del mundo. Por eso creo que, especialmente para Europa, Al Qaida es todavía muy peligrosa. Muchos tienen simpatizantes en el norte de Europa y algunos también operan aquí, en España.

P.–¿Puede haber un nuevo ataque terrorista de Al Qaida en Europa?
R.–Por supuesto. Debe ser una seria preocupación para Europa, más que para EE UU, en términos de proximidad. Europa está más expuesta y, además, también hay una posibilidad de que Al Qaida trate de hacer en Afganistán lo mismo que hizo en Irak: atacar a los aliados europeos de EE UU para obligarles a sacar sus tropas del país y aislar el esfuerzo norteamericano. Su objetivo a largo plazo es aislar política y económicamente a EE UU.

P.–¿Y puede conseguirlo?
R.–No. No creo que sean capaces, pero lo intentarán. Su estrategia no está funcionando y ya está fallando en muchos lugares, pero los profesionales tenemos que pensar que Al Qaida puede hacernos daño porque es peligrosa. Y tenemos que aprovechar los errores que ha cometido.

P.–¿Cómo?
R.–Aprendiendo de las lecciones de Irak, por ejemplo. Allí Al Qaida cometió tres errores fundamentales. El primero atacar a los propios musulmanes. El segundo, tratar de apropiarse del liderazgo político. Y el tercero, entrar en conflicto con otros grupos suníes.

P.–¿Nos equivocamos al tratar de extender la democracia?
R.–Yo creo que la gente se merece la democracia, y es posible. Pero a veces, cuando tratamos de promover la democracia, confundimos el orden de las cosas. Pensamos en ella sólo en términos de elecciones. Pero lo más importante es la protección de los derechos de las minorías. Es decir, si no te sientes protegido después de perder unas elecciones, no te queda otra opción que coger las armas.

P.–¿Puede repetirse en España un atentado como el del 11-M?
R.–No conozco las circunstancias exactas en España. Pero si hay un riesgo en todo el mundo, por supuesto, eso incluye España. Al Qaida todavía cree en esa historia de Al Andalus y en reconquistar España, algo que desde luego nunca va a ocurrir. Pero eso no significa que sus células no vayan a actuar. Y como aliado de EE UU, España está expuesta también a potenciales ataques.

P.–¿Hay «células dormidas»?
R.–Es posible, lo que sí creo es que las autoridades españolas aprendieron mucho del 11-M.

P.–¿Cuánto de leyenda y de realidad tiene la figura de Ben Laden?
R.–Al Qaida no desaparecería si Ben Laden muriera. Pero él es el símbolo fundamental de una organización que también es un símbolo. Eso le da un enorme poder, incluso si no es importante para las operaciones diarias. Hay otros, Al Zawahiri por ejemplo, que deciden sobre el día a día.



Fuente: La Razón
12/07/09

Especial: 11-S. Operación global contra el terrorismo: El análisis de los profesionales

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