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Seguridad Pública y Protección Civil.

 

Revista de Prensa: Noticias

Lunes, 8 de febrero de 2010

Un estudio analiza cómo potenciar las bajas en Al Qaeda

 

Hace poco más de un mes, quería inmolarse en un avión que se dirigía a Detroit. La sangre fría de Umar Farouk Abdulmutallab le permitió burlar los controles de seguridad de Holanda, aunque, poco después, la actuación de los pasajeros evitó una masacre el día de Navidad. A día de hoy, este joven nigeriano ha dado un giro de 180º a su actitud y ha pasado a colaborar con el FBI en las investigaciones del suceso. Una actitud de arrepentimiento que no es única en los terroristas de la red Al Qaeda.

“Abdulmutallab está hablando y ha estado hablando desde la semana pasada, dando informaciones útiles, procesables y actuales sobre la que hemos estado haciendo un seguimiento activo”, confesó un funcionario estadounidense el pasado martes a la agencia británica Reuters.

La administración Obama fue duramente criticada después de que se conociese que el acusado sería procesado por un tribunal civil, con todos los derechos que le otorga la Constitución de Estados Unidos. Los dardos, lanzados principalmente desde el lado republicano, indicaban que esta manera de actuar, descartando la justicia militar, evitaría que Abdulmutallab revelase datos valiosos para la investigación. Sin embargo, a pesar de las acusaciones, parece que Barack Obama puede sacar pecho por esta decisión.

El caso de este nigeriano no es el primero entre los miembros de Al Qaeda y es que, a pesar del fanatismo que puedan supurar sus poros, hay algunos yihadistas que han conseguido abandonar esas actividades. Así lo refleja un estudio del Washington Institute for Near East Policy titulado Abandono de terroristas. Aprendiendo de los que lo han dejado, escrito por Michael Jacobson, un experto en terrorismo presente en la comisión que investigó los atentados del 11 de septiembre de 2001.

“A pesar de la reputación de Al Qaeda en lo que se refiere a ferocidad, secretismo y solidaridad interna, la organización ha sufrido una gran cantidad de deserciones desde sus inicios”, afirma el autor de dicho estudio, que considera como uno de los principales éxitos de la red terrorista convencer a jóvenes para que participen en acciones que les llevarán a la muerte.

Según el artículo del Washington Institute, existe otro final diferente, un desvío en el camino al supuesto paraíso que invoca Al Qaeda para sus mártires. Y una suma de factores podría animar a los terroristas a dejar esta red, que con cada abandono deja una pista de las reticencias que hay entre sus correligionarios.

La hipocresía, incorrectas interpretaciones del Islam, discrepancias con la dirección, desilusión e, incluso, diferencias salariales han sido alegadas por ex miembros de Al Qaeda que decidieron abandonar el camino del terrorismo. Entre la citada hipocresía, “la creciente involucración en actividades criminales” de la banda, se lee como un abandono de la espiritualidad. De esta manera, Jacobson recuerda que la célula de los atentados del 11-M “financió parcialmente el ataque vendiendo hachís”.

En lo que respecta a una incorrecta interpretación del Islam, se cita el caso de Sayyed Imam Al Sharif, conocido como ‘Dr Fadl’, considerado durante un tiempo como uno de los ideólogos de la Yihad. Este egipcio cambió de opinión en prisión, afirmando que la Sharia (Ley islámica) prohíbe “cometer agresiones aunque los enemigos del Islam lo hagan”.

La desacreditación de Al Qaeda, posible solución

Michael Jacobson no finaliza su estudio sin hacer una serie de recomendaciones al gobierno estadounidense en su lucha contra el terror. De esta manera, el analista apuesta por tres puntos que considera fundamentales: la comunicación, la asociación con actores no-gubernamentales y la mejora de los programas de desarrollo.

En cuanto a la comunicación, la labor principal en esta lucha sería socavar el nombre de los líderes de Al Qaeda, en línea para potenciar el abandono por la hipocresía de los líderes, como un vídeo difundido por Estados Unidos en el que se demostraba que el líder insurgente iraquí Al Zarqawi no era capaz de manejar correctamente un arma, mientras que sus correligionarios se batían contra el ejército de la Coalición en Iraq.

La familia, citada como causa para el abandono, también es un punto a tener en cuenta. Cuando los terroristas abandonan sus campos de entrenamiento, si tienen contacto con sus antiguos grupos familiares y círculo de amistades, pueden abandonar el seno de Al Qaeda.

Así mismo, Jacobson recomienda la formación de grupos contra el radicalismo, especialmente en prisiones, ya que se han dado muchos casos de personas que han entrado en la cárcel siendo extremistas y allí, han moderado sus posiciones.

El estudio deja muchas pistas sobre cómo tratar a la red terrorista. Quizás el trato dispensado al terrorista de Detroit sea un primer paso en una nueva estrategia contra Al Qaeda.



 

Fuente: El Confidencial
06/02/10

Especial: 11-S. Operación global contra el terrorismo: El análisis de los profesionales

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