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Revista de Prensa: Noticias

Viernes, 17 de diciembre de 2010

Renace el mercado negro de las titulaciones universitarias

Se compran a través de Internet. La más demandada es la de Medicina. Según la Unesco, hay más de 800 universidades ficticias en el mundo. La Organización Médica Colegial denuncia que los controles fallan.

 

Es tan fácil como buscar en Google quiero comprar un título universitario”. El propio buscador se encarga de hacer el resto. Rellena el campo antes de que el internauta termine de teclearlo y, acto seguido, ofrece 44.700 resultados. Ésta es la primera prueba que demuestra que el mercado negro de licenciaturas existe y tiene más demanda de la que imaginamos.

Ejemplo 1: Compro título universitario en Mataró

Ejemplo 2: ¿Quieres que te paguen más en el trabajo?

Ejemplo 3: Comprar un titulo universitario

Con mensajes como “Aquí está tu oportunidad de conseguir tu grado sin la más mínima necesidad de abrir un libro”, “Aprenda a obtener una titulación universitaria en tan sólo cinco días, sin estudiar ni exámenes” o preguntas tan sugerentes como “¿Quieres que te paguen más en el trabajo?” o “¿Estás cansado de ser superado en ascensos?”, miles de webs ofrecen licenciaturas, doctorados y másteres por un “precio módico” que va de los 200 a los 4.000 euros.

Se trata de una realidad que, según denuncian los expertos, está experimentando un auge más que preocupante. “Estas webs se han multiplicado; son supermercados donde cada vez es más fácil comprar títulos”, alerta Francesc Canals, uno de los pocos entendidos que existen en España en esta materia. El presidente del Observatorio de Internet achaca este incremento al descontrol “absoluto” que prevalece en Internet pero sobre todo a la omnipresente crisis: “Tener una licenciatura siempre aumenta las posibilidades de encontrar un trabajo”. La Policía lo constata. “Estas redes están proliferando mucho”, afirma José María Benito, portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP).
Apagón estadístico

Pero no existen cifras oficiales sobre este mercado negro. Ni el ministerio de Educación ni la propia Policía disponen de información estadística. Lo único que aseguran desde la Policía es que las licenciaturas más demandadas son las de las profesiones liberales, como la de economista o abogado y, sobre todo, la de medicina. “Los grados que más se venden son los que luego se ejercen en domicilios sin ningún control”, asegura Benito.

La Organización Médica Colegial de España (OMC) es consciente de este fraude. “Nos preocupa muchísimo y desgraciadamente no disponemos de datos fehacientes para el control de las titulaciones”, denuncia su vicesecretario, Jerónimo Fernández Torrente. Este colectivo no dispone de un registro nacional de especializaciones, lo que dificulta que se detecten los títulos apócrifos.

“Llevamos muchos años reclamando al Ministerio de Sanidad una política de registro efectiva sobre los flujos migratorios en el ámbito médico”, reivindica. Este vacío se une a que en comunidades autónomas como Canarias, Andalucía, Extremadura y Asturias no existe la colegiación obligatoria, “lo que complica más el panorama”, lamenta el vicesecretario de la OMC.

Desde el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM) muestran el mismo desasosiego. Su presidente, Íñigo Noriega, reclama a la cartera de Leire Pajín una regulación “seria y efectiva” para acabar con este fraude y pone el acento en las homologaciones, que, según recalca, son objeto de falsificaciones igual que las licenciaturas.

Aunque se olvida de citar la última novedad: los trabajos académicos. “Ahora se ofrecen servicios para escribir hasta trabajos de investigación como tesinas, que son muy fáciles de detectar porque están plagados de neologismos y faltas de ortografía”, explica el presidente del Observatorio de Internet.

Fantasma

Según la Unesco, hay más de 800 universidades ficticias en el mundo. La Asociación Internacional de Universidades Falsas (IAFU, por sus siglas en inglés) ofrece una lista de 250 centros fantasma a través de su página web, donde se puede obtener un título por cualquiera de ellas.

Este carácter internacional es el que dificulta las investigaciones. Según Benito, en España este delito, que está castigado con penas de prisión de seis meses a tres años, no es frecuente, ya que la mayoría de servidores operan desde otros países. “Desde España es muy difícil intervenir cuando la red no está asentada aquí”, detalla.

Los mayores demandantes de titulaciones fraudulentas son los países latinoamericanos. Y precisamente es allí donde más se fabrican. “Las webs principalmente están alojadas en estos países”, añade Canals. El país estrella es Argentina junto con China, el gigante de las falsificaciones.

Consumidores

¿Y quiénes son los consumidores de este mercado subterráneo? El presidente del Observatorio de Internet responde: “Predominan los inmigrantes latinoamericanos, que vienen a España y necesitan un título para conseguir un puesto, pero también hay muchos españoles que con 50 años ya no quieren estudiar y compran un título para ascender en el trabajo”. La OMC también ha detectado que los títulos falsos de Medicina corresponden en su mayoría a inmigrantes. Esto se debe, según su vicesecretario, a la falta de previsión del Gobierno: “No supo reaccionar a la entrada masiva de titulaciones que no estaban dentro del ámbito regulatorio del mercado europeo. Otros países de nuestro entorno lo han sabido resolver, mientras que nosotros hemos mirado hacia otro lado”.
Canals, sin embargo, apunta a la pasividad de los centros educativos. “Las universidades en España no han despertado”, critica. En su opinión, éstas son las culpables de que el mercado negro de grados no sea objeto de investigación de la Policía. “Si no presionan ellas, la Policía difícilmente va a hacer nada”.

Estafador estafado

Pero muchas veces las primeras víctimas de este negocio no son las universidades, sino los propios compradores. El estafador estafado. Jessica es uno de ellos. Esta colombiana tomó la decisión de comprar un título cuando llegó a Madrid el año pasado y vio las pocas posibilidades de trabajo que tenía. Quería un título de Fisoterapia por la Universidad Complutense. Pero le salió el tiro por la culata. Contactó con una fábrica de diplomas falsos y le prometieron que si pagaba por adelantado 4.000 euros, le llegarían los papeles a su casa en una semana. Pagó religiosamente, pero nunca recibió nada. Y no pudo denunciar.

Ahora, su única forma de conseguir que se haga justicia es alertando a otros compradores. Este periódico contactó con ella para pedirle “consejo”. Su respuesta fue contundente: “Sólo decirte que vayas con mucho cuidado. Yo en el intento perdí sobre 4.000 euros. No hay nadie que te venda nada. Todo es mentira. Si alguien te lo vendiese, tiene que ser alguien que desde el primer momento veas y dinero por adelantado, nada pero nada. Que tengas suerte”.

 

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Fuente: La Gaceta
16/12/10

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