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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

Revista de Prensa: Noticias

Viernes, 25 de febrero de 2011

La falta de recursos obliga al Ejército a concentrar la formación de los oficiales en la Academía de Zaragoza

Al malestar de los soldados se suma el de las ciudades afectadas. El PP buscará fórmulas para impedir estas clausuras.

 

La reforma de la enseñanza militar acometida por el Gobierno se complica en todos sus aspectos. Al dato del 22% de bajas entre los cadetes en el primer trimestre del curso del nuevo plan de formación (título de oficial más el de ingeniero) en la Academia General de Zaragoza, se suma el problema de los cierres como centros superiores de enseñanza de las Academias de las distintas Armas: Infantería, Caballería, Artillería e Ingenieros.

La falta de recursos en Defensa obliga al Ejército a concentrar toda la formación de los oficiales en Zaragoza y al malestar interno se añade la protesta política en las ciudades afectadas, en especial en Segovia y Toledo, sedes de los centros superiores desde los siglos XVIII y XIX.

Hasta el presente curso los cadetes del Ejército arrancaban sus estudios generales en Zaragoza y los culminaban en las academias de las cuatro armas y la de la Guardia Civil, que era donde se especializaban antes de graduarse como tenientes, de nuevo en Zaragoza. La reforma de la enseñanza militar fue diseñada por el Gobierno socialista para dar una doble titulación a los oficiales, castrense y al tiempo civil, –como “ingenieros de organización industrial” en el caso del Ejército de Tierra– con el argumento de que así se facilitaba la posible salida al mercado laboral de los militares.

En los nuevos planes de estudios se aumenta la preparación técnica a costa de reducir la instrucción militar, se persigue la endogamia militar al cambiar la oposición de acceso a la Academia General por el criterio de acceso a la Universidad basado en la nota de selectividad y se exige a los futuros oficiales que en los cuatro primeros años tengan una formación de ingenieros para recibir el despacho de teniente en el quinto y último curso (el de instrucción más específicamente militar), sin pasar ya por la etapa de especialización en Toledo (Infantería), Valladolid (Caballería), Segovia (Artillería) y Hoyo de Manzanares (Ingenieros) como centros superiores de enseñanza. Todo en Zaragoza para ahorrar en instalaciones, medios, mantenimiento, profesores y traslados.

De momento, en el primer trimestre del curso, 60 cadetes, el 22% de la promoción, se ha dado de baja sin superar la primera fase de instrucción militar básica al aducir falta de vocación o desinformación sobre la carrera que habían iniciado.

El cambio del modelo de enseñanza militar, que es casi una revolución, viene en parte obligado para adaptarse a los criterios de la reforma de la enseñanza en toda la Unión Europea (Bolonia), pero también está impuesto por los recortes presupuestarios que el Gobierno aplica en Defensa desde 2008. Para “optimizar recursos”, el de Tierra ha tenido que acabar con tradiciones de varios siglos de historia, como es el caso de la actual Academia Superior de Segovia instalada por Carlos III como Real Colegio de Artillería en 1764.

Impopularidad

La solución a la falta de recursos ha sido ideada por el propio Estado Mayor del Ejército, con su jefe Fulgencio Coll al frente y que ha asumido la impopularidad de los cierres de las academias ante sus subordinados, además de esforzarse en explicar la drástica medida –siempre con el argumento de que no hay dinero– a las autoridades políticas que han protestado ante Defensa. Las instalaciones de los centros superiores se utilizarán para la formación de suboficiales y para cursos especiales.

Defensa ha contado con la ventaja de que los alcaldes de las ciudades más afectadas, en lo económico y en lo sentimental, por el cierre de las academias son del PSOE: en Toledo está Emiliano García-Page, y en Segovia Pedro Arahuetes.

Pero los dirigentes locales y nacionales del PP no digieren tan fácilmente perder un centro superior de enseñanza y un vínculo tan tradicional de sus ciudadanos con el Ejército.

Arturo García-Tizón, diputado por Toledo, anuncia que el PP se replanteará la reforma y buscará fórmulas para que la Academia de Infantería –entre las más antiguas del mundo- se mantenga como centro de estudios superiores.


Fuente: Intereconomía25/02/11

Suplemento Temático: Formación y Seguridad

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