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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

Revista de Prensa: Noticias

Lunes, 12 de septiembre de 2011

La primera general negra de EEUU

 

Hazel Johnson-Brown fue la primera mujer negra que llegó a general en el Ejército estadounidense. El ascenso le llegó con 52 años y le permitió asumir la dirección de unos 7.000 enfermeros y la gestión de cientos de hospitales en todo el mundo. Pero esos detalles habían desaparecido de su mente, desgastada desde hace unos años por el Alzheimer. Sí los recuerdan sus allegados, que celebraron sus logros esta semana en una ceremonia católica y le dieron sepultura en el cementerio militar de Arlington (Virginia).

Se podría decir que la vida de Hazel fue una carrera de obstáculos. Se crió con seis hermanos en un vecindario blanco en los años de la Gran Depresión y sufrió el maltrato de vecinos que la insultaban de camino al colegio.

Su hermana la recuerda como una niña servicial y responsable, unas cualidades que hicieron pensar a sus padres que sería una buena enfermera. Pero en la escuela de Filadelfia la dejaron fuera. Corría el año 1947 y la lucha por los derechos civiles aún era sólo un sueño.

Consciente de su potencial, el médico de cabecera de la familia animó a Hazel a cruzar el Hudson e instalarse en el barrio neoyorquino de Harlem. Allí sí pudo estudiar y se graduó en 1950. Al principio trabajó en un hospital de veteranos junto a la casa de sus padres, pero enseguida sintió la llamada del Ejército. No tanto por ardor guerrero como por un deseo irreprimible de ver mundo. «Supongo que quería viajar y conocer a gente distinta», decía al recordar la decisión que cambió su vida.

El Ejército la llevó por unos años a Japón, donde demostró sus dotes de persona meticulosa y ordenada. En los años 60 se enroló en un programa para educar a soldados y enfermeros que partían a Vietnam y en los 70 dirigió un instituto militar.

Fue enfermera del año en dos ocasiones y los años de servicio trajeron los reconocimientos y las promociones. Pero Hazel nunca dejó de formarse y se graduó como profesora y como organizadora de centros académicos.

El ascenso a general de brigada le sorprendió en Seúl, donde ejercía como enfermera jefe en uno de los hospitales estadounidenses en el extranjero. Al asumir el cargo, le preguntaron por su raza: «Es un dato significativo y estoy muy satisfecha por ser la primera. Pero espero que los criterios de selección no incluyeran mi raza sino mis cualidades. La raza es algo que se nos da al nacer y que no podemos cambiar».

Hazel tan sólo ejerció cuatro años como general y jefa de los enfermeros del Ejército estadounidense. Pasó a la reserva en 1983 y cultivó una carrera que le llevó a dirigir distintas instituciones académicas. A menudo le preguntaban qué les diría a los niños negros para motivarles. «Les animaría a que piensen en su propio futuro», decía, «está bien que los niños tengan modelos como yo. Pero me da la impresión de que hay dos generaciones que no saben educar a sus hijos».

El Alzheimer no dejó a Hazel ser consciente del triunfo de Obama y tampoco sus padres pudieron ver cómo su hija hacía historia. «Recuerdo que mi madre estaba muy enferma y me dijo que algo muy especial estaba a punto de ocurrir en mi vida», solía contar. «Yo le dije que lo único que quería era verla salir del hospital y volver a casa. Justo después murió y al día siguiente anunciaron mi nombramiento. Siempre he pensado que mamá lo sabía».

Hazel Johnson-Brown, militar, nació el 10 de octubre de 1927 en West Chester (Pensilvania) y falleció el 5 de agosto de 2011 en Wilmington (Delaware).

Fuente: http://medios.mugak.eu
22/08/11

Suplemento Temático: Mujer y Seguridad

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