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Revista de Prensa: Noticias

Martes, 15 de noviembre de 2011

Un mal uso de la sillita cuadruplica la mortalidad infantil en accidentes

El 27% de los niños precisa tratamiento médico tras sufrir un siniestro en la carretera, según un estudio realizado por Línea Directa

 

Este resultado tan dramático se deriva de las conclusiones de un estudio realizado por Línea Directa en colaboración con el Instituto Universitario de Investigación del Automóvil (Insia), de la Universidad Politécnica de Madrid. Dicho estudio pretendía saber si, cuando no se usa de forma correcta un sistema de retención infantil, los menores pueden sufrir lesiones tan graves como para causarles la muerte. La cifra parece terrible, también llama la atención que 2.950 pequeños resulten heridos y que, de todos ellos, el 40% no llevara un sistema de retención infantil y que el 70% no utilizara la sillita como establece el fabricante, cinturón incluido.

Como apoyo, Línea Directa analizó los siniestros con niños de su propia cartera. El resultado se debe tener en cuenta: en el 27% de los casos analizados, los niños precisaron un tratamiento médico posterior; la media de duración de ese tratamiento fue de 25 días, además del día de hospitalización, y el 3% de los niños sufrirá secuelas de por vida (problemas de visión y diferentes grados de discapacidad, por lesiones en la médula espinal). El ensayo se realizó en un banco de pruebas, un simulador Sled del Laboratorio de Seguridad Pasiva del Insia, con dummies de alta instrumentación, que representaban a niños de un año y medio, 3 y 6 años, con los tres tipos de retención más utilizados.

Los criterios de análisis establecieron, finalmente, las consecuencias de los malos usos más habituales, relacionados con los sistemas de retención infantil, mediante 15 choques frontales a 50 kilómetros/hora y utilizando simuladores de vehículos dotados de airbag, anclajes Isofix y pretensores de cinturón. Además, buscaba dar a conocer los riesgos que corren los niños cuando no se utilizan correctamente las sillitas en los vehículos, cuantificar los beneficios y mejoras cuando su uso es el correcto y concienciar a los padres sobre los riesgos de no emplearlo como es debido. Como objetivo final, el trabajo realizado pretende ayudar a evitar que la primera causa de muerte en niños mayores de 4 años sea precisamente el accidente de tráfico

Más lesiones por errores de uso

Las conclusiones del estudio se basaron en los errores más frecuentes en el uso de los sistemas de retención infantil: arneses holgados, cinturones no sujetos con las pinzas, anclajes Isofix no utilizados y airbag de asiento de copiloto conectado. En cuanto a los resultados: para el grupo de niños de hasta 13 kilos, si no se utiliza bien la sillita en el asiento delantero, con el cinturón de seguridad incorrectamente instalado, el choque hará rotar violentamente la silla y la volcará, favoreciendo que el pequeño se golpee con elementos estructurales, como la propia palanca de cambios. Además, si no se desactiva el airbag del copiloto, el bebé podrá sufrir lesiones graves en cuello y cabeza, entre un 20 y un 50% más que si estuviera desconectado.

Es necesario recordar que la columna de los pequeños, hasta los dos años, es frágil y que la cabeza es más grande en relación al tamaño del cuerpo, por lo que las lesiones en el cuello son frecuentes.

Para el grupo de entre 9 y 18 kilos, si la silla no lleva la cinta superior del sistema Isofix, los niños sufrirán lesiones severas en la cabeza, el cuello y el pecho, situación que se agrava si no se instalan correctamente los anclajes inferiores, ya que, ante un choque frontal, la silla podría salir disparada, lo que provocaría que las lesiones pudieran aumentar un 50%.

Si el cinturón, en el sistema Universal, no va bien instalado, el niño podrá golpearse contra el asiento delantero y sufrir lesiones en pecho, cuello y cabeza. Si los arneses se dejaran sueltos, la sujeción sería sólo pélvica, añadiendo lesiones abdominales que podrían ser muy graves.

Para el grupo de 15 a 36 kilos, si el cinturón de seguridad está mal puesto, las lesiones, además de cabeza y cuello, podrían ser incluso rotura de hígado o bazo, causada por la intrusión del cinturón en el abdomen.

Reducción de daños por buen uso

Línea Directa ha dado consejos importantes para el uso correcto de los sistemas de retención infantil. Sobre cómo colocar adecuadamente a los niños: para el grupo 0 (niños de hasta 13 kilos), en el asiento del copiloto, en sentido contrario a la marcha, con el airbag desconectado y el asiento lo más alejado posible del salpicadero. Para el grupo I (de entre 9 y 18 kilos), en sentido contrario o a favor de la marcha, preferiblemente en el asiento central trasero y lo más lejos posible del asiento delantero, con anclajes y sujeciones instaladas correctamente y sin que los arneses de seguridad estén holgados. Para los grupos II y III, de entre 15 y 36 kilos de peso, en sentido de la marcha, bien anclado el alzador y con el cinturón por el hombro.

También es importante recordar que no se deben dejar de utilizar los sistemas de retención hasta que el niño supere los 135 cm de estatura, y que el cambio de una sillita a otra no debe depender nunca de la edad del menor, sino de su peso. La sujeción es clave para evitar lesiones severas en la cabeza, el cuello y el pecho del niño, incluso consecuencias peores. Sin embargo, si se anclan las sillitas correctamente, con cinturón o con los tres puntos del Isofix, el riesgo de lesión se reduce un 50%.

 

Fuente: La Gaceta
01/11/11

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