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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

Revista de Prensa: Noticias

Martes, 26 de junio de 2012

El ejército estadounidense cambiará su adiestramiento

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El ejército estadounidense está cambiando la instrucción de sus unidades para reflejar la experiencia de las guerras de Irak y Afganistán, poniendo unidades convencionales a disposición de mandos de operaciones especiales y asignando otras unidades a zonas geográficas, a las que se consideran como zonas de riesgo para la seguridad estadounidense, como África.

Estos cambios reflejan las ideas del jefe de Estado Mayor del Ejército, general Ray Odierno, para institucionalizar muchas de las tácticas de éxito adoptadas de forma específica en Afganistán e Irak y para, debido a la reducción de 80.000 efectivos en los próximos cinco años, para asegurar que el Ejército estará preparado para un mayor número de misiones, incluyendo zonas de tensión en las que en el pasado habían desplegado un número pequeño de soldados.

Las iniciativas son el reconocimiento de que el papel y la influencia de las fuerzas de operaciones especiales aumentará en los próximos años. Y se crearán nuevas relaciones formales entre las unidades convencionales del Ejército y el Mando de Operaciones Especiales, lo que supondrá un cambio significativo en la cultura del Ejército, que durante más de una generación se vieron a distancia y con desconfianza. Las unidades acorazadas y de infantería se adiestraban y operaban separadamente de los equipos de contraterrorismo y contrainsurgencia.

Los ataques del 11 de septiembre de 2001 cambió estas relaciones ya que la necesidad de realizar misiones simultáneas de combate convencional y de contrainsurgencia obligaron a las fuerzas convencionales y a las de operaciones especiales a actuar conjuntamente. El propio general Odierno durante su mando en Irak supervisó muchas de estas iniciativas tácticas: era el jefe de división en el norte de Irak cuando fue capturado Saddam Hussein, en una misión en que participaron unidades mecanizadas y la élite de la fuerza contraterrorista. Y en sus puestos de segundo jefe y luego de jefe en Irak integró misiones convencionales y de fuerzas especiales continuamente.

En los nuevos planes, las unidades convencionales se adiestrarían con unidades de operaciones especiales y desplegarían con ellas, bajo su mando, en misiones en ultramar.

Otras unidades convencionales serían asignadas a regiones geográficas (como ya están las unidades de fuerzas especiales), como África, que no tienen actualmente asignadas a ellas, lo que facilitará la formación sobre las mismas a oficiales y soldados.

El general Odierno anunció esta nueva planificación en un ensayo publicado en Foreing Affairs, en el que escribió que "el Ejército necesitará preservar y mejorar sus relaciones con las fuerzas de operaciones especiales conjuntas."

"La evolución de esta relación en la década pasada ha sido extraordinaria y los lazos pueden llegar a ser más fuertes mientras continuamos desarrollando nuevos conceptos operativos, mejoramos nuestro adiestramiento e invertimos en nuevas capacidades."

En el esfuerzo para preparar unidades del Ejército con un enfoque regional, el general Odierno escribió "debemos alinear nuestras fuerzas, activas y de reserva, con los mandos regionales en la mayor extensión posible." "La asignación regional también ayudará la formación en idiomas, la formación cultural e, incluso, el equipo que las unidades reciben."

La primera unidad en ser designada para esta nueva orientación regional será una brigada que se adiestrará para misiones en apoyo del Mando de África.

Las fuerza convencional pueda aumentar grandemente la capacidad de las unidades de operaciones especiales mediante el apoyo logístico a sus equipos en la zona de operaciones. Transporte, seguridad, evacuación médica, alimentación, combustible y otras necesidades logísticas serán proporcionadas de forma habitual a las unidades de operaciones especiales por las convencionales. En Afganistán, dos batallones del Ejército están asignados en apoyo de las unidades de operaciones especiales que realizan un programa denominado Operaciones de Estabilidad de Aldeas, que adiestra y trabaja con las fuerzas de seguridad locales.

El adiestramiento formal que vinculará a la unidad convencional con una unidad de operaciones especiales comenzará en junio. La instrucción se centrará en lo que los militares llaman escenarios "híbridos", en los que un único zona de operaciones pueden requerir toda la gama de actividades militares desde apoyo a las autoridades civiles a la formación de las fuerzas de seguridad local a contrainsurgencia, raid contraterroristas a combates convencionales.

Desde ahora hasta el 2014 en que se retiren casi todas las fuerzas de Afganistán, el adiestramiento cambiará y aumentará, porque ha habido aspectos de la formación que no se habían hecho porque no tenían tiempo. En especial los oficiales aprenderán diferentes culturas y diferentes lenguajes y trabajos de asuntos civiles. Aprenderán la guerra híbrida, combinando tácticas de combate tradicional con operaciones contraterroristas. Se fomentará desafiar el pensamiento convencional, para ser lo suficientemente fuertes para evitar la próxima guerra, mientras forman una fuerza que puede ganarla, donde sea y sin importar lo intensa que sea.

Fuente: revistatenea.es
05/06/12

Suplemento Temático: Formación y Seguridad

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