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Revista de Prensa: Noticias

Miércoles, 7 de noviembre de 2012

Así es Carmen Meléndez, primera mujer almirante de Venezuela

"Si a mí me pusieron a cumplir esta función, tengo que hacerlo lo más honestamente posible”, expresó / Trabaja desde las seis de la mañana hasta medianoche / Disciplina militar la ayuda a aguantar su nueva responsabilidad

 


Ministra del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión del Gobierno,
la Almirante Carmen Meléndez

Carmen Meléndez, la primera mujer almirante de Venezuela, la pionera de la Armada, la que sabe comandar un barco, entró en la carrera militar porque quería ir para la playa.

Tenía 18 años y estaba a punto de graduarse el día en que llegó un grupo de oficiales de captación al liceo donde estudiaba en Barinas. Cuando vieron a los uniformados, ella y sus amigas se alegraron al creer que tenían el día libre, porque pensaron que la charla estaba restringida exclusivamente para varones.

Pero da la casualidad que desde el año anterior (1979) se había abierto el ingreso del personal femenino a las filas castrenses. “Para mí fue una aventura. Nos inscribimos e hicimos exámenes por cinco días. De las cinco muchachas que presentamos inicialmente, al final quedamos solo dos”. Y ese reto fue lo que la hizo persistir.

Ella quería probar (y probarse) que sí era capaz de pasar las pruebas, que no fueron pocas. Pero Meléndez no es de las que se victimizan. Cuando se le pregunta cuáles obstáculos tuvo que enfrentar en un mundo que era –y es– predominantemente masculino, se limita a decir: “Tuvimos que aguantar bastante”.

La quinta de 11 hermanos, es natural de Barinas. Estudió en la escuela con el hermano menor de Hugo Chávez, Adelis.

Eran amigos, iban a las fiestas juntos. De hecho, cuando llegaba a la ciudad el actual Presidente, que en ese tiempo era cadete, ella se escondía. No quería que la “cachara” en una falta o sin uniforme. Ahora, solo va a su terruño en navidades o en Semana Santa, aunque tiene buena parte de su familia allá.

Está consciente de que el camino que escogió es difícil, porque es mezquino con el tiempo personal. Reconoce que sus tres hijos Román (27), Sofía (22) y Biaggio (15) han tenido que hacer sacrificios. Que en algún momento le reclamaron su ausencia en las piñatas o en las reuniones escolares, pero luego de conocer y acercarse al trabajo que hace, comprendieron.

“Yo soy de la idea de que lo poco que uno le dedique a sus hijos tiene que ser tiempo de calidad”, comenta sentada detrás de su escritorio de Miraflores.

En esta nueva etapa, trabaja desde las seis de la mañana hasta medianoche. Pero la disciplina militar la ayuda para aguantar el trote y las responsabilidades que le han sido encomendadas como ministra de despacho y seguimiento de la gestión de Gobierno.

Sin embargo, este ritmo en la actividad no es nuevo para ella. Su hoja de vida es nutrida: fue directora de presupuesto de la Armada, directiva de Fonden, tesorera nacional, directora de Gestión Interna del Despacho de la Presidencia; Jefe de la División de Administración Financiera de la Dirección de Finanzas de la Armada, Jefe de la Oficina de Programación y Control de Presupuesto de la Jefatura de Abastecimiento de la Armada y Comandante del Pelotón Femenino en la Escuela Naval de Venezuela.

Tiene además, varios posgrados en finanzas. Y aunque ahora le toca andar de civil, los martes le gusta ir uniformada a Miraflores, a pasar y ver cómo está su gente.

Militar institucionalista, tal como lo demostró el 4 de febrero de 1992, cuando se batió al frente de la defensa del Comando de la Armada en San Bernardino, Caracas para evitar que fuera tomada por los insurrectos, se deslinda totalmente de la política.

El 11 de abril de 2002 se quedó en Miraflores. El único momento de la entrevista en que se muestra incómoda es al consultársele si pertenece al Partido Socialista Unido de Venezuela: “Yo soy militar activa”, responde. Y aclara que la deliberancia y las opiniones se las deja a los expertos.

Por ahora, lidia con problemas más terrenales. Aunque su figura ya quedó para la historia. Al preguntarle a su ayudante, un joven de apellido Barroso, si Meléndez es brava, dice con una sonrisa tímida: “Sí, pero se entiende, porque no es fácil. Es la modelo de todas las oficiales femeninas. Ella rompió todos los esquemas”.

La cuenta es twitter de la ministra Carmen Meléndez es @gestionperfecta

Fuente: Venezolana de Televisión

Suplemento Temático: Mujer y Seguridad

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