Manningham-Buller, que para entonces llevará 33 años vinculada a los servicios secretos, reveló el jueves por la noche su intención de abandonar el puesto en abril, cuando el ministro del Interior, John Reid, habrá de designar a un sucesor o sucesora.
La veterana agente aseguró que tomó la decisión de retirarse antes de los atentados terroristas de julio del 2005 en Londres. "Estoy segura de que la organización continuará sirviendo al Reino Unido lo mejor posible y yo seguiré su evolución con gran interés", dijo en una declaración escrita.
Manningham-Buller recordó que ha pasado los últimos 10 años de su carrera en el mundo del espionaje en los puestos de subdirectora general y directora general, los de más responsabilidad.
"He tenido el privilegio de dirigir el servicio cuando se enfrenta a los dos grandes retos de una amenaza muy seria (en referencia al terrorismo) y la necesidad de crecer y cambiar drásticamente para hacer frente a esa amenaza", afirmó.
Aseguró que ya había acordado su dimisión con el anterior ministro del Interior, Charles Clarke, quien fue sustituido el pasado mayo.
El actual titular de esa cartera señaló en relación a su marcha que el Reino Unido tiene una "deuda de gratitud" con la experta agente, cuya contribución a la seguridad nacional ha sido "incalculable".
El pasado noviembre, Manningham-Buller reveló en un discurso que sus agentes investigan hasta 30 tramas para atentar contra el Reino Unido, país donde operan al menos 200 células terroristas.