Ver Suplemento Temático...


Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

Revista de Prensa: Noticias

Lunes, 8 de enero de 2007

Reservistas Voluntarios: militares a tiempo parcial

Son civiles todo el año, salvo las semanas que Defensa los "activa"

 

Entonces, se enfundan el uniforme y cumplen con su obligación como militares. Hay abogados, amas de casa, maestras o conductores. Tres han querido relatar su doble vida, la del reservista voluntario.

Uno de los comentarios que más escucha Alfredo Oria de Rueda cuando explica que es reservista voluntario del Ejército es que se ha vuelto loco. "¿Militar una vez al año y en tu tiempo libre?, ¿pero qué narices es eso?". Ciertamente, esta actividad voluntaria, aunque remunerada, resulta difícil de explicar. Alfredo tiene 37 años, es licenciado en Derecho, trabaja como funcionario en el Ministerio del Interior, está casado y tiene dos hijos. Además, desde 2004, se enfunda al menos una vez al año el uniforme militar y tiene asignada una plaza como alférez en la asesoría jurídica de la Academia General Militar de Zaragoza.

Este zaragozano es uno de los 4.346 reservistas voluntarios que las Fuerzas Armadas Españolas tienen en el banquillo, esperando una llamada de Defensa para "activarse", vestir el uniforme y cumplir con su misión en el puesto para el que están preparados.

"Son personas que adquieren un compromiso de disponibilidad para incorporarse a las Fuerzas Armadas cuando se les llame", afirma Bernardo Echepare Fernández, general de División y jefe de la Oficina General de Reservistas, cuando se le pide una definición de este cuerpo militar, que funciona desde 2004.

"La gente no se hace a la idea de que somos militares a tiempo parcial y, además, de que durante el tiempo que estamos activados somos un militar más, porque así lo dice la legislación", cuenta Charo Arenas, de 40 años. Si Alfredo tiene que dar muchas explicaciones sobre su faceta castrense, no digamos Charo, una auténtica rara avis en este negociado, en el que hay una mujer por cada tres hombres (en el Ejército profesional las féminas son actualmente el 12 por ciento de la plantilla).

"La mayor parte de la gente se queda muy sorprendida cuando explico que soy reservista. Muchos me preguntan que desde cuando tengo vocación". La respuesta es que la ha tenido "siempre". "Mi marido fue militar y mi hermano también lo es, pero a mi se me pasó la oportunidad, después tuve una hija y parecía que ya nunca sería posible...". Hasta que se abrió la puerta del reservista voluntario.

Por ella se coló también José Pastor Asensio. "Cuando supe de esta opción creí que por fin alguien me había escuchado, porque yo escribía cartas a Defensa, e incluso al Rey, explicando que quería estar de alguna manera en el Ejército". A sus 55 años, José ha hecho realidad el sueño de su vida: volver a la Legión, donde hizo la mili. "Pertenezco al tercio Gran Capitán Primero de la Legión Acuartelamiento Millán Astray de Melilla", afirma orgulloso.

A diferencia de José, Charo no tenía experiencia previa. "Mi vocación nace de un sentimiento de amor a la patria difícil de explicar", cuenta. Pero rápidamente puntualiza: "Difícil de explicar en España, porque en Alemania o en Francia sí se tiene ese sentimiento y no es una cuestión política". El mismo argumento abandera Alfredo, para quien la culpa de este hecho, "no la tiene la gente, sino el sistema… Porque en España no se inculca el amor a la bandera, como se hace en Francia".
En el resto de Europa

Precisamente, para constituir el particular modelo español de reservistas voluntarios, se ha mirado a otros países. El general Echepare explica que Defensa acudió "al comité de reserva de las Fuerzas Nacionales de Reserva de la OTAN, donde se encuentran representados todos los países europeos que adaptan su modelo a dos características fundamentales: la voluntariedad y la temporalidad". Y ahí están, efectivamente, Francia y Alemania, pero también Bélgica o el Reino Unido, entre otros.

El jefe de la Oficina General de Reservistas reconoce que, como comentaban Alfredo y Charo, la concepción del reservista en la sociedad española dista mucho de la de nuestros vecinos. "Es cierto que tenemos esa referencia de lo que hacen otros, pero no perdemos de vista quiénes somos, cuál es nuestra idiosincrasia. Tratamos de hacer un traje a medida".

Hasta ahora, Defensa ha venido convocando dos procesos de selección al año, a los que pueden presentarse todos los ciudadanos españoles de 18 a 58 años. La evaluación consta de una fase de concurso, donde se valoran los méritos del aspirante; un exámen médico y una prueba de personalidad. "La mayor parte de las personas que se presentan, casi el 90 por ciento, son admitidas", relata José Manuel Álvarez Herrero, gestor del Área de Reclutamiento de la Delegación de Defensa, ubicada en el cuartel de San Fernando de Zaragoza. Precisamente, el pasado lunes terminaba el último proceso de selección del año, al que se han presentado 60 personas en la capital aragonesa (en España han sido un total de 1.457).

Iván, un bombero que prefirió no dar más datos acerca de su identidad, era uno de los rezagados que el lunes formalizaba la documentación para incorporarse al cuerpo de reservisas. "Me gustaría que me dieran plaza en el EADA (el Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo de la Base Aérea de Zaragoza). Creo que mi experiencia profesional en la vida civil también puede ayudar en la militar", relataba unos minutos antes de pasar el examen médico preceptivo. Tras estas pruebas, y si resulta seleccionado, Iván deberá completar dos etapas de formación castrense, una básica y otra específica en el puesto que le asignen.

Apoyo en situaciones concretas

Después, ya podrá prestar su experiencia al Ejército, al menos uuna vez al año. Ésa es precisamente la idea que Defensa tiene de este cuerpo. "Necesitamos especialistas, pero no queremos aumentar la plantilla, requerimos de sus servicios sólo en momentos determinados", indica el general Echepare, que deja claro así que el reservista no viene a dar solución a la falta de vocaciones de la que adolece el Ejército o a tapar el agujero de personal que ha dejado la supresión de la mili.

Charo es un ejemplo de esa voluntad de aplicar en la vida militar la experiencia de la civil. Ella es maestra de Primaria y trabaja en colegios públicos de Zaragoza haciendo susticiones. Siguiendo este perfil, durante el tiempo en el que Defensa la "activa", da clases a la tropa de extranjeros de las filas profesionales. "Estos alumnos no conforman un grupo homógeneo -relata-. Algunos necesitan adquirir determinados conocimientos sobre nuestro país y otros no saben leer ni escribir". También José aplica su dilatada experiencia como viajante a su servicio al Ejército, donde es conductor de vehículos especiales. Durante el tiempo que ocupan su plaza, los reservistas cobran conforme a la categoría de su puesto.

Ayuda de las empresas

El año que empieza será el "definitivo" para casar las piezas de este "traje a medida" que se está confeccionando para los reservistas. La Ley de Carrera Militar, que cuenta con un apartado específico dedicado a esta figura, está ya en el Congreso. Con ella se quieren desarrollar las lagunas que hoy lo hacen un modelo incompleto. Una de los puntos, por ejemplo, persigue que las empresas faciliten su incorporación a filas, puesto que ahora los reservistas ahora sólo pueden cumplir con este rol en su tiempo de vacaciones.

Otro objetivo es potenciar su salida a misiones internacionales. Hasta ahora, el cuerpo de reservistas sólo ha sido activado para una misión en el extranjero, la tragedia del tsunami, para la que se llamó a médicos y enfermeros.

Pero, además de bases legales, el modelo precisa de la asimilación de todas las partes que lo conforman. "Nosotros queremos más agilidad, más actividad y en el Ministerio las cosas van lentas. Pienso que nosotros damos al Ejército más de lo que recibimos", explica Alfredo. El general Echepare alaba la voluntariedad, pero pide paciencia: "Cada reservista viene con su propio plan debajo del brazo, pero Defensa ya tiene el suyo, así que deben esperar a que los llamemos".

El avance de esta figura choca, además, con los lógicos recelos de los profesionales y la dificultad que entraña el engranaje de un grupo heterogéneo en el que puede haber más de una sorpresa, como encontrarse al mismísimo padre Apeles, quien presta sus servicios a Defensa como un excelente traductor de francés.

Fuente: www.heraldo.es
29.12.06

Experto: Reservistas voluntarios, por José Iván García (24/02/2006)

Noticias relacionadas:

* El pasado mes de octubre cuarenta y seis reservistas voluntarios juraron bandera en la Escuela de Suboficiales de San Fernando (Cádiz) (21.11.06)
* Soldados a tiempo parcial (19.10.05)
* Los reservistas voluntarios podrán pedir destino en misiones internacionales (07.01.04)
* El Gobierno regula la figura de los reservistas voluntarios (16.12.03)

Esta noticia ha sido vista por 7854 personas.