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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

Revista de Prensa: Noticias

Jueves, 14 de junio de 2007

Mujer de armas volar

Su fase de formación para el control de aviones F-5/B se dará por terminada en julio en la Academia General del Aire de San Javier (Murcia). Después le espera una unidad de combate del Ejército del Aire

 

Foto: www.abc.esLas mujeres ya no corren... vuelan. Las mujeres no sólo vuelan, sino que lo hacen en formación de combate. Desde la imagen sonríe una guapa -en el piropo no hay machismo, ni hembrismo, ni cosa que se le parezca, ya que puedo asegurar que si fuera un mozo de buen ver tampoco eludiría el adjetivo, eso sí masculinizado-, y orgullosa muchacha que se ha convertido en la primera mujer piloto de combate de España. Toda una marca.

Detrás de Rosa María García-Malea, vendrán otras hasta que llegue el día en que ser lo que ella es sea lo más normal del mundo. En ese momento, habrá auténtica igualdad, porque no será necesario destacar, como hoy, que el Ala 23 del Ejército del Aire entregó ayer, en la Base Aérea de Talavera la Real (Badajoz), los diplomas del curso de Caza y Ataque a trece nuevos pilotos de la especialidad, entre los que se encuentra la feliz almeriense, que así se siente «tras superar un curso muy tenso, dada la dificultad de las pruebas». ¿Experimenta algo especial? Asegura que no, por la sencilla razón de que ha superado los mismos obstáculos que sus compañeros.

Detrás de ella, queda dicho, vendrán otras, pero ni ahora ni después, las mujeres que alcanzan puestos antes impensables, deben olvidar, por lealtad, a las que fueron pioneras en tantos y difíciles campos cuando sólo encontraban barreras, en ocasiones de espanto. Como ejemplo, bastan las que ardieron en una fábrica de Chicago por declararse en huelga; las sufragistas que, amén de la cárcel, supieron del maltrato psicológico de una sociedad que se burlaba sin piedad de ellas; los millones de mujeres innombradas que no pudieron ser lo que deseaban, que vivieron en el ostracismo, en la amargura del no ser; sin libertad, machacadas. En las fechas que vivimos siguen existiendo cortapisas en muchos aspectos, pero el asalto está más a la mano. Cada vez que una mujer logra, como Rosa María, dar más pasos al frente, deben ser recordadas las que no lograron titulares y mucho menos, respeto. El pasado, el presente y el futuro de las mujeres está suficientemente entrelazado como para que cuando una sonríe, sea por lucir un gorro militar o lo que corresponda a su éxito, sonríamos todas. Felicidad compartida, se llama esto. Y así debe ser, porque zancadillas no faltan. Claro que tampoco van a faltar quienes -y muchas serán mujeres-, le pongan peros a esta piloto de combate: ¡Mira que ir a parar al Ejército del Aire en tiempos de pacifismo! ¡Mira que ir a parar a una parcela de la que las mujeres habían escapado!

No, ni comentarlo, que no le agrien la fiesta a Rosa María. Ella ha elegido y en eso consiste la libertad. La femenina, también.

Fuente: www.abc.es
09.06.07

Suplemento Temático: Mujer y Seguridad

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