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Revista de Prensa: Noticias

Martes, 11 de diciembre de 2007

Atraco a tiros en el Ikea

"Alunizaje" y tiros entre la muchedumbre

 

La nueva tienda Ikea en Vallecas Villa fue escenario el domingo por la noche de un espectacular atraco. Cuatro encapuchados empotraron en una de las entradas del híper un todoterreno robado de color negro, reventaron los cristales de la puerta y comenzaron a efectuar disparos en el interior del recinto. Eran las 19.45 horas y en el híper había más de 2.000 personas.

Foto: www.elmundo.es

Tres de los asaltantes se encaminaron a la caja central para coger el dinero que se recauda cada hora de las diferentes cajas. Zarandearon a las empleadas y las amenazaron. Consiguieron llevarse al menos uno de los cajetines, según explicó una de las empleadas.

Antes de huir, los delincuentes se lanzaron a por el dinero en metálico de las cajas donde pagan los clientes mientras seguían apretando el gatillo. La gente comenzó a correr por todas partes. El pánico se apoderó de la tienda. Hubo gritos, carreras, caídas por las escaleras.

En la guardería del centro comercial los niños lloraban asustados mientras las monitoras les trataban de tranquilizar y conseguían sacarlos a la calle por una puerta de emergencia. Y por la megafonía se alertaba: "Código 1.000, Código 1.000". Una clave que cuando se lanza por los altavoces es indicativo de que algo grave ocurre.

Mapa: ww.elmundo.esLos vigilantes de seguridad del centro intentaron acorralar a los sospechosos con varios coches. Sin embargo, los atracadores lograron huir con el mismo vehículo con el que practicaron el alunizaje. Uno de los empleados de seguridad fue incluso encañonado por los asaltantes, según comentaron los testigos. Fuentes cercanas al centro comercial indicaron que los asaltantes consiguieron llevarse entre 6.000 y 8.000 euros.

Durante el atraco no se produjo ningún herido. No obstante, varias de las empleadas fueron atendidas a causa de una crisis de ansiedad. "Nos han zarandeado y nos han pedido el dinero pero ni nos han pegado ni nos han encañonado con la pistola. Sólo nos decían: 'Dónde está el dinero, dónde está el dinero'".

La Jefatura Superior de Policía confirmó anoche que no se habían producido detenciones y que el vehículo que utilizaron los atracadores había sido robado horas antes. Precisamente, en el alunizaje el vehículo perdió el paragolpes delantero así como la matrícula. Las mismas fuentes policiales indicaron que por la forma en que se produjo el golpe estaba planificado. Los propios trabajadores del centro lo confirmaron. "Lo tenían todo estudiado porque han ido directos a por la caja central donde se recauda el dinero", explicó uno de los empleados.

Por la declaración de los trabajadores a la Policía se sospecha que los autores del asalto son extranjeros. Una de las cajeras escuchó claramente cómo uno de los ladrones tenía acento sudamericano. "El que decía vámonos, vámonos, era extranjero seguro", contó una de las trabajadoras. Tras el asalto, el centro comercial siguió funcionando con normalidad.

Agentes de la comisaría de Vallecas y funcionarios del grupo de atracos de la Brigada de Policía Judicial se trasladaron al lugar del asalto. Acordonaron la zona donde ocurrieron los hechos e interrogaron a empleados y testigos. También inspeccionaron en la misma tienda la grabación recogida por las cámaras de seguridad del recinto. En la sala de entrada del centro comercial recogieron al menos seis casquillos de bala. Dos de los tiros habían impactado en el techo y otro fue extraído de una de las paredes.

Los hechos sucedieron sobre las 19.45 horas del domingo. En ese momento la explanada del aparcamiento estaba completamente abarrotada. Se calcula que en el centro había alrededor de 2.000 clientes más dos centenares de empleados. "Era un momento de máxima actividad y todo estaba lleno", contó un trabajador.

Un Land Rover negro entró a gran velocidad por una de las calles del aparcamiento. El conductor aceleró y empotró el coche contra las puertas de cristal correderas por donde sale la gente. De hecho, esa zona está marcada como Salida en los carteles. Habían elegido ese punto ya que es el más cercano a la caja central donde se recauda el dinero del resto de las cajas. Cada cierto tiempo esa recaudación se envía a las oficinas.

En el momento en el que los atracadores empotraron el vehículo contra las puertas no arrolló a ninguno de los clientes. "Ha sido milagroso que nadie resultase herido porque el vehículo ha entrado a toda pastilla", contó uno de los presentes. "El golpe ha sido brutal, han metido el coche hasta dentro y se han bajado tres personas encapuchadas", contó otro empleado, todavía muy nervioso. "Se han bajado del coche y han comenzado a disparar por todos los lados. Imagínate la reacción de la gente que ha comenzado a correr hacia dentro".

Uno de los atracadores entró en la caja central. Sabía lo que hacía perfectamente. En ese punto está un cajetín donde se introduce el dinero del resto de las cajas de la tienda. Tres de las empleadas se escondieron detrás pero uno de los atracadores, armado con una pistola, se dirigió hacia ellas pidiendo el dinero. En ese lugar había al menos cuatro cajas repletas de dinero en metálico. Según recogieron las cámaras de seguridad, el atracador trató de coger varias de las cajas pero debido a su peso no pudo llevárselas. Al final optó por arrastrar una de las cajas y meterla en el coche.

Sus dos compinches se encargaron de ir a por las cajas de salida donde se pagan los artículos. "Han venido a por siete u ocho cajas. Les daban unos golpes para abrirlas y se llevaban lo que había. Todo ha pasado en menos de cinco minutos", dijo una mujer. La Policía confirmó que al menos siete de las cajas de salida fueron saqueadas sin contra la caja central. "No se han llevado mucho dinero pero nos han dado un gran susto", indicó uno de los responsables del centro. "Ha sido una noche de pesadilla. Esto no te lo crees hasta que no lo ves". La Policía mantenía anoche un gran dispositivo en la zona sur de la región ya que se sospechaba que los ladrones huyeron hacia esa zona de la Comunidad.

Un asalto con precedentes

Los centros comerciales de Ikea son viejos conocidos para los atracadores. Hace algo más de dos años, el sábado 10 de septiembre de 2005, un grupo de ladrones intentó llevar a cabo un robo de similares características. Y se salieron con la suya. Ese día, pocos minutos después del cierre del centro comercial de Ikea en Alcorcón, cuatro aluniceros se lanzaron contra las puertas de salida del recinto.

En ese momento, los más de 50 empleados de la tienda se acababan de marchar y allí sólo permanecían tres cajeras contando la recaudación de la jornada. Superado el susto inicial, las trabajadoras comprobaron como del BMW que les había servido de ariete salían tres personas gritando «Esto es un atraco. No se muevan».

Una de ellas era una mujer que portaba una bolsa. Los otros, dos hombres armados con un hacha y una palanqueta. Todos llevaban guantes y capuchas. Las empleadas se tiraron al suelo y no ofrecieron resistencia. Sin mediar palabra, los ladrones se acercaron a las cajas y se apoderaron de toda la recaudación del sábado: 98.500 euros en metálico. Conseguido el botín, en el aparcamiento exterior les esperaba a los atracadores otro BMW que, como el utilizado para el alunizaje, tampoco llevaba matrículas.

Los ladrones huyeron justo cuando apareció la Policía. Habían completado el atraco en apenas cuatro minutos.

Pánico en la guardería y cajera tiradas

La guardería donde los clientes dejan a sus hijos vivió momentos de angustia en el tiroteo. Las monitoras sacaron a los niños y los acurrucaron tras una puerta de emergencia.

El atraco en el centro comercial Ikea provocó una gigantesca estampida dentro de sus instalaciones. Tras escuchar el golpe del coche y los tiros dentro del recinto la gente empezó a moverse desconcertada. Unos abandonaron el carrito y sus bolsas y se refugiaban dentro de las baldas de muebles y otros se tiraban al suelo. «La mayoría de las personas nos hemos ido hacia atrás y nos arrojábamos al piso», contó Emilio que estaba a punto de pagar en la caja cuando el todoterreno reventó el cristal de la entrada.

«Yo te digo que he pasado auténtico miedo y que he visto a la gente cagada. No veas cómo sonaban los tiros», decía con voz temblorosa Aurelio. «Estaba en la cafetería en la segunda planta y hemos visto a la gente como corría de un lado a otro y enseguida han dicho que era un atraco. Un vigilante nos ha dicho que corriésemos hacia dentro y todo el mundo se ha puesto a caminar a toda prisa hacia el interior».

Varias de las cajeras también se metieron aterradas debajo de las cajas donde cobran a los clientes. «He visto cómo se me acercaban uno de los atracadores. Tenía una máscara de tela negra por la que se le veían los ojos y la boca. Me he metido debajo de la caja y he sentido como daba golpes en la caja del dinero hasta reventarla», contó la empleada. «No me he atrevido a levantarme y hasta que no han pasado tres minutos no he salido».

Niños tranquilos
Pero donde peor se pasó fue en la guardería del centro comercial. Allí los niños jugaban y reían cuando en el gigantesco centro comercial retumbaron los disparos de los delincuentes. «Hemos oído el ruido del coche y los tiros y nos hemos quedado de piedra. La gente corría y gritaba. El pánico era absoluto pero mi compañera y yo hemos decidido mantener la serenidad, reunir a todos los niños y sacarlos».

Las dos empleadas solamente pensaron en poner a los niños fuera del alcance de las balas. «Hemos sacado a todos los chicos de la zona de juegos y los hemos ido sacando por la puerta de emergencia». «Los pequeños creían que era un juego más y ninguno ha llorado ni ha dicho nada», comentaron.

Una vez sacado a todos los chicos, unos 40 en total, las monitoras decidieron reunirlos detrás de la puerta y tratarles de contar que era un juego y que pronto volverían dentro. «Hemos estado unos diez minutos fuera. Yo lo he pasado mal porque no sabíamos lo que pasaba dentro pero afortunadamente no ha pasado nada y los niños se han portado fenomenal».

Precisamente, varios de los padres que escucharon los tiros mientras hacían la compra corrieron también a la guardería en busca de sus hijos. Una de las madres llegó y no se encontró a su pequeña. «Entre los tiros y luego ver que la niña no estaba donde la había dejado casi me da un infarto. Luego enseguida me han dicho que los habían sacado fuera pero hasta que no he visto a mi hija no me he tranquilizado», contó.

Cuatro meses abierto
Ikea Madrid Este es la primera tienda en Madrid capital de esta multinacional sueca y el tercer centro comercial en la Comunidad de Madrid. El complejo se inauguró el pasado 7 de agosto en el Parque Comercial La Gavia, al sur de la capital, cercana a la parada de Metro de Las Suertes (Línea 1) y a las vías de comunicación M-45 y la A-3. Este centro comercial es en la actualidad uno de los más concurridos de la capital y se encuentra frente a otro hipermercado de Carrefour.

 

Fuente: www.elmundo.es
10.12.07

 

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