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Seguridad Pública y Protección Civil.

 

Revista de Prensa: Noticias

Viernes, 11 de enero de 2008

La chica de la maleta millonaria

La policía que interceptó en la aduana dinero que compromete a la presidenta Kirchner, posa como modelo

 

Foto: www.elmundo.esEn la primera sesión fotográfica, la flamante modelo se sintió cohibida. Mostrar más que cubrir su desnudez con un maletín de cuero, lucir el quepis policial, entorchado con el emblema de la República Argentina.... todo eso era como participar en un espectáculo de fetichismo.

María Luján Telpuk es una suboficial retirada de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) que por azar se vio involucrada en el caso de la maleta millonaria; un escándalo que compromete a la presidenta Cristina Fernández y a su esposo, el ex presidente Néstor Kirchner.

La subteniente estaba de guardia la noche del 4 de agosto de 2007, cuando un jet particular, procedente de Caracas, aterrizó en el aeropuerto metropolitano Jorge Newberry. Uno de los pasajeros, Guido Antonini Wilson, quiso eludir los controles alegando que sólo traía en su maleta libros y algunos regalos. La atractiva agente se mostró inflexible: «Tenía un pálpito, pero no imaginaba que vería en la pantalla del escáner un maletín repleto de billetes. Eso sucede únicamente en las películas», relata.

A partir del hallazgo de los 790.000 dólares la vida de Telpuk, entró en un vértigo de nunca acabar. La han citado cinco veces a declarar en tribunales como testigo clave del caso. Diariamente recibe llamadas de anónimos que amenazan con desfigurar su linda cara y otras bestialidades que no se anima a repetir, si no retira su testimonio. «Esas voces al otro lado de la línea me acusan de ser mercenaria de la CIA... que los yanquis me sobornaron para destruir al Gobierno. Mi familia teme que me hagan desaparecer, como sucedía en tiempos de la dictadura, y yo he dejado de responder al teléfono».

Alarmado por los riesgos a los que se exponía su subalterna, Marcelo Sain, el jefe de la PSA, dispuso que una guardia de agentes especiales custodiara su domicilio las 24 horas del día y la escoltaran al gimnasio donde se entrena. La ceremonia en la que iban a condecorarla se suspendió por motivos de seguridad. Telpuk no aguantó la sensación de acoso y decidió abandonar el servicio.

La morena de 27 años se sentía aislada y vulnerable hasta que Marcelo Tinelli, un exitoso showman, fue de visita a su domicilio con una sorprendente oferta: que participara en Patinando por un Sueño, un espacio con récord de audiencia, en el que las vedettes más famosas lucen sus habilidades en una pista de hielo sintético. «Marcelo se mostró muy humano y práctico: me convenció de que los matones no se meterían con una celebridad que aparece en televisión. Y que no hacía falta ser una estrella del patinaje artístico para debutar en el show».

En el trabajo María llevaba el pelo recogido en un rodete, poco maquillaje y la falda a la altura de la rodilla, como exige el reglamento. «Me miraba al espejo y el espejo devolvía la imagen de una muchacha seria. Pero claro, los hombres tienen una óptica diferente; para ellos la indumentaria de una mujer policía, de una enfermera o de una azafata son disfraces eróticos. ¿Acaso no sucede al revés? Las mujeres también nos fijamos en los uniformados: hay hombres a quienes les sienta muy bien la ropa de piloto o de mecánico».

La antigua policía y futura concursante de Patinando por un sueño añade: «Para mí que el lenguaje de las fantasías sexuales está lleno de misterio». Casualmente o no, después de ser convocada por Tinelli, la revista Veintitrés le propuso que hiciera de modelo en su portada para un reportaje acerca de los entresijos del valijagate como llama la prensa argentina a la trama de la maleta. «No me hice mucho de rogar: si había entrado en el mundo del espectáculo, si había elegido el nombre artístico de Lorena, posar ligera de ropa sería un bono adicional y una forma de superar las inhibiciones. Igualmente, impuse como condición irrenunciable no enseñar más de lo que se debe», cuenta la heroína.

La ex oficial de 27 años nació en Hughes, un pueblito rústico de la provincia de Santa Fe, donde todos la conocen como la abnegada cuidadora infantil que fue hasta que un hermano, miembro de la Fuerza Aérea, le consiguió empleo en la policía aeroportuaria. La iban a ascender de rango cuando el hombre de la maleta se cruzó en su camino.

Fuente: www.elmundo.es
03.01.08

Suplemento Temático: Mujer y Seguridad

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