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Seguridad Corporativa y Protección del Patrimonio.
 

Revista de Prensa: Noticias

Jueves, 24 de abril de 2008

La proliferación del pequeño hurto obliga a los comercios a aumentar la protección

Desde el sector advierten del incremento de robos cometidos por menores y extranjeros de Europa del Este

 

Los artículos preferidos por los ladrones son la ropa, los discos y los dispositivos tecnológicos.

La estrategia está diseñada al milímetro, sin improvisaciones. Han sido muchos los días reservados para ensayar. Hasta la matemática está de su parte. A más afluencia de público, especialmente los fines de semana, más posibilidades de pasar inadvertidos y relacionarse con el éxito y, por ende, de acarrear con la camiseta de moda o la colonia de turno sin abonar un céntimo. Los ladrones, esos amigos de los ajeno, conocen bien la máxima y se esfuerzan en aplicarla en cuanto se les presenta la mínima oportunidad.

Los comerciantes de Marbella coinciden en denunciar que sus negocios están siendo víctimas de una larga secuencia, prácticamente desde que arrancó el año, de pequeños hurtos, de escala menor, pero sin descanso. Es raro el fin de semana, asumen, que no se enteran de un caso nuevo. Las pérdidas ya se están haciendo notar.

«Son auténticos profesionales que utilizan técnicas muy difíciles de detectar, como bolsas forradas que inhiben los sistemas de alarma», relata Lourdes Haba, dependienta de una conocida perfumería en la avenida Ricardo Soriano, principal arteria comercial de Marbella. Ildefonso Guerrero, presidente de la Asociación de Comerciantes y Profesionales del Casco Antiguo de la ciudad, está al tanto de las preocupaciones de los responsables de estos negocios. Ya se encargó de reclamar más seguridad en un reciente encuentro con la concejala de Seguridad Ciudadana, María Francisca Caracuel.

«Notamos que no se producen grandes robos, la verdad, pero sí pequeños hurtos que comienzan a dañar la economía», resume Guerrero. Hasta el momento estos propietarios desestiman por su alto coste el uso de la videovigilancia, esto es, cámaras conectadas a un ordenador para controlar a los clientes, pero podría comenzar a proliferar a corto plazo si no cesan los robos.

Aunque no maneja datos concretos de Marbella, la Federación de Comercio de Málaga (Fecoma) sí que traza ya un perfil de este tipo de delincuentes, que también se están haciendo notar en Málaga capital. Tiene menos de 30 años, opera en horas de gran afluencia de clientes y arrasa con artículos de un importe medio de 30 euros. Por si fuera poco, algunos comerciantes de varias zonas de Marbella consultados por este periódico advierten del aumento de hurtos protagonizados por bandas de menores de edad y por ciudadanos del Este, sobre todo en las zonas de Puerto Banús y Nueva Andalucía. Los artículos sobre los que echan el anzuelo son ropa, discos y pequeños dispositivos tecnológicos.

También en San Pedro
Agustina Olarte, presidenta de la Asociación de la Pequeña y Mediana Empresa de San Pedro Alcántara, revela que aquí también se están produciendo pequeños robos los fines de semana, pero que, como en Marbella, la videovigilancia apenas tiene presencia. «Me consta que los responsables de los comercios recurren todavía a los sistemas tradicionales de control, como pueden ser los sensores y los espejos», descubre.

Sobre el daño que hacen estos pequeños robos a las arcas de los comercios, el último barómetro mundial del hurto en la distribución concluye que el fenómeno delictivo cuesta al sector la friolera de 2.645 millones de euros anuales, lo que representa el 1,28 por ciento de las ventas. Este mismo informe incluye otro dato no menos interesante: la distribución en España gasta 827 millones de euros en seguridad. En lo que a Marbella se refiere, Federico Sánchez, presidente de la Asociación de Empresas de Seguridad Privada, confirma la inquietud creciente de los comercios. Concreta que las joyerías son los comercios que demandan más sistemas de protección, «al ser históricamente los establecimientos con más riesgos», al tiempo que resalta la petición en auge de más protección por parte de las tiendas de regalos, complementos o superficies de alimentación.

Según datos de Fecoma, la mayoría de los comerciantes dedica ya hasta el 15 por ciento de su capítulo de gastos a reforzar la seguridad de sus locales. La misma Federación de Comercio de Málaga revela que algo más del 80 por ciento de los comercios de Marbella disponen, como mínimo, de algún sistema de alarma tradicional. El abanico de soluciones es muy amplio. Todo depende del presupuesto.

Fuente: www.sur.es
07.04.08

Suplemento Temático: Seguridad en Centros Comerciales

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