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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

Revista de Prensa: Noticias

Martes, 8 de julio de 2008

Entrevista:Teniente Rocío González Torres, piloto de caza. "Yo soy militar las veinticuatro horas del día".

Número uno de la promoción de pilotos de caza

 

Foto: www.elpais.com

Perfil
Tiene 24 años y está perdida para la causa civil. También para la del cuerpo de bomberos, en la que pensó hace años. Dice que igual estudia arquitectura, pero sin quitarse el uniforme. Es todo disciplina: entiende haber sido arrestada por sucumbir a una avispa -manotazo- estando en formación. Es motera desde los nueve años. Llama a lo suyo "la mili". Le gustan Alejandro Sanz y la música pop. Le encantaría cruzarse en el cielo con un ovni.

Pregunta. ¿Piloto o pilota? ¿Es usted miembro o miembra de las Fuerzas Armadas?

Respuesta. Piloto. Y yo me considero miembro. No hay que basarse sólo en las palabras. Hay que actuar y así demostrar la igualdad.

P. ¿Cómo debemos llamarla sus amigos o yo: mi teniente, mi Rocío, mi tronca?

R. Mi teniente. Soy la teniente Torres, que es mi nombre de guerra.

P. Su nombre de guerra. No me irá a entrar en combate aquí mismo.

R. No, no. Nos llamamos así para identificarnos.

P. ¿Usted es de armas tomar?

R. Pues sí. De vez en cuando viene bien ser un poco difícil. En esta profesión es necesario tener un carácter fuerte y ser decidido.

P. Cuando a los 13 dijo: "Quiero ser piloto militar", ¿en su casa llamaron al médico?

R. Nada, nada [ríe], qué va. Al principio se reían un poco, pero luego lo tomaron muy bien. Y me ayudaron en todo.

P. ¿Nunca tuvo miedo a volar?

R. No. Me encantaban los aviones. Quizá ahora tenga más miedo cuando voy de pasajera, porque dices: huy, esto va un poco bajo, o alto. Pero el vuelo comercial me resulta muy aburrido. Intento ir a la cabina con los pilotos. En alguna ocasión me han dejado sentarme y coger los mandos.

P. ¿Qué pasajeros tienen que temblar, los de Iberia?

R. Por ejemplo [ríe]. Pero temblar, nadie. No hay peligro.

P. ¿El ardor guerrero qué le llegó, con la pubertad?

R. Sí. A los 13 o por ahí. Todo lo que abarcaba ser militar: la actividad, el deporte, la aventura. Me gustaban mucho el uniforme y la disciplina.

P. ¿Y en qué se nota usted la marcialidad: picores, sarpullidos, marcha?

R. En el cuerpo no siento nada especial. La marcialidad es hacer las cosas correctas. Así como te entrenes, combatirás, decimos nosotros.

P. ¿En la vida civil contra qué combate?

R. Contra la timidez. Quizá para mi trabajo viene mejor que sea no un poco más atrevida, que lo soy, pero sí más extrovertida.

P. ¿Esto lo hace por la patria o porque mola el avión?

R. Yo antes que piloto soy militar. Eso quiero dejarlo claro. Me gusta la mili. Me gusta servir a España.

P. ¿Qué ventajas tiene el Ejército? ¿Entre tanto chico se liga más?

R. La verdad es que las tías sí que tenemos para elegir. Pero yo creo que una chica liga igual dentro que fuera. El problema lo tienen quizá ellos. Aunque allí tampoco hay mucho tiempo para pensar en eso.

P. ¿Quiere decir que el curso de caza y ataque le ha servido sólo para los aviones?

R. Para los chicos, nada. Igual que cuando entré. Tampoco voy yo mucho a cazar. Espero que cacen ellos. A ver cómo se lo curran.

P. Tuvo la mejor nota en tiro. ¿Donde pone el ojo pone la bala?

R. Ahí, ahí voy, sí. Siempre he sido de las que se ha propuesto algo y me ha gustado conseguirlo. Y he luchado bastante. En tiro, bombardeo aire-suelo, igual.

P. Pero era flojita en electrónica. ¿Se le cruzan los cables?

R. Eso de los cables no me ha gustado. Y tampoco veía que tuviese mucho que ver con este trabajo.

P. La estará esperando la familia para que haga alguna chapucilla: un enchufe, un secador.

R. Pues que esperen. Porque aquí la menda no va a arreglar mucho.

P. ¿Qué le atrae de los cuarteles?

R. Lo que más me atrae es la disciplina. Creo que todo se hace ordenado, y que están las cosas muy encasilladas. No hay lugar a dudas prácticamente en casi nada.

P. No hace falta pensar.

R. Hombre, puedes pensar. Pero están las cosas establecidas, y sabes que, si las haces así, están bien hechas. Si está escrito, no puedes decir: "esto no es así".

P. ¿Es militar incluso fuera del cuartel?

R. Sí, sí. Yo soy militar las veinticuatro horas del día.

P. ¿Nunca se suelta la melena?

R. Sí, siempre hay fiestas. Y entre los propios militares. Tenemos fiestas, y lo pasamos bien. Pero sí que es verdad que intento guardar mucho las formas. Aunque me gusta salir con los amigos e ir de discotecas.

P. José Bono dijo: "Las cosas irían mejor si la mitad de los generales fueran mujeres". ¿Lo comparte?

R. Cuando me hablan del sexo de los militares, creo que no hay que pensar tanto en eso. Como cuando me preguntan por la ministra: me da igual que sea hombre o mujer si hace bien su trabajo.

P. Entonces podría decirse que los militares son como los ángeles: no tienen sexo.

R. Exactamente, sí [ríe]. Los militares no tienen sexo.

Fuente: www.elpais.com
06.07.08

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