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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

Revista de Prensa: Noticias

Martes, 22 de julio de 2008

El Ejército español, líder de la OTAN en cuota femenina

El 13,5% de los militares españoles son mujeres. Tropa y cuerpos comunes como son el jurídico militar, de intervención, sanitario y musical, sus principales destinos.

 

Aunque ha sido presentada por Rodríguez Zapatero como la culminación del proceso de normalización de la presencia de la mujer en el Ejército, la designación de Carme Chacón como ministra de Defensa sólo ha puesto el foco sobre una realidad mejorable pero plenamente consolidada. Las estadísticas hablan de España como el país de la OTAN con el mayor porcentaje de mujeres en las Fuerzas Armadas. La situación de las mujeres militares presenta deficiencias en numerosos aspectos, pero los problemas no son mayores que los que se producen en otros ámbitos laborales.

Foto: www.gaceta.esSegún datos del último estudio del Observatorio de la Mujer en el Ejército de 2008, un 12 % de los militares españoles son mujeres, una proporción que alcanza el 18% entre las tropa y la marinería y se reduce al uno y el cinco por cien respectivamente entre suboficiales y oficiales. Su presencia en los ejércitos de Tierra, Mar y Aire oscila entre el 11 y el 12 %, y se dispara hasta el 18 % en los Cuerpos Comunes, que se componen de los cuerpos Jurídico-Militar, de Intervención, de Sanidad y de Músicas Militares.

Tardarán en llegar
El de comandante es el rango más alto que por el momento ocupan las mujeres en el Ejército. Son comandantes 148 mujeres, y desde el Ministerio de Defensa se estima que entre 2009 y 2010 la primera mujer llegará al puesto de teniente coronel, que es el cargo inmediatamente superior en el escalafón militar. Le siguen los oficios de coronel y general, el puesto más alto dentro de la carrera. Como ha afirmado en varias ocasiones la ministra Chacón, la llegada de una mujer al rango de general no es posible a corto plazo, teniendo en cuenta que para el ascenso se requieren un mínimo de 15 años en cada nivel. Una de las militares pioneras en España fue Esther Yáñez, que en 2005 se convirtió en la primera mujer española en comandar un buque de la Armada. El tardío reconocimiento del derecho de la mujer a ascender en la carrera militar explica en parte esta situación. El acceso de la mujer al Ejército fue reconocido en 1988, pero no fue hasta 1999 cuando se eliminaron las limitaciones a las mujeres por razón de cuerpos, de escalas y destinos operativos.

Apoyo social
Superada la extrañeza y la desconfianza que en un primer momento suscitó en la sociedad y los cuarteles, la presencia femenina en el Ejército cuenta con un respaldo ampliamente mayoritario en España cuando se cumplen 20 años de la entrada de la primera mujer. Una barómetro realizado recientemente por el Real Instituto Elcano muestra que los españoles apoyan sin reservas el ingreso de las mujeres en las Fuerzas Armadas. Según la encuesta, nueve de cada diez ciudadanos valora positivamente este hecho, un dato que se sitúa por encima del apoyo que recibe la entrada en las Fuerzas Armadas de otros colectivos como los latinoamericanos (lo aplauden el 81%) y los musulmanes (59%, con un 33 % en contra). 

Grafico: ww.gaceta.es

Origen extranjero
Como ocurre con los hombres, la incorporación de extranjeros supone un pilar importante para el mantenimiento del Ejército. De acuerdo con datos del Observatorio de la Mujer en el Ejército, las mujeres alcanzan un 18 % del total de efectivos de procedencia extranjera en las Fuerzas Armadas. Colombia, con 343 militares, Ecuador, con 308, y Bolivia, con 37, son las tres nacionalidades con más representación femenina. Los informes del Observatorio constatan que el incremento de efectivos femeninos en el Ejército es mayor que el de masculinos. Durante la pasada legislatura, el número de mujeres militares, con un margen más alto que los varones para incrementar su presencia, creció  casi un  23 %. Mientras, los hombres sólo aumentaron en un 4,7 %.

Conciliación
La aplicación al Ejército del Plan Concilia que el Gobierno lanzó la pasada legislatura para conseguir una conciliación real y efectiva de la vida laboral y la personal en todos los ámbitos laborales dentro de la Administración del Estado es uno de los grandes retos del Ministerio de Defensa. Desde la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) se ha reclamado en numerosas ocasiones al Gobierno mayor implicación en este sentido. En declaraciones a LA GACETA, su secretario general, Mariano Casado, calificó de "deficitaria" la aplicación del Plan a la institución militar, y denunció que en muchos casos los mandos deniegan o revocan  "de forma irregular" y con pretextos falsos los permisos reconocidos legalmente. "A menudo los mandos deciden la concesión de permisos acogiéndose a conceptos dudosos que perjudican al solicitante. Es necesario que el Ministerio aumente el control y se acabe con la arbitrariedad", explica Casado.

El secretario general de la AUME rechaza la idea de algunos altos cargos militares según la cual las Fuerzas Armadas presentan dificultades especiales para conseguir la conciliación: "es exactamente igual que cualquier otra profesión, incluso más sencillo que en algunas otras", concluye Mariano Casado.

Una adaptación modélica: del franquismo a las mujeres comandantes

Desde el fracaso del golpe del 23 de febrero de 1981, pocas instituciones en España han tenido la capacidad de adaptación a los cambios que ha mostrado el Ejército. A pesar de la desconfianza de algunos sectores de la sociedad hacia las Fuerzas Armadas por su papel en la Guerra Civil y los años del régimen de Franco, la institución militar se ha adecuado, con disciplina a veces resignada, a la exigencias de la democracia, que le reservaba un protagonismo menor que el que había tenido en las últimas décadas.

La normalidad con la que se ha producido la entrada de la mujer en los cuarteles es sólo una prueba más de una modernización modélica, incontestable y a menudo puesta en duda injustificadamente según prejuicios poco fundados. A pesar de algunas resistencias, el Ejército ha afrontado con lealtad democrática situaciones como la legalización del Partido Comunista, la creación del Estado de las Autonomías o la llegada al poder de los socialistas.

Poco más de tres décadas después de la muerte del General Franco, España tiene unas Fuerzas Armadas modernas, integradas plenamente en la OTAN, con una elevada presencia femenina y comandadas por una mujer socialista.   

Fuente: www.gaceta.es
20.07.08

Suplemento Temático: Mujer y Seguridad

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