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Seguridad Pública y Protección Civil.

 

Revista de Prensa: Noticias

Jueves, 16 de octubre de 2008

La Policía Municipal de Madrid aprende técnicas antidisturbios para poder intervenir en altercados callejeros

Acaba el tercer curso de "control de masas" para policías municipales

 

Esta semana casi acaba con ellos. Unos 80 agentes de la Policía Municipal de Madrid finalizaron ayer un curso de «control de masas» impartido por antidisturbios de la Policía Nacional. Desde las ocho y media de la mañana han tenido que correr detrás de una furgoneta, pertrechados con cascos, chalecos antitrauma, escudos y escopetas de lanzar pelotas.Foto: www.elmundo.es

Se han estado entrenando para la unidad de control de masas de la Policía Municipal y éste es el tercer curso que reciben. Desde el Ayuntamiento insisten en que no se trata de agentes antidisturbios al uso, «porque ellos no van a disolver manifestaciones ni a intervenir. Sólo llevan material de autoprotección». Es decir, que en principio no actuarán más que si se les ataca, como en el pasado (Malasaña hace dos años, cuando hubo un batalla campal entre jóvenes y policías).

Los 80 alumnos se han dividido en dos grupos en un aparcamiento de la Casa de Campo, en la zona del recinto ferial. Allí se pasan las mañanas corriendo y aprendiendo lo que les enseñan los inspectores Mateos y González, de la UIP (Unidad de Intervención Policial). Son los jefes de los grupos llamados Puma 60 y Puma 100.

Desempeñar papeles
«Nos están haciendo sufrir mucho, pero lo hacen muy bien y merece la pena», explicaba un municipal, casi sin resuello. Mientras, Mateos les explica la siguiente actividad: un grupo hará el papel de manifestantes sentados en medio de la calle, y otro hace el de antidisturbios.

«A ver, nos han dado orden de despejar la calle porque tienen que salir unos camiones, pero esta gente no se quiere levantar. ¡Movedlos, pero sólo con la fuerza imprescindible!», les arenga. Mientras, en el suelo se ha sentado una docena de policías locales, han entrecruzado sus brazos y gritan consignas antisistema. También se les escapa alguna que otra risa.

«Por favor, despejen la vía pública o nos veremos obligados a hacerlo nosotros», les pide un oficial de Policía Municipal. «¡Que te pireees, madero!», le responden. Así que al final hay que usar la fuerza. Agarran a los manifestantes del cuello y consiguen levantarlos sin apenas esfuerzo. Mientras, otros van llevando a los activistas fuera de la supuesta calle.

Después vuelven a correr un rato, antes de la práctica final de la mañana. Se trata de crear situaciones que parezcan reales, según explica Mateos, así que simulan una agresión a los agentes.

La situación supuesta es la siguiente: unos manifestantes están montando jaleo en la calle, y los antidisturbios llegan con sus furgonetas, pero les atacan. Lanzan botes de humo contra los policías y los manifestantes la emprenden a pelotazos. Los antidisturbios tienen que defenderse y proteger su furgoneta, que al fin y al cabo es su única vía de escape. Pero los manifestantes, aprovechando el momento, no dan tregua y se hinchan a pelotazos contra sus compañeros. Los arrinconan, pero ellos hacen piña con los escudos, en plan romano.

Más tarde los grupos cambian de puesto y los policías pasan a ser manifestantes. Es la revancha, y los que primero atacaron ahora cobran de lo lindo. El aparcamiento de la Casa de Campo está repleto de humo y pelotas de goma, que por cierto son muy duras. Al terminar esta práctica, el inspector de la UIP les pone a todos a formar como si de militares se tratara.Foto: www.elmundo.es

Necesitan mucha disciplina para actuar bien en situaciones reales. De hecho, Mateos explica que en la Policía Nacional los entrenamientos son mucho más arduos, ya que el curso es de dos meses: «Mucha gente no consigue acabar el curso, y la selección es muy dura. De unos 3.000 que se presentan sólo hay plazas para 250, y de esos, poco más de la mitad acaba el curso».

Unidades de apoyo
El proceso en la Policía Municipal, por el momento, tampoco es así. Un oficial cuenta que «por ahora, este curso sólo es uno más de los que pueden hacer los agentes, y les sirve para llenar su currículo y estar entrenados por si pasa algo». No obstante, de momento no está pensado crear una unidad que tenga las mismas competencias que la UIP ya que, entre otras cosas, habría que cambiar la Ley actual.

Lo que sí es cierto es que cada vez más agentes locales quieren hacer el curso de control de masas, y pueden servir como apoyo a la UIP en lugares donde hay mucha gente, como ya hicieron con los partidos de la Eurocopa que se proyectaban en Colón.

Mientras tanto, lo que les ha quedado de estas clases son unas nociones básicas de seguridad ciudadana, de controlar situaciones de riesgo sin liarla más. En definitiva, de prevención, según explican. Y, además, también les han quedado unas buenas agujetas de recuerdo.

 

Fuente: www.elmundo.es
14/10/08

Suplemento Temático: Formación y Seguridad

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