Ver Suplemento Temático...


Seguridad Pública y Protección Civil.

 

Revista de Prensa: Noticias

Martes, 11 de noviembre de 2008

Mentes asesinas en edad escolar

Los expertos aseguran que el crimen de Ripollet pone de manifiesto deficiencias en el sistema educativo. Proponen rebajar la edad penal a los 12 años para los casos de especial gravedad

 

Retraídos, faltos de afectividad, irresponsables, sin respeto a la autoridad y, en muchas ocasiones, sedientos de gloria. Éste es el perfil de los jóvenes violentos que forman parte de la cultura del «no pasa nada», que no aceptan un no por respuesta y que cuando no obtienen lo que buscan reaccionan con una violencia extrema. ¿Es el consumo de los medios de comunicación y las nuevas tecnologías que provocan este sentimiento de impunidad con la exposición excesiva de actos violentos? ¿Es posible evitarlos? ¿Qué cuota de responsabilidad tienen los padres? Éstas son sólo algunas de las muchas preguntas que nos asaltan después de conocer hechos como el de la chica de Ripollet, asesinada a los 14 años por colgar una fotografía de un chico en internet.

Foto: ww.larazon.es

Acto de reflexión Nombres como el de Sandra Palo, Klara García, José Rabadán, el asesino de la katana o el homicidio de una indigente en un cajero del barrio de Gràcia (Barcelona) ponen de manifiesto que hay mucho trabajo por hacer y que se tienen que implicar todos los actores sociales, entre ellos, las instituciones públicas, educativas y familiares.

Psicólogos, forenses, fiscales y expertos coinciden en que a pesar de que no se trata de un fenómeno habitual no deja de ser preocupante. José Cabrera, psiquiatra forense, considera que «los adolescentes son capaces de tolerar un «no» como respuesta y eso desencadena en un comportamiento fuera de toda lógica». Asimismo, insiste en que existe un componente biológico: «La revolución hormonal empieza a los 13 años, se estabiliza a los 19 y afecta más a los chicos porque el macho tiene instinto agresivo desde la época de las cavernas». «Pero - advierte- la tendencia está cambiando y ya empieza a haber casos de chicas psicológicamente muy duras». Para Cabrera el problema es que «no están controlados.

Los principios de autoridad no existen». En este sentido, Javier Urra, psicólogo forense de la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, apunta que el sistema está dando señales de que «las pautas educativas no son eficientes. Hace unos años, la autoridad familiar daba casi miedo y ahora, hagan lo que hagan, creen que no les va a pasar nada». «Lo que nos ha sorprendido es la crudeza, la gravedad y la juventud de los asesinos. La delincuencia no ha aumentado, pero la violencia sí», explica. Por ello, vuelve a recordar la propuesta de Mariano Rajoy de reformar la ley de responsabilidad penal de los menores a los 12 años en casos de especial gravedad o de multirreincidencia: «Aunque demuestre que hemos fracasado, es la única manera de que los padres dejen que los servicios sociales ayudar a sus hijos».

Por su parte, Arturo Canalda, defensor del menor de la Comunidad de Madrid, opina que hay que concienciar a la sociedad de que «no todo es gratis». Según Canalda, el objetivo es que los jóvenes se den cuenta de que estos hechos no quedan impunes: «Cada vez hay menos chicos que presencian una agresión. Son conscientes de que está mal y prefieren no implicarse».

Fuente: www.larazon.es
09/11/08

Suplemento Temático: Formación y Seguridad

Esta noticia ha sido vista por 1549 personas.