Ver Suplemento Temático...


Seguridad de la Información y Protección de Datos.

 

Revista de Prensa: Noticias

Viernes, 28 de noviembre de 2008

Los padres podrán no conocer las calificaciones escolares de sus hijos según Protección de Datos

Protección de Datos de Madrid interpreta que las notas de un alumno mayor de 16 años son información privada a la que no pueden acceder sus tutores

 

Foto: www.negocios.comMaría estudia primero de Bachillerato en un colegio público de Madrid. Cartilla en mano, con siete suspensos, no va a perderse la fiesta del próximo sábado. Su madre sospecha y llama al colegio para enterarse de las notas de su hija. Pero María es mayor de 16 años y, abanderando su derecho a la intimidad, exige al colegio que no revele sus calificaciones. Son datos personales y, por tanto, deben ser protegidos frente al “intrusismo” de sus progenitores.
   
La historia inventada arriba podría ser real en unos años si sale una norma del debate suscitado el pasado martes en una jornada sobre la protección de datos para centros públicos en la Comunidad de Madrid. “Si los padres de un adolescente mayor de 16 años no pueden acceder al historial clínico de su hijo ni conocer datos relativos a su salud siempre que no se trate de un caso grave, cabe interpretar, por analogía, que tampoco deben tener acceso a sus calificaciones”, explicó Antonio Troncoso, director de la Agencia de Protección de Datos de Madrid.

Derecho a la intimidad
Además, “la Ley Orgánica de Educación establece en su artículo 22 que la educación obligatoria se extiende hasta los 16 años”. Por lo tanto, tal y como recoge en la publicación presentada sobre este asunto, “a partir de los 16 años el ejercicio de la patria potestad como habilitación legal tiene que hacerse compatible con la autonomía del hijo y el libre desarrollo de su personalidad, por lo que el acceso de los padres a información relativa a los hijos es legítima, a nuestro juicio, cuando estemos en presencia de temas muy importante, donde esté especialmente presente el ejerció de la patria potestad y no en todos los supuestos”. Dicho esto, en el país de la protección y del celo por la privacidad, si un padre quiere saber si la inversión que hace en la educación de su hijo da sus frutos, deberá contar con el sí del adolescente. “No existe una norma. Se trata de una interpretación a partir de la actuación en el ámbito sanitario. Si no pueden acceder a información sobre la salud de los hijos, mucho menos a datos académicos, que tienen menos relevancia”, explica Troncoso. “La legislación favorece cada vez más la autonomía de los menores y les otorga más capacidad para ejercer sus derechos. No podemos olvidar que la Ley general de protección jurídica del menor recoge ese derecho a la intimidad frente a los padres”, dice.
   
La jornada convocó a inspectores, directores y profesores de los centros docentes de la red pública de Madrid para dar a conocer las implicaciones del nuevo reglamento de desarrollo de la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) en el ámbito escolar. Durante el encuentro, expertos del sector educativo compartieron experiencias y resolvieron dudas sobre el tratamiento de estos datos. De esta forma, se abordó el tema de la cesión y difusión de las fotografías del ámbito escolar, el envío de SMS entre alumnos y profesores para asuntos académicos y la declaración de ficheros con información personal.

La mayoría de los colegios hacen mal uso de la información

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) detectó, después de inspeccionar más de 60 colegios públicos concertados y privados en 2006, importantes deficiencias en el tratamiento de los datos personales.  El trabajo concluyó que muchos centros educativos manejan descuidadamente datos íntimos de estudiantes y sus familias.

Así, en torno a la mitad de los colegios no cumple con la exigencia legal de notificar a la Agencia sus ficheros con detalles personales y se perciben malas prácticas en lo referido a medidas de seguridad, el deber de informar y la recopilación de datos innecesarios.

Según la AEPD, es habitual que los colegios pidan documentación “extra” sobre asuntos de salud de los alumnos, cartilla de vacunación, si los padres están separados. La Agencia señaló que esta información es excesiva, inadecuada y no pertinente. Además, los centros dan datos de sus alumnos a empresas o particulares sin el consentimiento de los interesados.

La Normativa

Ficheros
Los centros públicos de enseñanza deben declarar todos aquellos ficheros que contengan datos de caracter personal, tanto si están informatizados como si son manuales estructurados o mixtos.

Advertencia
Los impresos de recogida de datos de los alumnos deben contener en un pie de página que informe sobre la finalidad de la recogida de éstos datos y sus consecuencias. El alumno deberá dar su consentimiento.

Fotografías
Si son tomadas por el personal del centro deberán obtener el consentimiento de los alumnos para su difusión. Si es una madre quien realiza las fotografías no haría falta porque se considera una actividad doméstica.

Envío de SMS
Para que se puedan enviar mensajes a alumnos, padres o profesores debe haberse informado previamente al interesado del uso del teléfono móvil para temas relacionados con la actividad del colegio.

Cesión a la policía
Existen excepciones a la cesión de datos sin el consentimiento expreso del afectado cuando el destinatario sea el Defensor del Pueblo, el Ministerio Fiscal o los Jueces, Tribunales y Fuerzas y Cuerpos de Seguidad.

Seguridad
Los datos de caracter personal no tienen cumplir las mismas medidas de seguridad. Se dividen en tres niveles: básico (identificativos), medio (con los que se obtiene el perfil de la persona) y alto (ideología, salud...).

Fuente: www.negocios.com
27/11/08

Suplemento Temático: Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD)

Esta noticia ha sido vista por 2019 personas.