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Seguridad Pública y Protección Civil.

 

Revista de Prensa: Noticias

Lunes, 5 de enero de 2009

Las víctimas extranjeras disparan los datos de muertes por violencia de género en 2008

Este año el 45 por ciento de las mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas no habían nacido en España y un 40 por ciento de los verdugos, tampoco

 

El «día después» de conocerse los asesinatos de tres mujeres a manos de sus parejas en Las Palmas, Rentería (Guipúzcoa) y Cornellá (Barcelona) se sucedieron los ya manidos discursos preparados por los responsables políticos para este tipo de situaciones. Condenas ya oídas, advertencias de que hay y habrá «tolerancia cero» para esta lacra, recordatorio de los esfuerzos realizados para combatirla, llamamientos a la «pedagogía»...

Foto: ABC

La música suena bien y sin embargo algo falla, porque cada año que pasa aumenta el número de víctimas mortales de forma inexorable. Este año podría acabar con 77 asesinatos si se confirman los seis que aún se investigan. Eso supondría tres más que en 2007. Particularmente siniestro está resultando este mes de diciembre, con ocho sucesos que algunos expertos, según la ministra de Igualdad, atribuyen en parte a las vacaciones, aunque «no hay una regla matemática que lo constate».

A la vista de los datos de 2008 conocidos hasta ayer se puede afirmar que hay un elemento que está contribuyendo de forma decisiva al incremento de la siniestra estadística: el importante aumento de víctimas mortales y verdugos extranjeros. En los tres casos conocidos el pasado lunes se produjo esa circunstancia. A lo largo de los últimos doce meses, según los datos del Ministerio de Igualdad, el 45 por ciento de las mujeres asesinadas y el 40 por ciento de los autores de los crímenes no habían nacido en España. No hace muchos años, ese dato se situaba en el entorno del 20 por ciento.

Desde hace ya algún tiempo se viene detectando este fenómeno y todos los expertos en la materia coinciden en que se hace imprescindible una intervención específica en el colectivo de inmigrantes. Algunas culturas en unos casos, el desprecio por la vida en otros, la falta de una educación en igualdad y la especial vulnerabilidad de muchas mujeres, hacen de este sector un caldo de cultivo para esta lacra. La ministra de Igualdad, Bibiana Aido, lo admitió ayer en una comparecencia en Cádiz: «Estas muertes han subido de forma alarmante», aseguró.

Asimismo, reconoció que en la Ley Integral contra la Violencia de Género hay aspectos mejorables, como por ejemplo la coordinación entre administraciones o la formación de los profesionales que trabajan con mujeres maltratadas.En este sentido, se pronunció también ayer la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, quien pidió precisamente un mayor trabajo con los inmigrantes porque, a su juicio, que las víctimas de este maltrato sean en su mayoría extranjeras se debe a un «problema de cultura», además de a la falta de «sensibilización» en este colectivo. La presidenta madrileña hizo estas consideraciones durante la inauguración del primer juzgado de violencia doméstica de Leganés.

Grafico: ABC

Vulnerabilidad
Otro de los elementos que juega en contra de las mujeres inmigrantes y que las hace más vulnerables a la violencia de género es, según los expertos, el hecho de que «las mujeres extranjeras no saben a dónde acudir ni cómo actuar, especialmente las que están en situación irregular, que tienen miedo de ser expulsadas y por eso no denuncian las agresiones».

Desconocen que desde la entrada en vigor de la Ley Integral, a partir del momento en que hay una denuncia por malos tratos se paraliza cualquier posible proceso de expulsión que se esté llevando a cabo e «incluso, si hay una sentencia condenatoria, la víctima tiene posibilidad de regularizar su situación y de encontrar un trabajo estable», recuerdan las mismas fuentes.

En cualquier caso, no todos los datos del año son negativos. En este sentido hay que valorar el hecho de que por tercer año consecutivo han disminuido los asesinatos en los casos en que existía denuncia previa o una orden de protección vigente, pasando del 23 por ciento de 2007 al 14 por ciento de este año. Ese hecho permite afirmar, según la ministra de Igualdad, que el sistema de protección de las víctimas comienza a dar mejores resultados.

En el lado opuesto, sólo el 21 por ciento de las víctimas había denunciado previamente a su agresor, lo que indica que muchas del 80 por ciento restante no se había atrevido a tomar una decisión como esta, que en muchos casos resulta fundamental para evitar un desenlace fatal. Es relevante, además, que casi un 16 por ciento de las mujeres asesinadas tenía alguna medida de protección y otro 18 por ciento más la había solicitado, aunque las autoridades llegaron tarde.

Relación de pareja
En cuanto a la relación que mantenía la víctima con su verdugo, son mayoritarios los crímenes que se produjeron durante la relación de pareja (60 por ciento), por delante de aquellos casos en los que el autor de la muerte era una ex pareja o una pareja en fase de ruptura.

Por Comunidades autónomas, Madrid se sitúa a la cabeza de muertes por esta causa, con once mujeres asesinadas. Le siguen muy de cerca Cataluña, con diez; Andalucía, con nueve y Canarias, con siete. En el lado contrario, ni Cantabria ni Extremadura, ni las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla han tenido ningún crimen de este tipo.

Ayer también quiso salir a la palestra el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) para informar de que en su última sesión plenaria acordó, a propuesta de la vocal y presidenta del Observatorio contra la violencia doméstica y de género, Inmaculada Montalbán, «solicitar tanto del Ministerio de Justicia como de las Comunidades Autónomas con competencias en materia de justicia, la implantación inmediata de un sistema de alertas en los terminales informáticos de los órganos judiciales con competencia en la instrucción y enjuiciamiento de delitos vinculados con la violencia de género».

Comunicación inmediata
Estas alertas, a juicio del CGPJ, tendrían como objetivo la «comunicación inmediata a las víctimas de estos delitos de cualquier acto procesal que pueda afectar a su seguridad, como por ejemplo el alcance y vigencia de las medidas cautelares adoptadas, la situación penitenciaria del imputado o condenado o las sentencias recaídas». El CGPJ llama finalmente la atención sobre la conveniencia de establecer el requisito de que los sistemas informáticos no permitan pasar a la siguiente aplicación informática en tanto no conste realizado el acto de comunicación a las víctimas.

Mientras eso se produce, en las calles de Rentería y Cornellá se sucedían las concentraciones de condena. En la primera localidad lucirá durante tres días un lazo blanco en el Ayuntamiento en recuerdo de Clara Rangel, su vecina de origen venezolano asesinada el lunes. En Cornellá, el Consistorio expresó su «rechazo e indignación» por la muerte de una vecina, de origen bosnio.

El Ministerio de Justicia, mientras, informó de que ayer habían comenzado a trabajar 8 juzgados nuevos dedicados en exclusiva a esta lacra. Todos parecen cumplir con su deber, pero la realidad no cambia.

Fuente: ABC
31/12/08

Suplemento Temático: Mujer y Seguridad

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