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Revista de Prensa: Noticias

Lunes, 19 de enero de 2009

La delincuencia contra los joyeros crece un 30 por ciento en tan sólo un año

Se produjeron 130 robos y hurtos, 51 de ellos atracos. Las peleterías perdieron en 2008 un total de 1,1 millones, frente a los 303.000 euros del año anterior

 

El sector de la joyería sigue siendo uno de los blancos predilectos por las bandas de atracadores. Así lo atestiguan las cifras policiales, que adelantan que a lo largo de todo el año pasado se han conocido un total de 130 siniestros relacionados con este gremio comercial, frente al centenar que se produjeron en 2007.

Foto: ABC

De los producidos en 2008, indica Armando Rodríguez, secretario del Gremio de Joyeros y Plateros, 76 han sido robos con fuerza o intimidación; cinco abortados por la Policía Nacional, y 49 denuncias por hurtos. Es más, ya en el mes de octubre de 2008 se había superado la cantidad total de robos registrada en 2007. Pero estos datos se corresponden sólo al territorio que depende de la Policía Nacional (donde residen cinco de los seis millones de habitantes de la región, aproximadamente). Según Rodríguez, los casos investigados por la Guardia Civil oscilan entre el 15 y el 20 por ciento, que habría que sumar a los 130.

Asimismo, en cuanto a los robos con intimidación o con fuerza, 51 de ellos han sido cometidos en la capital, donde también se han producido tres de los intentos y 36 de los 49 hurtos.

Sobre estos últimos, Rodríguez advierte que la cifra real es mucho mayor (hasta cinco veces), puesto que sólo se denuncia uno de cada cinco, al ser robos menores. Según las informaciones que maneja Rodríguez, los investigadores están «muy contentos por el nivel de detenciones, que alcanza, prácticamente, con casi un 100 por cien de esclarecimientos en el caso de los robos con intimidación».

Los datos difieren a los que maneja el sector correspondientes a 2007. Durante todo ese año se produjeron 67 robos con intimidación o fuerza (40 de ellos en la capital), 27 hurtos (17) y seis tentativas (todas en Madrid ciudad). Los cálculos de los joyeros hablan de que, en 2007, por culpa de la delincuencia, perdieron alrededor de 12 millones de euros.

Miedo a los efectos de la crisis
¿De qué manera afronta el sector esta situación tan delicada? «Creemos que la coyuntura de inseguridad se va a incrementar en los delitos patrimoniales, fundamentalmente, los menores, como hurtos, estafas y tironeros», indica Rodríguez. Y una de las causas es la crisis económica: «Van a ir buscando mayor disponibilidad de dinero en efectivo, con la comisión de delitos que no supongan una especial gravedad, de manera que el riesgo legal sea muy poco», añade.

Por ello, inciden los joyeros en que el acuerdo del Gobierno con el Partido Popular para modificar el Código Penal es insuficiente: «Lo único en lo que nos repercute es el agravamiento del delito de asociación ilícita, pero no se aborda con claridad la reincidencia y la habitualidad delictiva», explica.

Las bandas que intervienen
En cuanto a las bandas, las argentinas son las que mejor se «mueven» en este tipo de delitos. En cambio, en el otro sector más vilipendiado por los delincuentes especializados, el de los peleteros, el mayor porcentaje de ladrones es español, aunque también se da la delincuencia procedente del Este de Europa.

Así lo explica José Miguel Martín, de la Asociación Profesional de Peletería. «Creemos que un 30 por ciento del género que se roba se lo llevan de España a otros países, por ostentación, y porque hace más frío allí. Pero el resto, probablemente, se venden en mercadillos ilegales.

Incluso se dan los robos a la carta», afirma Martín. Pero, ¿de qué volumen de «negocio» hablamos en el sector de la peletería? Las cifras que ofrecen desde la asociación son las siguientes. En 2008 se ha producido un incremento de la siniestralidad con respecto a 2007, con un repunte especial entre agosto y septiembre, con cuatro siniestros en Madrid capital y pérdidas, sólo en esos sucesos, de 800.000 euros.

Pero las cifras anuales son aún peores, porque, en todo 2008, las pérdidas casi han cuadruplicado las del año anterior: se ha pasado de 300.00 euros a 1,1 millones. O lo que es lo mismo, de tres robos en todo 2007 a 10 en 2008, especialmente mediante butrones. En la Comunidad de Madrid hay censadas 350 peleterías, 150 de ellas en la capital.

Los gastos en seguridad
El negocio de los profesionales de las joyas y las pieles es complejo. Estos comerciantes tienen más de un problema para conseguir un buen seguro. Y a este hecho se suman los grandes gastos en seguridad que han de costearse: entre 30.000 y 60.000 euros en el caso de una peletería. En las joyerías ocurre más de lo mismo, hasta el punto de que hay algunas que son búnkeres.

Desde el sector público se ha intentado dar más seguridad a estos dos gremios. Ha sido el caso, por ejemplo, del Gobierno regional. La Comunidad de Madrid entregó al sector de la joyería, en marzo de 2007, un sistema pionero de alarmas por el que el dueño del establecimiento puede comprobar, en tiempo real y a través de su teléfono móvil, mediante imágenes y sonidos, lo que ocurre en su local. El sistema fue creado por la Universidad Politécnica y el Instituto Madrileño de Administración Pública. En un principio, se ha instalado en cien comercios, a la espera de extender el proyecto a más. No en vano, en la Comunidad de Madrid se experimenta una media de 15.000 delitos al año contra los comercios.

El objetivo no es sólo evitar atracos y hurtos, sino también asesinatos. El sector de la joyería madrileña se ha vestido de luto en tres ocasiones durante los tres últimos años. El primero de estos sucesos tuvo lugar en junio de 2005 cuando cuatro individuos atracaron la joyería Felipe II. Su propietario, Antonio Sancho falleció de un disparo a bocajarro, el botín se elevó, además, a 133.000 euros en joyas. Sus asesinos fueron condenados a 22 años. Hace dos meses tuvieron penas de 71 años cuatro miembros de una banda que asesinó en 2006 al representante de joyería José Manuel Mateo Redondo, en una calle cercana a Gran Vía. El último joyero fallecido en la región fue el iraní Salam H. T., que fue encontrado degollado en la trastienda de su negocio en Leganés.

Fuente: ABC
17/01/09

Suplemento Temático: Seguridad en Centros Comerciales

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